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Ejemplos de oraciones con la palabra explosión

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra explosión en el contexto de una oración.

Término explosión: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "explosión" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra explosión para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Explosión de preguntas, de risas, de protestas.
  • Esperaba una explosión de júbilo en su mamá política.
  • Algunos segundos después de la explosión, ya no pensábamos más que en nosotros mismos.
  • La terrible explosión había ocurrido hacia el Sur, en el sitio ocupado antes por la retaguardia.
  • Ahora la palabra parece un rumor lejano que crece, se ensancha, estalla en una explosión formidable.
  • La ira, la pasión y la grosería del pueblo se manifestaron en ella de golpe, con explosión formidable.
  • El espasmo inevitable, la explosión del terror reprimido, el pago del alarde de valentía de la pobre Nucha.
  • Marcial imitaba con los gestos de su brazo y medio la marcha de las escuadras, la explosión de las andanadas.
  • El frío aquel de fiebre se trocó de improviso en calor violentísimo, y la risa convulsiva en explosión de llanto.
  • Era un examen de conciencia, una explosión de arrepentimiento que afluía á la pobre vivienda de todos los extremos de la vega.
  • El talle, el contorno de toda la figura, la genuflexión ante el altar, otras señales que sólo él recordaba y reconocía, le gritaron como una explosión en el cerebro.
  • ¡Qué explosión de cólera la de don Joaquín! Lo que más le irritaba era la afición de los muchachos á llamarse por los apodos de sus padres y aun á fabricarlos nuevos.
  • Como una neurosis constitutiva de esas que se manifiestan de repente, cuando menos se las espera, así se presentó en el alma de la joven, a golpe, y a manera de explosión de pólvora, la aversión que su marido le había inspirado en otro tiempo.
  • Aquel mercado extraordinario, que se prolongaba hasta bien entrada la noche, resultaba una festividad ruidosa, la explosión de alegría y bullicio de un pueblo que entre montones de alimentos y aspirando el tufillo de las mil cosas que satisfacen la voracidad humana, regocijábase al pensar en los atracones del día siguiente.
  • Y cuando el estruendo llegaba frente a ellas, cubríanse los rostros con los abanicos, hundían la cabeza en el pecho, o sin dejar de reír, llevábanse las manos a los oídos, como si no pudieran resistir el trueno continuo, cuya intensidad subía o bajaba, llegando en algunos instantes, con la violencia de la explosión, a hacer el vacío, dejando sin aire los pulmones.