Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "estuve" aquí tienes una selección de 70 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra estuve para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Estuve inaguantable.
- Cuando estuve en Inglaterra.
- De veras que estuve muy prudente.
- Estuve en el Suizo hasta las diez.
- Yo estuve en la escuadra, lo vi todo.
- Estuve un rato sin ver gota, sin poder moverme.
- Y así estuve con ello aquel día y otro gozoso.
- Ayer estuve muy malita dijo ella con voz apagada.
- Estuve a dos dedos del abismo, casi a dedo y medio.
- Desde que usted se fue, estuve llorando hasta ahorita.
- Yo estuve desvelado trazando cómo quitarle el dinero.
- Ilustración Estuve por volver a Lúzaro, pero vacilé.
- Estuve tres días en cama con un amago de ataque cerebral.
- Lo saqué con las puntas de los dedos y lo estuve mirando.
- Todo el día y toda la tarde estuve en compañía de Mary.
- Estuve gran rato en la iglesia, hasta que empezaron vísperas.
- Pues sí, más tiempo, porque cuando estuve aquí con ji ji ji.
- Estuve en la casa curándome ocho días, y apenas podía salir.
- ¡cosas de viejo!, y estuve todo aquel día haciendo catálogos.
- En solos ocho días que yo estuve en casa la vi hacer todo esto.
- Señor, hasta que dio las dos estuve aquí, y de que vi que V.M.
- Estuve muy mala aquel día, y a ratos me entraban ganas de llorar.
- ¡Mismo parece cosa de milagro! Yo estuve hoy arreglando la maleta.
- Yo estuve hablando con doña Hortensia, que se mostró muy amable conmigo.
- Oh sí, estuve loca seguía Anita espantada todavía estuve loca una hora.
- Hace unos años estuve a punto de perder la honra, como decimos las mujeres.
- El año pasado, cuando estuve de baños, monté en mil aparejos nunca vistos.
- Cuando yo estuve en Aragón, pasamos siete meses juntos cazando en el Moncayo.
- Hace dos años estuve en Madrid y llevé una obra a la Zarzuela y otra a Apolo.
- ¿Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe, turbado, hecho un tonto?
- Un mes estuve en cama, y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia.
- Sin embargo, estuve buscando unos días algún sitio a propósito y no lo encontré.
- Saqué ocho reales y díselos y aun estuve por volverle los palos que me había dado.
- ¡Injusto estuve con la pobre chiquilla! ¡Inocente y angelical criatura! Soy un animal.
- El domingo oímos la misa en la capilla, y después yo estuve registrando la biblioteca.
- No parecía nada, pero se fue agravando hasta tal punto, que estuve largo tiempo enfermo.
- Cuando estuve el mes pasado en Cádiz en el bautizo de la hija de mi primo, me decía Churruca.
- Hace ya más de cuarenta años acababa yo de venir de Regil, en donde estuve dos años de médico.
- Y mientras estaba malo, siempre me daban alguna limosna, mas después que estuve sano, todos me decían.
- Pues la cogí un día, la tiré al suelo, me estuve paseando sobre ella todo el tiempo que me dio la gana.
- Pero no estuve más que una semana, porque me escapé subiéndome por la tapia de la huerta como los gatos.
- Y ansí, de poco en poco, a los quince días me levanté y estuve sin peligro, mas no sin hambre, y medio sano.
- Estuve una semana en la corte, y el primer día, al llegar al Prado, vi en un coche a Dolorcitas con su marido.
- A cabo de tres semanas que estuve con él, vine a tanta flaqueza que no me podía tener en las piernas de pura hambre.
- Estuve una temporada en las islas de Loffoden y vine por casualidad a Burdeos a componer las velas, y aquí me quedé.
- Saqué una silla al balcón, me senté, y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía Mary.
- Esta canción solía decir la cantaba Gastibeltza, un piloto paisano nuestro, de un barco negrero en donde yo estuve de grumete.
- Con estos disparates sacrílegos estuve toda la noche en vilo, horrorizada, el estómago revuelto, y deseando que el día llegara.
- Preso estuve por pedigüeño en caminos y a pique de que me esteraran el tragar y de acabar todos mis negocios con diez y seis maravedís.
- Cuando ya estuve en disposición de salir de casa, don Ciriaco me llevó a ver a un amigo suyo, capitán de una fragata, La Ciudad de Cádiz.
- En un pueblo que llaman Plinmuf (Plymouth) estuve seis meses en el pontón, con el petate liado y la patente para el otro mundo en el bolsillo.
- Todo, en fin, me suspendió de tal modo, que por un buen rato estuve absorto en la contemplación de tan hermosa máquina, sin acordarme de nada más.
- Ya que estuve medio bueno de mi negra trepa y cardenales, considerando que a pocos golpes tales el cruel ciego ahorraría de mí, quise yo ahorrar dél.
- Diome la limosna y, en seguida, para alentarme y apurar el cáliz de una vez, estuve dos días sin parar subiendo escaleras y tirando de las campanillas.
- La misma noche se me despidieron las otras criadas, Primitivo se fingió enfermo, y estuve una semana comiendo en la rectoral y haciéndome la cama yo mismo.
- Vuestra merced crea, cuando esto le oí, que estuve en poco de caer de mi estado, no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa.
- De esta manera estuve con mi tercero y pobre amo, que fue este escudero, algunos días, y en todos deseando saber la intención de su venida y estada en esta tierra.
- Anoche estuve toda la noche discurriendo muy intranquilo, los sesos como ascuas, porque al plan, mejor dicho, al sistema no le faltaba más que una fórmula para estar completo.
- El 68, cuando la santísima, estuve haciendo la guardia en el Banco, pa que no robaran, y le digo asté que si por un es caso llega a paicerse por allí algún randa, lo suicido.
- El tiempo que estuve en la corte lo dediqué exclusivamente a mis trabajos de abogado y a la práctica de la caridad, como socio de San Vicente de Paúl y Asociación de Católicos.
- Porque en todo el tiempo que allí estuve, que sería cuasi seis meses, solas veinte personas fallecieron, y éstas bien creo que las maté yo o, por mejor decir, murieron a mi recuesta.
- A poder de éste, pues, vine, y en su poder estuve con don Diego, y la noche que llegamos nos señaló nuestro aposento y nos hizo una plática corta, que aun por no gastar tiempo no duró más.
- Pero yo, que veía las cosas de otra manera, me estuve callandito hasta que una columna francesa vino a colocarse delante de mí en tal disposición, que mis disparos podían enfilarla de un extremo a otro.
- Yo también estuve así, Feijoo abordó la cuestión, y por zancas y barrancas, soltando lo primero que se le ocurría, llegó a decir que él se había propuesto, por pura caridad, negociar la reconciliación.
- Estuve ausente de Lúzaro una semana para llevar mi segundo hijo al colegio, y al volver de mi viaje me encontré con que El Correo había pasado a mejor vida, y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante.
- Y una noche, para confirmarlas más en mi riqueza, cerréme en mi aposento, que estaba dividido del suyo con sólo un tabique muy delgado, y sacando cincuenta escudos estuve contándolos en la mesa tantas veces que oyeron contar seis mil escudos.
- En la guerra del Rosellón, los heridos graves (y yo lo estuve varias veces) mandábamos a los soldados que bailasen y tocasen la guitarra en la enfermería, y seguro estoy de que este tratamiento nos curó más pronto que todos los emplastos y botiquines.
- ¡Cuántas destas deben hacer estos burladores entre la inocente gente! Finalmente, estuve con este mi quinto amo cerca de cuatro meses, en los cuales pasé también hartas fatigas, aunque me daba bien de comer a costa de los curas y otros clérigos do iba a predicar.
- ¡Muerto Marcial, muerto Malespina! ¡Qué terribles nuevas llevaba yo a casa de mi amo! Casi estuve por un momento decidido a no volver a Cádiz, dejando que el azar o la voz pública llevaran tan penosa comisión al seno del hogar, donde tantos corazones palpitaban de inquietud.
- ¡Qué faltos estamos, amigo Don José María dijo mi amo, de un buen hombre de Estado a la altura de las circunstancias, un hombre que no nos entrometa en guerras inútiles y mantenga incólume la dignidad de la Corona! Pues cuando yo estuve en Madrid el año último prosiguió el embustero, me hicieron proposiciones para desempeñar la Secretaría de Estado.