Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "explica" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra explica para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No se lo explica uno bien.
- ¿Cómo me explica usted esto?
- Pero explica que no se expliquen.
- Pero se explica usted, ¿sí o no?
- ¡Así se explica el pecado original!
- Se les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen.
- ¡A ver, Anselmo! que venga Anselmo que le voy a tirar por el balcón si no me explica esto.
- El espectador indiferente, como yo, ve a la hiena, a la araña y al árbol, y se los explica.
- ¡Gran interés ponía en que la razón bastase! La razón no explica los misterios, es verdad.
- Azorín lo siente y se explica ahora por qué el piano estaba lleno de polvo y por qué la lámpara eléctrica del gabinete no tenía bombillas.
- Y al otro se explica que el apellido Sarrió lo llevó por primera vez un guerrero que le prestó su caballo a Fernando III en la toma de Baeza.
- Él lo niega, dice que todo aquello lo explica la exaltación religiosa y la exquisita moralidad con que decidí sacrificarme al bien del que creía ofendido por mis pensamientos y desaires.
- Hay espaciosas salas con toscas cornucopias, con viejos grabados alemanes, con pequeñas litografías en las que se explica cómo Matilde, hermana de Ricardo de Inglaterra, antes de pronunciar su voto, etc.
- Así se explica aquel entrar y salir en los comercios, aquel reír por cualquier cosa, aquel encontrar gracia en cada frase de un hortera, en la diablura de un estudiante que mete la cabeza por un escaparate abierto.
- Zalamero, juicioso y circunspecto como pocos, era de los que se ponen en la primera fila de bancos, mirando con faz complacida al profesor mientras explica, y haciendo con la cabeza discretas señales de asentimiento a todo lo que dice.
- La predilección de Socoa por el Gulf Stream se explica porque viajó continuamente por el Golfo de Méjico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de Europa.
- La singularidad de que teniendo Plácido estas mañas, no pudieran los dueños de la tienda prescindir de él, se explica por la ciega confianza que inspiraba, pues estando él al cuidado de la tienda y de la caja, ya podían Arnaiz y su familia echarse a dormir.