Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "extraordinarias" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra extraordinarias para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Ahora, como vosotros no las comprendéis, os parecen extraordinarias.
- Tom les enseñaba las más extraordinarias jigas de todo el Reino Unido.
- Según la gente de mi pueblo, la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias.
- Contaba historias extraordinarias de la inteligencia de los salmones y de otros peces.
- Estaba escrito que aquella mañana había de ser fecunda en extraordinarias sorpresas.
- Julio, con el pequeño sueldo del hospital, hacía cosas extraordinarias, maravillosas.
- El agua azotaba los cristales, el viento silbaba furioso, dando unas notas de tiple extraordinarias.
- 58 pies de manga (ancho), y 28 de puntal (altura desde la quilla a la cubierta), dimensiones extraordinarias que entonces no tenía ningún buque del mundo.
- Respecto a la cueva que hay en el Izarra, frente a Frayburu, él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena.
- Al mismo tiempo que en su labio apuntaba el bigote, en su cerebro apuntó la tendencia a lo romántico, a lo desconocido, el anhelo de cosas extraordinarias, de aventuras gigantescas, y fue un rabioso lector de novelas.
- Todas las extraordinarias visiones del soñador de Patmos, cuantas alucionaciones había consignado el evangelista Juan en su Apocalipsis, pasaban ante el gentío, sin que es Le, después de contemplarlas tantos años, adivinase su significación.
- Belén se había puesto a charlar por lo bajo con una monja llamada Sor Facunda, que era la marisabidilla de la casa, muy leída y escribida, bondadosa e inocente hasta no más, directora de todas las funciones extraordinarias, camarera de la Virgen y de todas las imágenes que tenían alguna ropa que ponerse, muy querida de las Filomenas y aún más de las Josefinas, y persona tan candorosa, que cuanto le decían, sobre todo si era bueno, se lo creía como el Evangelio.