Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra esfuerzo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra esfuerzo en el contexto de una oración.

Término esfuerzo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "esfuerzo" aquí tienes una selección de 88 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra esfuerzo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Haz un esfuerzo.
  • Pero era un esfuerzo penoso.
  • Pero en una victoria sin esfuerzo.
  • Murmuró la vieja haciendo un esfuerzo.
  • Se siente fatigado de su enorme esfuerzo.
  • Sin gran esfuerzo hubiera echado á correr.
  • E intentó el segundo esfuerzo sin fortuna.
  • Luego, haciendo un último esfuerzo, añade.
  • El esfuerzo que exigía la cuesta la excitaba.
  • Hizo un esfuerzo y se incorporó tambaleándose.
  • Hice un esfuerzo y me quité el pañuelo de la boca.
  • Hice un esfuerzo para volverme y mirar hacia el frente.
  • Pues no ha de ser así resolvía el capellán con esfuerzo.
  • Aunque sea al veinte decía el infeliz con esfuerzo supremo.
  • Esta respondió a la voz de su jefe con un supremo esfuerzo.
  • Un paraíso conseguido sin esfuerzo no entusiasma al creyente.
  • No señor dijo la voz prontamente y sin hacer ningún esfuerzo.
  • Pero hizo un esfuerzo por aparentar que no perdía su serenidad.
  • Yo la encontraba fuerte y tensa, dispuesta a cualquier esfuerzo.
  • Yo no la tengo, pero a veces hago un esfuerzo y consigo tenerla.
  • Y tal esfuerzo hizo por desasirse, que a punto estuvo de lograrlo.
  • Luego calló, como si estas palabras le costasen inmenso esfuerzo.
  • Pero la gente escasa, por lo cual fue preciso duplicar el esfuerzo.
  • El mastín no podía, literalmente, ejecutar el esfuerzo del ladrido.
  • Al día siguiente hizo un segundo esfuerzo y pudo entrar en el portal.
  • Hagamos un esfuerzo, querido Sarrió, y sobrepongámonos a estas luchas.
  • La primera vez que pensó en irse de allí ya le costaba algún esfuerzo.
  • La naturaleza vino pronto en ayuda de aquel esfuerzo terrible de la voluntad.
  • Y Jacinta era tan buena, que al fin hacía un esfuerzo para aparecer contenta.
  • Basta con un esfuerzo, dos golpes de los brazos y se está fuera, en la orilla.
  • Vamos, Bautista, un esfuerzo grito Martín, sacando la cabeza por la ventanilla.
  • Tendré que hacer un esfuerzo, porque le quiero como debe de quererse a los hijos.
  • La virtud comienza por un esfuerzo ligero, si bien contrario al hábito adquirido.
  • Pero después del primer esfuerzo, su cuerpo volvió a caer exánime, y al fin dijo.
  • Martín tomó la mano de su mujer y con un esfuerzo último se la llevó a los labios.
  • ¡El pan del cuerpo! gritó con supremo esfuerzo el moribundo, irritado cuando podía.
  • Sí, porque él no debía saberlo nunca prosiguió la otra haciendo el último esfuerzo.
  • De los descubrimientos fáciles que se desprenden de los hechos anteriores sin esfuerzo.
  • Hizo un esfuerzo para moverse y se sintió muy débil y con un ligero dolor en el muslo.
  • Hizo un esfuerzo y trayendo hacia la barba el embozo sucio de la sábana rota, continuó.
  • Quiero reflexionar, me esfuerzo en hacer una cosa bien hecha, y me desespero y me aburro.
  • Soy una pecadora que me esfuerzo por hacer santos, santos a tus hijos y a ti y a tu mujer.
  • Los hombres se encontraban jadeantes, demasiado cansados para hacer un esfuerzo verdadero y eficaz.
  • Y la sal, enternecida, hace un esfuerzo por salir de su prisión y se une en un abrazo con su amada.
  • Estoy convencido de que los primeros días no enfermé por un esfuerzo extraordinario de la voluntad.
  • Necesitó gran esfuerzo para continuar aquella procesión que en aquel instante le pareció ridícula.
  • El primer esfuerzo que hizo Anita para salir de casa, tuvo por objeto llevar a su don Víctor a la Iglesia.
  • Antes que el Príncipe viniera, habría un levantamiento general, y los carlistas harían el último esfuerzo.
  • Sin embargo, en Lágrimas hice un esfuerzo, y acudí a Dios, demandándole que no permita acabe en tal estado.
  • Él era tan listo y tan práctico, que supo sin esfuerzo hacerle disminuir el inútil y ruinoso renglón de las modas.
  • Al intentar el primer esfuerzo, que desde luego reputó inútil, pensó en la cara que estaría poniendo el Magistral.
  • En esta última había un esfuerzo doloroso, una frialdad abstracta, y en rigor algo enfermizo, una exaltación malsana.
  • La imaginación de Andrés le hacía ver peligros imaginarios que por un esfuerzo de voluntad intentaba desafiar y vencer.
  • Aún intentó un esfuerzo para dominar situación tan penosa, y echando miradas de alarma a la vidriera de su alcoba, dijo.
  • Notaba el Magistral que su poder se tambaleaba, que el esfuerzo de tantos y tantos miserables servía para minarle el terreno.
  • Él, que sin remordimiento había firmado por tres mil pesetas, tuvo que reflexionar y hacer un esfuerzo supremo para gastarse cuatro.
  • En tan lamentable estado, aún se quiso hacer un esfuerzo para seguir al Príncipe de Asturias, que había izado la señal de retirada.
  • Veía que con un esfuerzo de atención podía seguir el razonamiento del autor como quien sigue el desarrollo de un teorema matemático.
  • Tan pronto se sentía capaz de estar derecha una barbaridad de tiempo, como se encontraba tan cansada, que el menor esfuerzo la rendía.
  • Las cigarras caen sobre los troncos de los olmos lentas, torpes, pesadas, como seres que no conceden importancia al esfuerzo extraestético.
  • ¡Qué casualidad, encontrarse dos días seguidos! Y él, tembloroso, cual si las palabras le costasen gran esfuerzo, contestaba como siempre.
  • Había perdido su serenidad de ebrio inquebrantable, y al levantarse, tambaleando, tuvo que hacer un esfuerzo para sostenerse sobre sus piernas.
  • Entonces hacía el hombre un desmedido esfuerzo, como quien sacrifica al deber sus sentimientos y gustos más queridos, y bajaba la pieza de tela.
  • El esfuerzo constante hecho por Niní para presentarse como ingenua y cándida, le daba un carácter más femenino, más corriente también y vulgar.
  • Una invención, es muchas veces una consecuencia tan fácil de los hechos anteriores, que casi se puede decir que se desprende ella sola sin esfuerzo.
  • ¡Antes el aniquilamiento, como dice el ateo! concluía limpiando el copioso sudor de la frente, provocado por aquel esfuerzo intelectual, tan fuera de sus hábitos.
  • Pero le pareció demasiado esfuerzo para su cerebro y dejó Kant para más adelante, y siguió leyendo a Schopenhauer, que tenía para él el atractivo de ser un consejero chusco y divertido.
  • Había venido únicamente por felicitar a la señora en sus días, y eso haciendo un esfuerzo, pues su deber era no apartarse de su hermana menor, que vivía en una barraca inmediata a la suya.
  • Y le quería tanto, quizás por aquellas mismas dotes y por otras, que no necesitaba hacer ningún esfuerzo para creer cuanto le decía, si bien creía por fe, que es sentimiento, más que por convicción.
  • Luego, como si el esfuerzo empleado en mostrar su herida y en decir aquellas pocas palabras fuera excesivo para su naturaleza debilitada, cerró los ojos y quedó sin habla ni movimiento por algún tiempo.
  • Y a veces se me antoja preguntarme, ¿si será Dios esta idea mía y nada más, este peso doloroso que me parece sentir en el cerebro cada vez que me esfuerzo por probarme a mí misma la presencia de Dios?
  • Realizaba un esfuerzo de voluntad, como el que va á arrojarse de una altura, y siguiendo el borde de la acequia, con paso ligerísimo y el equilibrio portentoso que da el miedo, pasaba veloz ante la taberna.
  • Al día siguiente el esfuerzo era menos costoso y su eficacia mayor por la velocidad adquirida, por la inercia del bien, esto era mecánico (así lo había dicho el señor De Pas.) La virtud podía definirse.
  • Notaba Ana con tristeza y casi envidia que en general los vetustenses se resignaban sin gran esfuerzo con aquella vida submarina, que duraba gran parte del otoño, lo más del invierno y casi toda la primavera.
  • Estábamos dispuestos a hacer un esfuerzo supremo, cuando, con un enorme estupor, vimos la goleta de Machín, que venía, saliendo de las puntas, con el foque hinchado, como un cisne fantástico, rasando el agua.
  • Como los seres nerviosos que después de un esfuerzo extraordinario caen en desaliento mortal, él, tras la tarde de agitación y la noche pasada en los bancos del paseo, sufriendo el húmedo relente, sentíase enfermo.
  • Creyó morir, quedar enterrado en aquel lecho de fango, y al fin, con un esfuerzo poderoso, consiguió enderezarse, sacando fuera del agua sus ojos ciegos por el limo, su boca que aspiraba anhelante el viento de la noche.
  • Esos trabajadores míseros cuya vida es una continua lucha y un esfuerzo titánico y desproporcionado, son muchas veces felices, y el mar, su enemigo, el mar, el monstruo incomprensible, llena su existencia y hace su felicidad.
  • Uno tras otro iban entrando en la sacristía con el aire aburrido de todo funcionario que desempeña cargos oficiales mecánicamente, siempre del mismo modo, sin creer en la utilidad del esfuerzo con que gana el pan de cada día.
  • Cuando se encontraba en una situación apurada, cercado por los carabineros, cuando se perdía en el monte, en medio de la noche, cuando tenía que hacer un esfuerzo sobre sí mismo, recordaba la actitud y la voz del viejo al decir.
  • Viendo la recompensa que tenía mi ardiente cariño, comprendí que a nada podría aspirar en el mundo, y sólo más tarde adquirí la firme convicción de que un grande y constante esfuerzo mío me daría quizás todo aquello que no poseía.
  • ¡Qué hombre! ¡Qué lumbrera! Sin gran esfuerzo aparente, con soltura y gracia, el Magistral suspendió en sus brazos el columpio, que libre de su prisión y contenido en su descenso por la fuerza misma que lo levantara, bajó majestuosamente.
  • En las esquinas, ángeles de pesada y luenga vestidura, diadema bizantina y alas de menudo plumaje, sustentando con visible esfuerzo los escudos de las barras de Aragón y las enroscadas cintas con apretados caracteres góticos de borrosas inscripciones.
  • Al alejarse el tierno grupo, las lágrimas habían asomado a sus ojos, y no hacía ningún esfuerzo por contenerlas, sintiendo al llorar una sensación voluptuosa, como si sus pulmones, con extraordinaria dilatación, hubiesen expelido aquel nudo que le oprimía la garganta.
  • Pero estos nobles pensamientos me ocuparon muy poco tiempo, porque Marcial, cuya fatigada naturaleza comenzaba a rendirse después de su esfuerzo, respiro con ansia, se secó la sangre que afluía en abundancia de su cabeza, cerró los ojos, sus brazos se extendieron con desmayo, y dijo.
  • Si dejaba los brazos tendidos sobre el embozo de su lecho y miraba las manos flacas, surcadas por haces de azul sobre fondo blanco mate, creía de repente que aquellos dedos no eran suyos, que el moverlos no dependía de su voluntad, y el decidirse a querer ocultar las manos, le costaba gran esfuerzo.
  • Y en lo que estaba pasando ahora ella era pasiva, no había esfuerzo, no había frialdad, no había más que placer, salud, fuerza, nada de abstracción, nada de tener que figurarse algo ausente, delicia positiva, tangible, inmediata, dicha sin reserva, sin trascender a nada más que a la esperanza de que durase eternamente.
  • Aventurábase ella a contarle cuanto le pasaba, y muchas cosas que a la luz del día no osara decir, decíalas en la intimidad y soledad conyugales, porque allí venían como de molde, porque allí se decían sin esfuerzo cual si se dijeran por sí solas, porque, en fin, los comentarios sobre la sucesión tenían como una base en la renovación de las probabilidades de ella.