Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "exaltación" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra exaltación para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Comprendo tu exaltación.
- Y sólo en un momento de exaltación.
- Notaba en ella cierta exaltación insana.
- Pero ayer, la exaltación tomó otro rumbo.
- El misticismo era una exaltación nerviosa.
- Repetía la diabla con exaltación delirante.
- Aquella alegría, aquella exaltación que la habían llevado.
- Aquella exaltación era lo que ella necesitaba para poder vivir.
- Pero no le hacía maldita la exaltación que en ellos notaba aquella noche.
- Cincunegui excita mis sentimientos ambiciosos, quiere mi encumbramiento, mi exaltación.
- Nucha mostraba vehemente exaltación del cariño maternal de algún tiempo a esta parte.
- A una exaltación sentimental sucedía un marasmo del espíritu que causaba atonía moral.
- El propio calor de sus palabras llevó a Maximiliano a una exaltación que parecía insana.
- Comprendido dijo el otro con mayor exaltación, y acentuando la contrariedad que experimentaba.
- Don Fermín volvió a tranquilizarse, viendo la exaltación de la ira pintada en el magistrado.
- La exaltación humanitaria de Andrés hubiera aumentado sin las influencias que obraban en su espíritu.
- Era un ángel murmuró Ballester, a quien, sin saber cómo, se le comunicaba algo de aquella exaltación.
- Esa misma exaltación de la alegría, ese optimismo, ese olvido sistemático de sus antiguas aprensiones.
- Pero yo pregunto añadió con exaltación, dejando caer la capa y echando atrás el sombrero, yo pregunto.
- Días después era la Exaltación de la Santa Cruz, y había romería en Aguiró, un monte próximo a Lúzaro.
- Pillos, buleros, piores que serviles, moderaos, piores que moderaos! prosiguió Izquierdo con fiera exaltación.
- En esta última había un esfuerzo doloroso, una frialdad abstracta, y en rigor algo enfermizo, una exaltación malsana.
- El Magistral, procurando vencer la exaltación que le había comunicado su amiga, quiso hablar con toda calma y prudencia.
- El parecido, convéncete tontuela, no es más que la exaltación de tu pensamiento por causa de esa maldita novela del niño encontrado.
- Pintóse en el rostro del marqués la sorpresa, y casi al mismo tiempo la alegría inmensa, radiante, el júbilo orgulloso, la exaltación de una victoria.
- Se expresaba con exaltación sin dejar meter baza a su hermano, y este, en cambio, no se la dejaba meter a él, y simultáneamente se quitaban la palabra de la boca.
- Pero lo último que a Fortunata le quedaba que oír fue esto, dicho con exaltación de iluminado, y con atroz recrudecimiento de las sacudidas nerviosas de la cabeza.
- Al saber que había pasado seis días en aquella torpeza con intervalos de exaltación y delirio, extrañó mucho que se le hubiese hecho tan corto aquel largo martirio.
- Yo soy una loca pensaba tomo resoluciones extremas en los momentos de la exaltación y después tengo que cumplirlas cuando el ánimo decaído, casi inerte, no tiene fuerza para querer.
- Él lo niega, dice que todo aquello lo explica la exaltación religiosa y la exquisita moralidad con que decidí sacrificarme al bien del que creía ofendido por mis pensamientos y desaires.
- Hasta le ha pasado aquella exaltación un poco selvática, aquel amor excesivo a los placeres bucólicos, aquella exclusiva preocupación de la salud al aire libre, del ejercicio, de la higiene en suma.
- Ocho días había estado sin conseguir hablar a solas un momento con Ana, y cuando logró tal intento fue para convencerse de que aquella exaltación de la tarde dichosa había pasado acaso para siempre.
- Ana que se dejaba devorar por los ojos grises del seductor y le enseñaba sin pestañear los suyos, dulces y apasionados, no pudo en su exaltación notar el amaneramiento, la falsedad del idealismo copiado de su interlocutor.
- Lo que habían hecho con él había sido celebrar el aniversario 25 de la exaltación de Pío Nono al Pontificado, colgando los tapices de gala y sacando a relucir los aparatos de gas, con que iluminaban la fachada en las grandes solemnidades.
- Forzoso es reconocer, no obstante, que en la época de la revolución, la exaltación política, la fe en las teorías llevada al fanatismo, lograba infiltrarse doquiera, saneando con ráfagas de huracán el mefítico ambiente de las intrigas cuotidianas en las aldeas.