Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "espanyol" aquí tienes una selección de 75 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra espanyol para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Sí, español.
- ¿Usted español?
- No, no soy español.
- Español había de ser.
- ¿No es usted español?
- Todo lo español era lo mejor.
- Al punto contestaron en español.
- El español todavía no sabe enseñar.
- Por eso hablo regularmente el español.
- Ha escrito un drama y lo tiene en el Español.
- Llego al Español cuando están a mitad de un acto.
- El agricultor español es de una mentalidad arcaica.
- La Henriada, poema francés, puesto en verso español.
- Aquí no se tiene idea de lo que es el pueblo español.
- Algo de Renan y de algún apóstata español, pero nada más.
- Estos gustos estéticos le habrán inclinado a ir al Español.
- Digan lo que quieran, el pueblo español tiene un gran sentido.
- ¡Qué español es esto, mi querido Martín! dijo el extranjero.
- Si yo amo a España y el carácter español exclamó el hombrecito.
- Un tomo del Parnaso Español estaba consagrado a la poesía religiosa.
- ¡Qué gente! Todo eso es lo que queda de moro y de judío en el español.
- Unos le creyeron francés, otros inglés, y Marcial sostuvo que era español.
- El español don José era simpático y formaba en el partido de los holandeses.
- Que aquí se discurre y se piensa, pero cojo un periódico español y me da asco.
- No se dirá que un vasco francés no se atreve a ir donde vaya un vasco español.
- Pues yo también soy español y todo eso me es muy antipático contestó Martín.
- Si él va al teatro, seguramente será al Español, a la Comedia, tal vez al Real.
- Creo que le ha tenido a usted lástima al saber que no es usted español dijo Martín.
- Navío español del porte de 112 cañones, fondeado, visto por su medianía o portalón.
- Todo ese fondo cabileño que duerme en el instinto provincial español estaba despierto.
- Al entrar en su casa, pidió más té, y mientras Tom se lo servía, le dijo en español.
- El capital español está en manos de la canalla más abyecta concluyó diciendo Fermín.
- El círculo se llamaba La Libre Hermandad, nombre feo, poco español y con olor nada santo.
- Señor Marqués declaró Aparisi picado de rivalidad, el pueblo español es un pueblo digno.
- ¡Bonjour Jacquot! o ¡Lorito real!, como hubiese dicho siendo francés o español, gritaba.
- Excusamos decir la algazara que con tal motivo se promovió en la elegante sala del Español.
- Navío de línea, español, visto a proa de la amura de sotavento, en facha y saludando, decía en uno.
- En fin, que el pueblo español está ineducado y hay que impedir que cuatro pillastres engañen a los inocentes.
- Tienes que ir me decía mi futura suegra a ver a ese español, a que te diga dónde está el tesoro de Zaldumbide.
- Todo su empeño era que le enseñase palabras de español y, sobre todo algunas de ésta nuestra graciosa Andalucía.
- La única distracción de Zaldumbide era jugar con Marí Zancos, una mona que le había regalado un capitán español.
- Don Víctor con su Frígilis y todos los cacharros del museo de manías, don Víctor con el teatro español a cuestas.
- El español es el ser más charlatán que existe sobre la tierra, y cuando no tiene asunto de conversación, habla de sí mismo.
- Era grato al temperamento español un cambio teatral de instituciones, y volcar una situación como se vuelca un puchero electoral.
- Claro está que los hombres graves prefieren la de verso, y como Sarrió es un hombre grave, habrá indudablemente ido al Español.
- Anoche, en el teatro Español, un chusco trató de dar una broma a nuestro distinguido compañero en la prensa don Antonio Azorín.
- Zalacaín se sentía muy español y dijo que los franceses eran unos cochinos, porque debían hacer la guerra en su tierra, si querían.
- Creía también que se podía hablar de filosofía empleando los lugares comunes del casticismo español, y que Balmes era un gran filósofo.
- Al menos él había creído que el español, inepto para la ciencia y para la civilización, era un patriota exaltado y se encontraba que no.
- Atravesaron este pueblecillo que tiene dos barrios, uno español y otro francés, en las orillas de un riachuelo, y siguieron hasta Valcarlos.
- Sí señor acudía Paco a decir, lo afirma Víctor Hugo en una novela que en francés se llama El hombre que ríe y en español De orden del rey.
- De pronto, el español don José se indignó con aquella inhumanidad, y dijo que Cristo nos mandaba cuidar de los enfermos y consolar a los tristes.
- Aquel ricacho soltero alardeaba de carecer en absoluto del sentimiento de la patria, y estaba tan extranjerizado que nada español le parecía bueno.
- Quería decir que le era indiferente esta cuestión, toda vez que tan español consideraba a un portugués como a un castellano como a un extremeño.
- Todos los días comía con Pitt, con Burke, con Lord North, con el general Conwallis y otros personajes importantes que me llamaban el chistoso español.
- Muchos opinaron que algún navío español o inglés había encallado allí, y que las hogueras que veíamos eran encendidas por la tripulación náufraga.
- Uno de aquellos oficiales se acercó a mi amo como queriendo reconocerle, y le saludó en español medianamente correcto, recordándole una amistad antigua.
- ¡Lo mismo que don Luis María Pastor! ¡Sí, sí exclamo yo, lo mismo que don Luis María Pastor! Y en la sala del Español se ha producido un escándalo enorme.
- Como he dicho, fuera de la camarilla vasca, el resto de la tripulación lo formaban ingleses, holandeses, portugueses, un español, dos o tres chinos, un malayo y un negro.
- Allí sacó a Tetuán y a Zaragoza poniendo al extranjero como chupa de dómine, diciendo, en fin, que nuestro porvenir está en África, y que el Estrecho es un arroyo español.
- Parecía más bien italiano que español, y no es maravilla que haya sido, en época posterior al 73, en plena Restauración, el modelo predilecto de nuestros pintores más afanados.
- ¡Ah! Napoleón debiera confiar el mando de la escuadra a algún español, a ti por ejemplo, Alonsito, dándote tres o cuatro grados de mogollón, que a fe bien merecidos los tienes.
- Por barlovento se veían algunos navíos desmantelados, y dos de ellos, ingleses, hacían fuego sobre el Santa Ana, que se defendía al amparo de otros dos, un español y un francés.
- Él y Barbarita no habían ido ni siquiera a Chamberí, porque en su tiempo los novios se quedaban donde estaban, y el único español que se permitía viajar era el duque de Osuna, Don Pedro.
- Pero tenía una fe imprudente en la perpetuidad de aquella prenda, y algunas ideas supersticiosas acerca de la afinidad del pueblo español con los espléndidos crespones rameados de mil colores.
- A veces perdía los estribos el buen español, sosteniendo que en todo lo de fuera hay mucho de farsa, y Moreno, extremando sus antipatías, sostenía que en España no hay más que tres cosas buenas.
- Ningún amigo íntimo tenía en Santiago don Pedro, aunque sí varios conocidos, ganados en el paseo, en casa de su tío o en el Casino, donde solía ir mañana y noche, a fuer de buen español ocioso.
- La ráfaga de ambición que pasa por la mente de todo español con más o menos frecuencia haciéndole decir si yo fuera poder, le soplaba a Rubín dos o tres veces cada día, más bien como sueño que como esperanza.
- Todos los años compraba un billete entero, por rutina o vicio, quizás por obligación, como se toma la cédula de vecindad u otro documento que acredite la condición de español neto, sin que nunca sacase más que fruslerías, algún reintegro o premios muy pequeños.
- Y tan agradecido era el buen hombre al comercio español, que enviaba a los de acá su retrato y los de sus catorce mujeres, unas señoras tiesas y pálidas como las que se ven pintadas en las tazas, con los pies increíbles por lo chicos y las uñas increíbles también por lo largas.
- Eran excelentes grabados ya pasados de moda, el papel viejo y con manchas de humedad, los marcos de caoba, y representaban asuntos que nada tenían de español, por cierto, las batallas de Napoleón I, reproducidas de los un tiempo célebres retratos de Horacio Vernet y el barón Gros.
- Pero de lo que más provecho sacó la casa fue del ramo de capotes y uniformes para el Ejército y la Milicia Nacional, no siendo tampoco despreciable el beneficio que obtuvo del artículo para capas, el abrigo propiamente español que resiste a todas las modas de vestir, como el garbanzo resiste a todas las modas de comer.
- Esta alianza con Francia, y el maldito tratado de San Ildefonso, que por la astucia de Bonaparte y la debilidad de Godoy se ha convertido en tratado de subsidios, serán nuestra ruina, serán la ruina de nuestra escuadra, si Dios no lo remedia, y, por tanto, la ruina de nuestras colonias y del comercio español en América.
- Súpose más tarde que había ido a Inglaterra a comprar fusiles, que hizo un alijo cerca de Guetaria, que vino disfrazado a Madrid y pasó a la Mancha y Andalucía en el verano del 73, cuando la Península, ardiendo por los cuatro costados, era una inmensa pira a la cual cada español había llevado su tea y el Gobierno soplaba.
- En la sociedad madrileña, la más amena del mundo porque ha sabido combinar la cortesía con la confianza, hay algunos Pepes, Manolitos y Pacos que, aun después de haber conquistado la celebridad por diferentes conceptos, continúan nombrados con esta familiaridad democrática que demuestra la llaneza castiza del carácter español.