Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra escribe

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra escribe en el contexto de una oración.

Término escribe: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "escribe" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra escribe para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Escribe, tontito.
  • Usted decía que se escribe con h.
  • Me escribe como a un amigo cualquiera.
  • A ver si escribe alguna carta o qué hace.
  • Escribe diciendo que no habrá grandes dificultades.
  • A ver usted, señor Sousa, usted que escribe los telegramas del Alerta.
  • Pues resulta que es muy modesto y que se asusta cuando le elogian lo que escribe.
  • Entiende lo que lee, y escribe atinadamente y con cierta mesura de las cosas que opugna.
  • Pero a un hombre que escribe en los periódicos, ¿le es lícito no pensar nada de una cosa?
  • El sol es templado y entra en una confortante oleada hasta la mesa en que Azorín lee y escribe.
  • A ver añadió dirigiéndose a su marido, escribe a Gravina diciéndole que este joven no puede ir a la escuadra.
  • Escribe uno un libro, publica uno treinta artículos, y la crítica habla, los compañeros hacen sus comentarios.
  • Azorín es un hombre vulgar, aunque escriba todo lo que quiera en los periódicos (o por eso mismo de que escribe).
  • No se escribe que jamás caballero nuestro haya tenido cámaras, que antes, de puro mal proveídos no nos proveemos.
  • Será que quiere darle uno de esos artículos que escribe y en los cuales cuenta el argumento de los dramas para que nos enteremos.
  • Luis Vives escribe que los jóvenes deben, ante todo, procurar cautela y recelo en resolver y juzgar las cosas, por pequeñas que sean.
  • Es tan honradito el pobre Ponce, que todo lo que escribe es de conciencia, y hasta cuando elogió el dramón aquel que a mí me sacaba de quicio, lo hizo porque le salía de dentro.
  • El agua, escribe él lava y quita las manchas, apaga el fuego, refrigera y templa el ardor de la sed, une muchas cosas y las hace un cuerpo, y últimamente, cuanto baja, tanto sube y se levanta después.
  • Algunas señoritas, apasionadas por lo pintoresco, mientras el grueso papá escribe postales en el hotel, suben las escaleras del portal de la Antigua, recorren las dos calles principales de la ciudad y sacan fotografías de los rincones que les parecen románticos y de los grupos de alpargateros que se dejan retratar sonriendo burlonamente.
  • ¡Dar una canonjía a un clérigo joven, que entra en su casa a la una de la noche y pasa el tiempo charlando en el café con los curas de caballería que andan por ahí sueltos y sin licencias! Pero en fin, allá te la dé Dios, y si pescas el turrón, hijo, buen provecho, y escribe en llegando, y no parezcas más por aquí, egoistón, tragaldabas.
  • Escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, parecióme no tomalle por el medio, sino por el principio, porque se tenga entera noticia de mi persona, y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuánto más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando, salieron a buen puerto.