Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "espera" aquí tienes una selección de 63 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra espera para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La espera.
- Espera un poco.
- Espera vestida.
- Espera un poco.
- Espera, espera.
- Espera, espera.
- El camino espera.
- Te adora, te espera.
- Esto no admite espera.
- Ya no se le espera más.
- Espera, tú no has pagado.
- Pues entonces espera un momento.
- Espera, Nuchiña, vengo volando.
- Papá espera a usted hoy a comer.
- Espera un año, esperemos un año.
- Espera cerca de la puerta de la tapia.
- Como sombra de horror, calla y espera.
- Ha transcurrido un instante de espera.
- Espera, espera, que al fin ella picará.
- Espera que suene la hora en la catedral.
- Dijo el cura riendo, en espera de un chiste.
- Póngase usted la levita, que la cena espera.
- Espera cinco minutos y oirás las campanadas.
- Un mazo de cuartillas me espera sobre la mesa.
- Pero vámonos a mi casa, que mi tía me espera.
- Veremos a ver si vemos lo que espera el francés.
- Espera un poco, tonta, mira qué buena noche está.
- Aviado está usted si espera a que venga el Príncipe.
- Olvido espera un príncipe ruso era la frase consagrada.
- Espera sentado tus tres mil duros exclamó con brutalidad.
- ¡Ay, Dios mío, la que me espera mañana! pensó la esposa.
- ¡siempre penando, siempre penando! Espera que te espera, y cada día un desengaño.
- (Rumores.) Dice también que no hará señales y que todo lo espera de cada capitán.
- Espera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos, y nos iremos le decía yo.
- La familia, en estos días de invierno reunida en la cocina, delante del fuego del hogar, me espera.
- Parecía una pobre que espera se abra la puerta para pedir limosna ¿Pero dónde habrá ido esa loca?
- Si mi madre me sale al paso le diré que me espera un enfermo, que quiere confesar conmigo sin falta.
- Quedose solo en el comedor mi hombre, y después de quince minutos de espera, Dorotea le mandó pasar.
- Acostumbrado a pasarse los días y las noches al sereno, en espera de la liebre, del conejo o de la perdiz.
- Cuando Aurora sale de su obrador, él la espera en la calle de Santo Tomás y van juntos hacia el Ave María.
- Cumpla usted, padre, con su ministerio, y absuelva a esos valientes que ignoran lo que les espera en el combate.
- Este medicamento emoliente de la espera equivale, para la mayor parte de los caracteres, a infalible específico.
- A lo lejos columbra a un cómico que espera reclinado en un bastidor, y se dirige a él dando saltitos automáticos.
- Espera, te contaré dijo Aurora con cautela, asegurándose de que ningún curioso se destacaba de la tertulia para acecharlas.
- Yo le puse bien derecho enfrente del pilar, y doy un salto y póngome detrás del poste como quien espera tope de toro, y díjele.
- Más bien tenía algo de observación y acecho, la espera tranquila de una res, a quien, sin odiarla, se desea cazar cuanto antes.
- El dinero producto de la recolección invertíase en reparar las brechas abiertas en el ajuar de la barraca por los meses de espera.
- Querida mía (rechazándola con dulzura y tomando un tonillo enfático), si en este via crucis de trabajos y persecuciones que me espera.
- Poníase triste y como preocupada en espera de que le preguntasen qué era lo que tenía, y como nadie se lo preguntaba sufría con ello.
- Se hizo chacota de Julián, y, en penitencia de su torpeza, se le condenó a asistir inmediatamente, cansado y todo, a la espera de las liebres.
- Pues primero fue gregüescos, nieta de una capa y bisnieta de un capuz, que fue en su principio, y ahora espera salir para soletas y otras cosas.
- Aquel curioseo receloso de criado que espera heredar, fue seguido de diferentes pretextos para permanecer allí con idea de pescar algo de la conversación.
- La Iglesia proclama la humildad y es humilde como ser abstracto, colectivo, en la jerarquía, para contener la impaciencia de la ambición que espera desde abajo.
- Era el hambre que no espera, la sed en el desierto que abrasa y se satisface en el charco impuro sin aguardar a descubrir la fuente que está lejos en lugar desconocido.
- ¡échale un galgo! ¡Dios sabe dónde estará ahora! Juanito fue a preguntar algo, con la timidez del que espera una terrible noticia, pero su principal siguió hablando.
- Me quejo al Criador de mis grandes sufrimientos y de su impasibilidad y de la tristísima suerte que me espera, sin hijos, sin amigos, sin médico, sin sacerdotes, sin nadie.
- Después del vestíbulo se encontraban tres o cuatro pasillos convertidos en salas de espera, de descanso, de conversación, de juego de dominó, todo ello junto y como quiera.
- Él no se sentó, y después de aquel saludo tan campechano que le echó al usurero, se puso de espaldas al balcón con las manos en los bolsillos, mirando a todos como quien espera recibir felicitaciones.
- Su pena tenía las intermitencias más extrañas, y después de largos periodos de sosiego se presentaba impetuosa y aguda, como un mal crónico que está siempre en acecho para acometer cuando menos se le espera.
- Juanito y las dos mujeres, después de una hora de espera viendo las entradas y salidas de los clientes, que andaban con aire discreto, como influidos por aquel ambiente de seráfica calma, fueron admitidos a la presencia del gran hombre.
- Como una neurosis constitutiva de esas que se manifiestan de repente, cuando menos se las espera, así se presentó en el alma de la joven, a golpe, y a manera de explosión de pólvora, la aversión que su marido le había inspirado en otro tiempo.
- Sólo una vez consiguió que Andresito se esperase hasta las dos, pero al día siguiente sospechó con fundamento que en Las Tres Rosas habían estado a la espera, tras la puerta, unos ásperos bigotes y una vara de medir, para dar las ¡buenas noches! en las costillas al bailarín rezagado.
- Y él, que hasta entonces había vivido tranquilo e indiferente, amarrado a la noria de la dependencia, sin pensar en el porvenir, sentíase ambicioso, soñaba con una gran posición comercial, que compartiría con Tónica, y miraba la tienda de Las Tres Rosas con el mismo cariño del heredero ante una cosa que espera ha de ser suya.