Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra escape

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra escape en el contexto de una oración.

Término escape: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "escape" aquí tienes una selección de 41 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra escape para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pero a escape.
  • No tienes escape.
  • Sí, ahora mismo, y a escape.
  • ¡lo que es hoy no tienes escape!
  • Y salió por la puerta de escape.
  • En cambio tú vas a escape para Villavieja.
  • Temo que se me escape, que se me vaya de la cabeza.
  • A fe que no se escape, que el matemático nos lo dirá.
  • Llegaron él y el señorito Álvaro, a caballo, a escape.
  • Pues ya me la está usted diciendo, porque me voy a escape.
  • ¡Ya lo creo! Nos hemos tenido que volver del paseo a escape.
  • Sin detenerse pasó el Magistral junto a la puerta de escape del coro.
  • Se deslizó sin ser visto por la cocina, y subió la escalera a escape.
  • Ahora le voy a poner a mi pollo una calza para que no se me escape más.
  • No se te escape una expresión familiar, porque entonces la echamos a perder.
  • Yo avisaré a otra persona, y vamos a escape, que la muerte nos coge la delantera.
  • ¡Qué bajón tan grande, compañero se decía, pero qué bajón! Y esto va a escape.
  • El moño postizo, colocado a escape, se torcía inclinándose hacia la oreja izquierda.
  • Pero en seguida volvió a adelantarlo y abrió una puerta de escape por donde desapareció.
  • Y de todas maneras, eso de que le han de enterrar a uno de fijo, sin escape, en ese estercolero.
  • ¡Al Vivero, a escape! gritó don Fermín dejándose caer como un plomo sobre el asiento duro que crujió.
  • Pero no estuve más que una semana, porque me escapé subiéndome por la tapia de la huerta como los gatos.
  • ¿Y si le mando que no vuelva a ver más a mi hermano, que se escape esta noche para que cuando él vuelva mañana no la encuentre?
  • Entonces solía don Víctor asomar la cabeza, con su gorro de borla dorada, por la puerta de escape que abría con cautela, sin ruido.
  • Escapé del trueno y di en el relámpago, porque era el ciego para con éste un Alejandro Magno, con ser la mesma avaricia, como he contado.
  • Y dejó el Vivero, no tan a escape como él hubiera querido, sino a un trote falso que poco a poco se fue convirtiendo en un paso menos que regular.
  • Nos subimos a la, y esta partió tan a escape como lo permitía la escualidez del rocín que la arrastraba, y la procelosa configuración del camino.
  • Volvía a escape a la redacción, anhelante, había que trabajar con ahínco, podía morirse aquel señor y la poesía quedar sin el último pergeño.
  • No hay nieve que se nos escape ni lluvia que se nos pase por alto, y todo esto, al cabo, es para ver a una mujer por red y vidrieras, como hueso de santo.
  • Las carcajadas de sus soeces burladores, que le habían seguido, le volvieron a su acuerdo, y conocido el error, se metió a escape en su casa, que a dos pasos estaba.
  • Varias mujeres que tienen en la cuneta puestos ambulantes de pañuelos, recogen a escape su comercio, y lo mismo hacen los de la gran liquidación por saldo, a real y medio la pieza.
  • Por fin hizo presa en un puñado de ochavos, y entonces apretó el puño fortísimamente, con la intensidad propia de los niños, que temen siempre se les escape la dicha por la mano abierta.
  • La víctima no daba acuerdo de sí, y aprovechando aquel momento el bárbaro señorito, que vio pasar su coche, lo detuvo, montose en él de un salto y ¡hala!, partieron los caballos a escape.
  • Tal era su miedo de que la señora le viese, que bajó la escalera a escape, y se le erizaba el cabello pensando en que si Guillermina subía cuando él bajaba, no tendría dónde meterse para evitar su encuentro.
  • Al mismo tiempo que por una puerta de escape entraba Petra, su doncella, asustada, casi desnuda, se abrió la colgadura granate y apareció el cuadro disolvente, el hombre de la bata escocesa y el gorro verde, con una palmatoria en la mano.
  • Entonces se dio cuenta de que estaba a pocos pasos de un tren que, conmoviendo el suelo, dando mugidos, por la chimenea y rugiendo por las válvulas de escape, salía de la estación, abofeteando a los más próximos con el viento de su rápido paso.
  • Visitación, Obdulia y Edelmira también, eran las que conocían mejor los lugares más escondidos, dónde había puertas de escape, y todo lo que exigían aquellos juegos infantiles a que se entregaban, sin pensar en los muchos años que tenían varias de aquellas personas tan alegres.
  • Le inquietaba ver que Sabel recibía otra vez su antigua corte de sultana favorita, y que la Sabia y su progenie, con todas las parleras comadres y astrosos mendigos de la parroquia, pululaban allí, huyendo a escape cuando él se acercaba, llevando en el seno o bajo el mandil bultos sospechosos.
  • ¡Y ella que pensaba clavarles las puntas de sus dedos como garfios de acero! Lo que sintió era más bien terror, como el que infunde un súbito y horrendo peligro, y tan impotente se vio su voluntad ante aquel pánico, que echó a correr y alejose a escape, sin atreverse ni siquiera a mirar hacia atrás.
  • En la misma catedral, cuando les quitaba la vista de encima el sacristán que les enseñaba alguna capilla o preciosidad reservada, los esposos aprovechaban aquel momento para darse besos a escape y a hurtadillas, frente a la santidad de los altares consagrados o detrás de la estatua yacente de un sepulcro.
  • En efecto Ronzal, abusando de su cargo en la Junta directiva, acaparó lo mejor del restaurant, tomó por asalto el gabinete de lectura, quitó periódicos de la mesa y puso manteles, cerró con llave la puerta, hizo que entrara el servicio por una de escape que estaba cerca del armario de libros, y allí pudo cenar la flor y nata de la nobleza vetustense con sus paniaguados y amigos de confianza.