Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra exigencias

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra exigencias en el contexto de una oración.

Término exigencias: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "exigencias" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra exigencias para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Su naturaleza pobre no tenía exigencias.
  • Sólo una pobre como ella podía sufrir tantas exigencias.
  • Su culto a la dama no tenía que ver nada con las exigencias del sexo.
  • Por las mañanas lo mejor era no hacerle caso, aparentando sumisión a sus exigencias.
  • A los tres días se me hicieron insoportables las exigencias de la fiera, y me avine a todo.
  • Había que amoldarse a las exigencias del mundo, tomar parte en la lucha por la existencia.
  • Y algunos, más ingenuos, confesaban la penuria de su presupuesto, maldecían de las exigencias sociales.
  • Pero el Magistral la había alejado de sí, como haría con Obdulia, si las exigencias sociales no lo impidiesen.
  • La vida cada vez más cara, las exigencias del rango social muy costosas, y sobre todo, los hijos, ¡ay, los hijos.
  • Celedonio tenía doce o trece años y ya sabía ajustar los músculos de su cara de chato a las exigencias de la liturgia.
  • Para que si te ves en el trance, por exigencias irresistibles del corazón, de echar abajo el principio, sepas salvar la forma.
  • Se negaba a madrugar mucho, y alegando como si se tratase de cosa santa, las exigencias de la salud, los caprichos de sus nervios.
  • Venga la Marsellesa ! repitieron miles de voces con expresión amenazante, como si alguien se negase por anticipado a sus exigencias.
  • ¡Valiente animal! Me atosigaba con sus exigencias, y aun con amenazas, y no tardé en comprender que lo que quería era sacarme dinero.
  • Y dijo que no haría ningún disparate, que meditaría, que procuraría armonizar las exigencias de su honor y aquello que la religión le pedía.
  • Cada cinco años se hacía una levita, cada tres compraba un sombrero alto lamentándose de las exigencias de la moda, porque el viejo quedaba siempre en muy buen uso.
  • Por exigencias comerciales, en vez de volver a Europa directamente, tuvimos que atravesar el Estrecho de San Bernardino y dirigirnos por el Pacífico a buscar el de Magallanes.
  • Las exigencias de sus parroquianas, los consejos de las señoritas, que eran las hijas de su difunta protectora, y hasta las dolencias de aquella mujer casi ciega que vivía con ella, sirviéndola de madre.
  • Dependientes con el pelo aceitoso y las brillantes tijeras asomando por la abertura del bolsillo, y mujeres discutiendo con ellos, como si estuvieran en el centro del Mercado, abrumándolos con irritantes exigencias.
  • El sueño se cebaba de tal modo en aquel cuerpo, por las exigencias de la reparación orgánica, que el despertar del estudiante era obra de romanos y una de las cosas en que más energía y constancia desplegaba doña Lupe.
  • Y si la turba de descarados pedigüeños no llegaba a decir que todo cuanto tenía su pariente les pertenecía de derecho, ya se encargaban sus exigencias insolentes y sus rapaces miradas de manifestar que éste era su pensamiento.
  • Subía a la hora de comer, para reír como un loco con las gracias de Juanito y revolcarse muchas veces por el suelo, imitando a ciertos animales, para satisfacer las tiránicas exigencias de aquel monigote que traía revuelta toda la casa.
  • La niña que saltaba del lecho a obscuras era más enérgica que esta Anita de ahora, tenía una fuerza interior pasmosa para resistir sin humillarse las exigencias y las injusticias de las personas frías, secas y caprichosas que la criaban.
  • Un domingo, por exigencias de los arrendatarios, tuvo que ir a su huerto de Alcira, y pasó el día como un desterrado, mirando melancólicamente hacia Valencia y sintiendo un inocente enfurruñamiento contra el sol porque marchaba despacio, retrasando la hora del regreso.