Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "estúpido" aquí tienes una selección de 39 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra estúpido para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Estúpido.
- Cállate la boca, estúpido.
- No seas estúpido dijo Aracil.
- Hombre, no hagamos tan estúpido al marqués.
- Tan estúpido es ser monárquico como republicano.
- ¡Estúpido, vaya unas cosas que enseñas a tu hija.
- Yo creía que era usted un estúpido, pero no tanto.
- Ya no se oye nada observó Deogracias, poniéndose más estúpido.
- Siempre le había gustado mucho a Ana que llamasen al vulgo estúpido.
- Que se vuelva uno tan estúpido, es cosa que no me cabía en la cabeza.
- El maldito hábito de la timidez era la causa de aquel silencio estúpido.
- No me acuerdo dijo el misántropo con todas las apariencias de un estúpido.
- Y encogió los hombros irritado también con aquella obsesión de estúpido.
- Otro estúpido que jamás había venido a buscarla en el secreto de la noche.
- Si fue un bien que me adecentaras, estúpido, ya te lo he pagado y no te debo nada.
- La verdad es que es triste que por ese estúpido hombre guapo se mate esta pobre gente.
- Pero a él se le figuró que se burlaba de su torpeza ridícula, de su miedo estúpido.
- ¿Qué iba a hacer Petra para poner a la vista del estúpido Quintanar aquella vergüenza?
- Sigo creyendo que el casarse es estúpido, y me iré para el otro barrio sin apearme de esto.
- , un sentido estético superior al de esos haraganes franceses que inventan tanto pegote estúpido.
- Vencido al cabo de su propia excitación, el cerebro del Delfín caía en estúpido embrutecimiento.
- Era en el fondo un completo majadero, que había echado a perder a sus hijas por un estúpido romanticismo.
- Figúrate que a ratos me siento tan estúpido, pero tan estúpido, que creo tener por cabeza un pedazo de granito.
- Cacochipi se convenció de que, como le había dicho Arizmendi, era un estúpido y de que además estaba enamorado.
- ¡Es verdad, pensó don Víctor cuando se quedó solo, es verdad! ¿Y yo, estúpido, tonto, no había dado en ello?
- ¿Soy estúpido acaso para no ver que esa desvergonzada huye de mí, y cada día tengo que cazarla como a una liebre?
- Ese estúpido de don Víctor con sus pájaros y sus comedias, y su Frígilis el de los gallos en injerto, no es un hombre.
- ¡ él ! el posma, aquel Andresito, que de novio era un estúpido, y de amante despreciado y terco una insufrible calamidad.
- Y en alta voz, viendo al desgraciado Ido llegar otra vez hasta la puerta de la alcoba y mirar hacia dentro con los ojos de estúpido.
- Primeramente el libro de texto era un libro estúpido, hecho con recortes de obras francesas y escrito sin claridad y sin entusiasmo.
- El marido, Pepinito, era un hombre estúpido, con facha de degenerado, cara juanetuda, las orejas muy separadas de la cabeza y el labio colgante.
- Después que echó aquel brindis estúpido, Izquierdo habló de subir a gatas a casa de su hermana, y de bajar rodando por los escalones de piedra.
- ¡Y yo tan estúpido que no conocí tu mérito!, ¡yo que te estaba mirando todos los días, como mira el burro la flor sin atreverse a comérsela! ¡Y me comí el cardo!
- Otro miserable y además un estúpido que merecía cuanto mal le viniera encima, como él, como Ana lo merecían también, como lo merecía el mundo entero que era un lodazal.
- Julio le presentó a un sainetero, un hombre estúpido y fúnebre, que a las primeras palabras, para demostrar sin duda su profesión, dijo unos cuantos chistes, a cual más conocidos y vulgares.
- Pero él no pedía más que lástima, y la dicha de que le dejaran hablar, de hacerse oír y de no ser tenido por un libertino vulgar, necio, que era lo que el vulgo estúpido había querido hacer de él.
- ¡por un don Juan de similor, por un elegantón de aldea, por un parisién de temporada, por un busto hermoso, por un Narciso estúpido, por un egoísta de yeso, por un alma que ni en el infierno la querrían de puro insustancial, sosa y hueca!
- Pero entonces había que decírselo todo al Provisor, porque en saliendo de aquella casa ya no podía ser espía, ni ayudar al que la pagaba a abrir los ojos de aquel estúpido de don Víctor, que, como era natural, querría vengarse, castigar a los culpables.
- En una me decía que la Shele se había casado, o, mejor dicho, la había casado mi madre con el hijo de Machín, un mozo estúpido y borracho, a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hijo se casara con la Shele, que estaba embarazada.