Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "extiende" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra extiende para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No, extiende los brazos.
- La punta se extiende hacia las rampas.
- El piso se extiende en baches y altibajos.
- A un lado se extiende una hilada de soportales.
- Y extiende el pagaré por todo el valor nominal.
- Rodeándola, sobre una tapia baja, se extiende el cementerio.
- Abajo, el pueblo se extiende en tortuosas callejas apretadas.
- Su sombra se extiende, deformada, por las anchas paredes blancas.
- La libertad de cada cual se extiende hasta el límite en que empieza la libertad de los demás.
- Una parra se enrosca a un varillaje de hierro, extiende su toldo verde, festonea un balconcillo de madera.
- Un gran tablero de madera se extiende a ras del suelo, entre las bases de las columnas y los pies de la mesa.
- La llanura se extiende inmensa en la lejanía, verde oscura, verde presada, grisácea, roja, negra en las hazas labradas recientemente.
- La verdura se extiende en lo hondo bordeando el cauce, repta por el empinado tajo, se junta a la otra verdura de los huertos que respaldan las casas y aparecen colgados como pensiles.
- Una excelente región olivarera es la que se extiende desde Logroño hasta Alfaro, y que comprende los pueblos enclavados a la derecha del Ebro, en una distancia de 10 a 15 kilómetros.
- Observó Maxi en los días sucesivos que cada hilada de ladrillos iba tapando discretamente aquella interesante parte de la interioridad monjil, como la ropa que se extiende para velar las carnes descubiertas.
- Este señor recuerda Azorín se yergue, entorna los ojos, extiende los brazos y comienza a declamar unos versos con modulación rítmica, con inflexiones dulces que ondulan en arpegios extraños, mezcla de imprecación y de plegaria.
- Frente a la Lonja, el Principal, pobrísimo edificio, mezquino cuerpo de guardia, por cuya puerta pasea el centinela arma al brazo, con aire aburrido, rozando con su bayoneta a los soldados libres de servicio, que digieren el insípido rancho contemplando el oleaje de alimentos que se extiende por la plaza.