Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra facha

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra facha en el contexto de una oración.

Término facha: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "facha" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra facha para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Debo tener una facha.
  • Para ver qué facha haces.
  • Miren que yo con esta facha.
  • Facha, mamarracho, esperpento.
  • Estaba en una facha muy ridícula.
  • ¡Qué facha!, cañamón, pata y media.
  • Tenía facha de sabandija de sacristía.
  • Es una falta recibir visitas con esta facha.
  • Nos dijo que nos pusiéramos en facha porque nos iba a atacar.
  • Su facha denunciaba su profesión militar y su natural hidalgo.
  • Pero a pesar de tan elegante jaez, su facha era muy poco agradable.
  • ¡En facha, en facha! exclamó Marcial, lanzando con energía un juramento.
  • ¡Qué cara va a poner mamá cuando la vea entrar en el salón con esa facha.
  • ¡Miradla qué facha! Quiere venir con nosotros a Belén.) Y la Curriqui seguía.
  • Y hasta procuré reír ridiculizando su facha, para ver si de este modo le reanimaba.
  • Y además su facha de forajido, como si acabara de escaparse de un presidio saliendo por la letrina.
  • Navío de línea, español, visto a proa de la amura de sotavento, en facha y saludando, decía en uno.
  • Doña Lupe, hágame el favor de traerle la ropita, porque no está bien que salga a la calle con esa facha.
  • Los demás se acomodaron en un coche antiguo de viaje, sólido, pero de mala facha, tirado por cuatro caballos.
  • En la época de mi narración, la facha de este héroe de los mares era de lo más singular que puede imaginarse.
  • Y con esta fecha y con esta facha me voy dijo levantándose y colgándose la capa que se le caía del hombro izquierdo.
  • Amábale con verdadera pasión, no teniendo poca parte en este sentimiento la buena facha de él y sus relumbrones intelectuales.
  • Disparó sus dos andanadas, puso su aparejo en facha con mucha presteza, orzando al mismo tiempo para librarse de la contestación.
  • Un día se presentó en la casa un sastre con facha de sacristán, que era de los que hacen ropa ajustada para toreros, chulos y matachines.
  • El marido, Pepinito, era un hombre estúpido, con facha de degenerado, cara juanetuda, las orejas muy separadas de la cabeza y el labio colgante.
  • Y para recalcar más su facha americana, llevaba una joya en la corbata y una cadena de reloj interminable, que le daba muchas vueltas de una parte a otra del pecho.
  • Después llamó la atención de Don Evaristo la facha de un hombre que iba por entre las mesas, el cual sujeto más bien parecía momia animada por arte de brujería.
  • Viendo que no le dejaban tocar a nadie, y que su facha causaba risa, el chico daba patadas en medio del corro, sacando la lengua y presentando sus diez dedos como garras.
  • Me dijo una tía muy pindongona y muy facha que si yo era no sé qué y no sé cuánto, y de la primer bofetada que le alumbré fue rodando por el suelo con las patas al aire.
  • Púsose también su pañuelo de lana oscuro, sujeto con un imperdible de metal blanco que representaba una golondrina, y mirándose al espejo, aprobó su perfecta facha de mujer honesta.
  • La monja que más empeñadamente abogaba porque se las dejase zarandearse un ratito era Sor Marcela, que por su cojera y su facha parecía incapaz de apreciar el sentimiento estético de la danza.
  • Lo más peregrino es que aquella caballería, toda ignorancia y rudeza, tenía un notable instinto de la postura, sentía hondamente la facha del personaje, y sabía traducirla con el gesto y la expresión de su admirable rostro.
  • ¡Y estas cosas se decían en el rincón de un café, al lado de un parroquiano que leía La Correspondencia y de otro que hablaba del precio de la carne! En una de las mesas próximas había un grupo de individuos que tenían facha de matuteros o cosa tal.
  • De los diamantes de la tiple y de la facha ridícula del director de orquesta, un tío melenudo, con gafas de oro, que en los momentos difíciles braceaba como un loco, se levantaba del sillón y parecía querer pegarles a los músicos, a los artistas y hasta al público.