Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "estrella" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra estrella para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Salía una estrella.
- Blanca, Marina, Estrella, África.
- Aquella estrella que se ve de día?
- Pero su infame estrella se la había jurado.
- Así la llevarán en coche, como a la Estrella.
- él encontraba la estrella de mar o la concha rara.
- En el cielo ni una estrella, en la costa ni una luz.
- Cada hombre no es una estrella con su órbita independiente.
- Yo quiero que entre y vea esta estrella que se ha caído del Cielo.
- ¿Que el hombre no puede ser independiente como una estrella de otra?
- En la negrura, la estrella titilea, blanca, violeta, azul, anaranjada.
- Lloviznaba, la noche estaba negra, no brillaba ni una estrella en el cielo.
- Pero no era verdad, tenía ambición, amor al peligro y una confianza ciega en su estrella.
- A esta rubia guapa, que se llamaba Estrella, la distinguían casi todas las vecinas con un odio furioso.
- Lo anunciará una estrella que ha de aparecer por Occidente, y los Cielos y la tierra resonarán con himnos de alegría.
- Una noche llamaron a Andrés del molino de la Estrella, un molino de harina que se hallaba a un cuarto de hora del pueblo.
- En acabando éste, le diré el soneto treinta, en que la llamo estrella, que no parece sino que sabe los intentos de ellos.
- Iba por la calle sin ver a nadie, tropezando con los transeúntes, y a poco se estrella contra un árbol del paseo de Luchana.
- Pero los lazos que la unían a ella eran tan efímeros y débiles como los que atan una estrella errante a un sistema planetario.
- Ello venía a ser que en muriéndonos íbamos a otra estrella, y de allí a otra, a pasar otra vez las de Caín, y ganarnos la vida.
- La hermana de la Estrella, Elvira, de doce o trece años, era muy bonita, muy descocada, y seguía, sin duda, las huellas de la mayor.
- Entre aquellas tabernas había la del Telescopio, la de la Bella Sirena, la del Holandés, la Goizeco Izarra (Estrella de la mañana).
- Pero en este pícaro mundo, se llega hasta donde se puede, y el que, impulsado por el querer, va más allá del poder, cae y se estrella.
- Estrella del crepúsculo, que resplandeces soberbia en Oriente, que asomas tu radiante faz por entre las nubes y te paseas majestuosa sobre la colina.
- La Estrella bailaba como hubiese podido hacerlo la diosa Venus, y al moverse, sus caderas y su pecho abultado, se destacaban de una manera un poco insultante.
- Sí, también Ramiro hizo su travesía, aunque a remo y de espaldas a la estrella que le marcaba rumbo, y sufrió, pero con noble sufrir, y pecó y purgó su pecado.
- Sobre una mesa de mármol brillaba entre humo espeso de tabaco, como una estrella detrás de niebla, la llama de una bujía que servía para dar lumbre a los cigarros.
- Muchas veces salía de casa cuando aún era de noche y veía la estrella del crepúsculo palpitar y disolverse como una perla en el horno de la aurora llena de resplandores.
- Por el espacio abierto, en la negrura intensa del cielo, una estrella fulgura, ya blanca, ya azul, ya violeta, ya anaranjada, en rápidos, en vivos, en misteriosos cambiantes.
- Protestamos contra sus lecciones admirables que no entendemos, y cuando queremos que nos obedezca, nos coge y nos estrella, como el mar estrella a los que pretenden gobernarlo.
- Ya no se trataba de si Cristo había redimido a todas las Humanidades repartidas por los planetas, de una sola vez, o yendo de estrella en estrella a sufrir en todas muerte de cruz.
- En ella imperaba Refugio como en un salón elegante en el cual fuera estrella de la moda, Dábase mucho lustre, tomando aires de señora, alardeando de expresarse con agudeza y de decir gracias que los demás estaban en la obligación de reír.
- ¡Usted lo pase bien! ¡Hasta mañana si Dios quiere! Acompañábales el maestro hasta la plazoleta del molino, que era una estrella de caminos y sendas, y allí deshacíase la formación en pequeños grupos, alejándose hacia distintos puntos de la vega.
- ¡Qué largos me parecían estos días de navegación! ¡Qué horrible este cielo azul de los trópicos! A la vuelta de mi viaje, cuando perdía de vista por las noches la Cruz del Sur y comenzaba a divisar la Estrella Polar y las dos Osas, me sentía tranquilo.
- Mi buena estrella me llevó a cierta casa, cuyos dueños se apiadaron de mí, mostrándome gran interés, sin duda por el relato que de rodillas, bañado en lágrimas y con ademán suplicante, hice de mi triste estado, de mi vida, y sobre todo de mis desgracias.
- Que salió Juan Pablo de la casa renegando de su estrella, de su tía y de todo el género humano, revolviendo en su mente propósitos de venganza con proyectos de suicidio, pues estaba el infeliz como el náufrago que patalea en medio de las olas, y ya no podía más, ya no podía más.
- A cada instante decía Barbarita que no más, y tras de la colección de purés para sopas, iban las perlas del Nizán, el gluten de la estrella, las salsas inglesas, el caldo de carne de tortuga de mar, la docena de botellas de Saint Emilion, que tanto le gustaba a Juanito, el bote de champignons extra, que agradaban a Don Baldomero, la lata de anchoas, las trufas y otras menudencias.