Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra exagerada

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra exagerada en el contexto de una oración.

Término exagerada: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "exagerada" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra exagerada para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Me pareció la previsión un tanto exagerada.
  • ¡Pero qué tonta, y qué exagerada, y qué puntillosa es usted, hija! ¿Qué mal hay en eso?
  • Es decir, que cuanto más lejos estaba una mujer del vicio, más exagerada era cuando llegaba a caer.
  • Azorín tiene, como no podía ser menos, su estética teatral, que algunos críticos han encontrado exagerada.
  • Pues él veía, por el contrario, una muchacha demasiado tímida y reservada, de una prudencia exagerada para sus años.
  • A su madre la había querido mucho, le había besado los pies desnudos durante la luna de miel, que había sido exagerada.
  • ¡Qué alegría, qué salud, qué apetito! Se acabaron las cavilaciones, la devoción exagerada, las aprensiones, los nervios.
  • El Marquesito las detuvo haciendo una cortesía exagerada, que era una de sus maneras de hacer esprit, como decía ya el mismo Ronzal.
  • Nada le agradó, y experimentó mil decepciones, como suele acontecer a las gentes habituadas a vivir en el campo, que se forman del pueblo una idea exagerada.
  • Además de mi apatía e indolencia, exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estrambótico, soy un sentimental y un contemplativo.
  • Pero aunque en ello entrase en gran parte la exagerada malevolencia de sus enemigos, lo cierto era que don Manuel, con el producto de sus doscientos telares siempre en actividad y los caritativos auxilios que prestaba desde el Banco de San Juan, iba formándose una fortuna, cuya cifra, por ser desconocida, rodeaba a su poseedor de cierto prestigio misterioso.