Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "estamos" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra estamos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Estamos bien.
- Estamos bien.
- Estamos solos.
- ¡Estamos mal!
- Estamos solos.
- Estamos en ello.
- Estamos en ello.
- Lucidas estamos.
- Estamos lucidas.
- Estamos perdidos.
- Estamos en Marzo.
- A lo que estamos.
- Estamos perdidos.
- Ya estamos solos.
- Pues estamos bien.
- Estamos conformes.
- Mejor estamos así.
- Sí, estamos solos.
- Estamos todos bien.
- Si para eso estamos.
- Hoy estamos de vena.
- Ya lo estamos viendo.
- Pues estamos frescos.
- No estamos conformes.
- Ea, ya estamos hartas.
- Estamos para otra cosa.
- Todos estamos enfermos.
- Estamos a 20 de Febrero.
- Ya estamos en otro caso.
- ¿Estamos exclaustrados ?
- ¿Pues para qué estamos?
- Aquí estamos en peligro.
- Estamos en campo abierto.
- Ese día estamos perdidos.
- Entonces estamos conformes.
- Ya sabe ella dónde estamos.
- Pero estamos de enhorabuena.
- En parte, estamos conformes.
- Pues ahora estamos a tiempo.
- Sí, señor, pronto estamos.
- ¡Como estamos en confianza!
- ¡Estamos todas horripiladas!
- De cacharros estamos tal cual.
- Vaya, que hoy estamos de vena.
- Por ahora estamos a ver venir.
- Conmigo no se juega, ¿estamos?
- Pero ¿en qué tiempos estamos?
- ¿Con esto estamos ya conformes?
- Pero tampoco es honra, ¿estamos?
- Ya estamos en Valencia, chiquilla.
- Como que estamos a merced de esas.
- ¡Ay, hijo mío! Estamos perdidos.
- Hoy estamos solos en toda la casa.
- Pero aquí estamos para enseñarla.
- Aquí estamos en eso muy atrasados.
- Pues estamos lucidos añadió ella.
- Y ahora estamos las dos de un color.
- ¡pero estamos siempre tan ocupados.
- Por cierto que estamos desorientados.
- Estamos a triunfar contra cualquiera.
- Él era un hombre pacífico, ¿estamos?
- ¿Pero si dicen que estamos preparados?
- ¿Y cómo estamos de doctrina cristiana?
- Pero lo mejor que estamos pintando ahora.
- Pero mamá, ¿tan mal estamos de fortuna?
- Vamos, doña Lupe, que hoy estamos de buena.
- Hace más de dos horas que estamos hablando.
- Si se presentan dificultades, estamos aquí.
- Aunque estamos solos no quiero gritar mucho.
- Dentro de tres cuartos de hora estamos aquí.
- Señor, ¿sabéis de cierto si estamos vivos?
- Estamos aquí parados estúpidamente les dije.
- ¡Estamos buenos! iba pensando por las calles.
- Que no vea yo aquí estos corrillos, ¿estamos?
- Estamos allí, en el camarín, tan agasajaditos.
- Estamos a fin de mes y hay que pagar en seguida.
- Estamos pateando todas las leyes divinas y humanas.
- Ande el mundo y crezca la especie, que para eso estamos.
- ¿Ves, chulita, cómo de este modo estamos en el Paraíso?
- A lo que estamos, que lo mío ya pasó y a nadie interesa.
- Estamos de guardia, hermano Juan dijo uno de los internos.
- No sólo estamos obligados a ser buenos, sino a parecerlo.
- Y ahora la estamos buscando para volverla a encerrar allá.
- Estamos en el campo y hay que conformarse con lo que traigan.
- Sí, estamos conformes, lo hemos dicho antes arrollándolo todo.
- ¡La política, la política! ¿Pues no estamos viendo lo que es?
- Estamos solos, nadie habría de saber que usted había sido mía.
- ¿Y te parece a ti que estamos en disposición de sostener dos casas?
- Señores, estamos fuera de la cuestión gritó Ripamilán el caso es.
- ¡Medrados estamos! pensó don Fermín al dar en idea tan extravagante.
- ¡Oh! ¡oh! ¡estamos mal! había exclamado el clérigo desde la torre.
- Los que estamos a cierta altura debernos mirarnos mucho en nuestras cosas.
- La fama no estamos muy acordes los que vamos tras ella en lo que consiste.
- En fin, estamos aquí como dos tontas, y hay que poner las cosas en su lugar.
- Bueno, pues desembucha, hija, que aquí estamos los dos para tomar un consejo.
- Estamos engranados en la máquina, y la rueda próxima es la que nos hace mover.
- ¡Hostia!, yo soy un hombre de bien, y conmigo no se queda ninguna nea, ¿estamos?
- Mira que estoy huérfana, y yo y los huerfanitos de tu asilo estamos llorando por ti.
- Estamos ya a principios de invierno, y este viejo debería llevar un traje de abrigo.
- Gracias a Dios que estamos solos otra vez dijo el compinche después que la vio salir.