Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra exige

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra exige en el contexto de una oración.

Término exige: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "exige" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra exige para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es la vida de hoy que lo exige.
  • Su temperamento exige todo eso.
  • La caridad exige que se piense en los demás.
  • Mi salud, pensaba, exige que yo sea como todas.
  • ¡Y hago la cuestión personal! Pero ¿qué es lo que usted exige?
  • Y ahora soy yo el que exige que usted me comprenda, y no me tome la letra y deje el espíritu.
  • ¡Criar! Esa función augusta exige complexión muy vigorosa y predominio del temperamento sanguíneo.
  • La lógica exige su muerte pensaba Rubín colgando cuidadosamente una jaula en que había muchos nidos.
  • ¡Oh, no, eso no! Pues si no hemos de suicidarnos, tenemos que cuidar el cuerpo, y la salud del cuerpo exige otra vez.
  • Los militares dijo Don Alonso, son esclavos de su deber, y la patria exige a este joven que se embarque para defenderla.
  • El médico decía el ex regente exige que la aldea a donde vayamos ofrezca una porción de circunstancias difíciles de reunir.
  • La moral del cobarde que exige valor en otro, en el soldado en el campo de batalla, en el histrión, o en el torero en el circo.
  • ¿Hace usted eso para darnos en cara a los demás que vamos vestidos como personas decentes y como exige el decoro de la Iglesia?
  • De vuelta a su casa armó los tres pucheros con el minucioso cuidado que la cocina española exige, y empezó a hacer su arroz en la cacerola.
  • Yo también vengo a hablarle a usted de lo que sé como sacerdote, pero la conciencia de quien me lo comunicó exige precisamente que yo dé este paso.
  • Algunas deudas antiguas las había satisfecho con la paga de Navidad de sus arrendatarios de la huerta, pero necesitaba con urgencia ocho mil reales, pues el invierno exige grandes gastos.
  • Realmente es muy ridícula la situación de un hombre que se tiñe, el día en que se decide a renunciar a la pintura, porque la edad lo exige o porque se convence de que nadie cree en el engaño.
  • Pero como en la mayor parte de nuestros dramas modernos se exige sala decentemente amueblada, sin artesones ni cosa parecida, los directores de escena solían decidirse en tales casos por el cielo azul.
  • Sus piececitos se desencorvaban, y los dedos, antes retorcidos, el pulgar vuelto hacia arriba, los otros botoncillos de rosa hacia abajo, se habituaban a la estación horizontal que exige el andar humano.
  • Las lecciones que Maximiliano le daba referentes a cosas de urbanidad y a conocimientos rudimentarios de los que exige la buena educación eran tan provechosas, que le bastaban a veces indicaciones leves para asimilarse una idea o un conjunto de ideas.
  • Quiso la suerte, y quisieron las buenas relaciones de los suyos, que Quintanar fuera ascendiendo con rapidez, y se vio magistrado y se vio regente de la Audiencia de Granada, a una edad en que todavía se sentía capaz de representar el Alcalde de Zalamea con toda la energía que el papel exige.
  • No era ésta la única vez que don Pedro manifestaba sagacidad en el conocimiento de caracteres y personas, don esterilizado por la falta de nociones de cultura moral y delicadeza, de ésas que hoy exige la sociedad a quien, mediante el nacimiento, la riqueza o el poder, ocupa en ella lugar preeminente.
  • Los que corrían se atropellaban, y la verdad histórica exige que se declare, por más que parezca inverosímil, que muy a menudo aquellos chicos que corrían como locos todos juntos por la estrecha galería, huyendo del látigo, caían al suelo en confuso montón, mientras el zurriago les medía las espaldas.
  • Todo exige un principio, y si los tiempos eran buenos, á este dinero se uniría otro y otro, y ¡quién sabe si al llegar los chicos á la edad de las quintas podría librarlos con sus ahorros de ir á servir al rey como soldados! La reconcentrada y silenciosa alegría de la madre notábase también en Batiste.