Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "estúpida" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra estúpida para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Esa idea estúpida voló.
- La tal recomendación fue una broma estúpida.
- Pero de todas maneras era una aventura estúpida.
- Era una risa estúpida salpicada de interjecciones.
- Ya no veía Anita la estúpida existencia de antes.
- Fue una borrachera estúpida, la primera y última de su vida.
- Prorrumpiendo al mismo tiempo en estúpida risa, pasó de largo.
- Como digo, tenía una confianza absoluta, una confianza estúpida.
- ¡Qué vida tan estúpida! Esta conciencia de la rebelión la desesperaba.
- La gente tiene una idea estúpida de las cosas dijo Aracil con voz colérica.
- ¡Qué vida tan estúpida! pensó Ana, pasando a reflexiones de otro género.
- Le irritaba más porque él, sin querer, participaba de aquella fe estúpida.
- Así nos vamos vengando unos en otros, de la manera más inhumana y estúpida.
- Y no vio en él como otras veces, curiosidad estúpida, ni envidia ni malicia.
- ¡Cuán estúpida había sido al reir de su madre siempre que la llamaba desgarbada!
- Aquella estúpida insinuación del señor Cepeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba.
- El portero volvió hacia arriba, como quien invoca al Cielo, su cara estúpida, y dijo sonriendo.
- En la cuadra, el pastor, adolescente de cara estúpida y escrofulosa, confirmó la versión del cazador.
- Si no te hacen caso, estúpida le dijo, si no eres tú la que hablas sino el demonio que te anda dentro de la boca.
- Este pensamiento baladí, obsesión estúpida que era casi un dolor, absorbía toda la atención de Ana, a su pesar.
- Desde que la comía le entraba aquel mal tan extraño y daba en la gracia estúpida de creer que Nicanora era la Venus de Médicis.
- Y lo que más me subleva es tu terquedad dijo doña Lupe bajando la voz, y ese empeño de gobernarte sola, sí, esa independencia estúpida.
- Teresa miraba con su respeto de antigua criada a aquellas señoras, y sonreía con bondad estúpida cada vez que alguna de ellas se dignaba mirarla.
- En libros, en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con fruición la más estúpida y fría mezquindad, como la única virtud del hombre.
- Para alternar con esta gente del casino, estúpida y mal intencionada, prefería pasar el tiempo en su cuarto, en aquel mausoleo blanqueado y silencioso.
- Batiste, sentado en una silleta de esparto en medio de la barraca, miraba con expresión estúpida el desfile de estas gentes que tanto lo habían maltratado.
- La mirada del joven examinó rápidamente el salón, fijándose con estúpida tenacidad sobre el sofá, como si viese en él algo extraño que le atraía sin explicarse la causa.
- El doctor, viéndole siempre callado, contemplando a su madre con estúpida adoración, había declarado que el niño era tan bruto como su padre, y cuando más, podría servir para el comercio.
- Pero la vida es estúpida, sin emociones, sin accidentes, al menos aquí, y creo que en todas partes y el pensamiento se llena de terrores como compensación a la esterilidad emocional de la existencia.
- El marqués se paseaba por la habitación ceñudo, contraído, hosco, con esa expresión torva y estúpida a la vez que da la falta de sueño a las personas vigorosas, muy sometidas a la ley de la materia.
- Los chicos, con los ojos enrojecidos por el insomnio, permanecían inmóviles en el corral, sentados sobre el estiércol, siguiendo con atención estúpida todos los movimientos de los animales encerrados allí.
- Sí, la religión verdadera se parecía en definitiva a sus ensueños de adolescente, a sus visiones del monte de Loreto más que a la sosa y estúpida disciplina que la habían enseñado como piedad seria y verdadera.
- Los domingos, sobre todo cuando cruzaba entre la gente a la vuelta de los toros, pensaba en el placer que sería para él poner en cada bocacalle una media docena de ametralladoras, y no dejar uno de los que volvían de la estúpida y sangrienta fiesta.
- Ganó Martín, y uno de los compañeros de Briones, un teniente aragonés que había perdido toda su paga, comenzó, para vengarse, a hablar mal de los vascongados, y Zalacaín y él se encarzaron en una estúpida discusión de amor propio regional, de esas tan frecuentes en España.