Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "existía" aquí tienes una selección de 32 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra existía para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El odio existía.
- El tejado no existía.
- Lo demás del mundo no existía.
- Tampoco existía cuestión social.
- No existía faro que pudiese guiar por el piélago insondable.
- Todo lo que en mí existía de varón, capaz de amar, ha desaparecido.
- Cerca existía una cueva llena de maleza, donde solíamos meternos a huronear.
- ¿Qué se había hecho de la enorme copia de ellos que existía en el siglo XVIII?
- No existía por aquel entonces en Madrid un modelo mejor, y los pintores se lo disputaban.
- Era el hombre de menos suerte que existía, pues nunca daba en el quid de la buena ocasión.
- La concepción mecánica actual del mundo económico y de la sociedad, para él no existía.
- Las mujeres paseaban separadas de los hombres, y esta separación de sexos existía en casi todo.
- Ni es posible imaginar una compatibilidad de caracteres como la que existía entre Barbarita y Jacinta.
- Entre padre e hijo existía una incompatibilidad absoluta, completa, no podían estar conformes en nada.
- Aquella compasión intensa que la había arrojado otra vez a las plantas de aquel hombre ya no existía.
- La madre del Provisor conocía la estrecha simpatía que existía entre Teresina y la doncella de la Regenta.
- Figurábase que no existía nadie a su lado, que la casa estaba desierta, el barrio desierto, Madrid desierto.
- Era aquel un lugar, a más de abrigado, solitario y lo que llamaban allí recogido, pero esto cuando la Colonia no existía.
- Existía entre los estudiantes de Medicina una tendencia al espíritu de clase, consistente en un común desdén por la muerte.
- Veía con los ojos cerrados un gran huerto de naranjos que existía á más de una hora de distancia, entre Benimaclet y el mar.
- Comprobé, con esa penetración que es frecuente en los chicos, que en mi familia existía cierta reserva al referirse a mi tío Juan.
- Para dar en la cabeza a su marido según ella decía volvió a sus antiguos gastos, a la ostentación falsa de una fortuna que no existía.
- En su espíritu soñador existía la vaga creencia de que aquellos seguimientos entrañaban una comunicación misteriosa, quizás magnética.
- Completamente fuera de sí, dejó caer las sacras y tomó las manos de Nucha para convencerse de que, en efecto, existía la siniestra señal.
- Nunca, en tiempo alguno, ni en el confesionario, había sentido la prójima su corazón con tantas ganas de desbordarse, arrojando fuera cuanto en él existía.
- ¡pero de qué manera!, y hasta la vista parecía amenguársele y pervertírsele, porque veía los objetos desfigurados y se equivocaba a cada momento, creyendo ver lo que no existía.
- A pesar de mis pocos años, me hallaba en disposición de comprender la gravedad del suceso, y por primera vez, después que existía, altas concepciones, elevadas imágenes y generosos pensamientos ocuparon mi mente.
- La crueldad de la vida en Alcolea, la explotación inicua de los miserables por los ricos, la falta de instinto social, nada de esto para él existía, y si existía tenía un carácter de cosa libresca, servía para decir.
- Pero el arreglo definitivo de estas habitaciones vacantes existía completo en la imaginación de Jacinta, quien ya tenía previstos hasta los últimos detalles de todo lo que se había de poner allí cuando el caso llegara.
- El canónigo Döllinger, de quien no sabía más sino que existía y que se había separado de la Iglesia, le seducía por su tenacidad, que le recordaba la de su tierra, Aragón, el reino más noble y testarudo del Universo.
- Todo lo que en ella existía de presunción materna, toda la ternura que los éxtasis de madre soñadora habían ido acumulando en su alma se hicieron fuerza activa para responder al miiiii subterráneo con otro miiii dicho a su manera.
- Pero aun en este mismo existía diferencia notable, pues Julián distinguía claramente que se habían animado los emblemas de piedra, y el pino era un árbol verde en cuya copa gemía el viento, y los dos lobos rapantes movían las cabezas exhalando aullidos lúgubres.