Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra faltaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra faltaba en el contexto de una oración.

Término faltaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "faltaba" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra faltaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No faltaba más.
  • No faltaba más.
  • No faltaba más.
  • No faltaba más.
  • No faltaba más.
  • Faltaba lo mejor.
  • Faltaba Fulanito.
  • ¡No faltaba más!
  • Le faltaba tiempo.
  • Y no faltaba nada.
  • ¡No faltaba más!
  • El piso nos faltaba.
  • Pues no faltaba más.
  • Pues no faltaba más.
  • Nos faltaba un plano.
  • No le faltaba motivo.
  • Pues no faltaba más.
  • , pues no faltaba más.
  • ¡Pues no faltaba más!
  • Pero le faltaba el niño.
  • Pues no faltaba otra cosa.
  • ¡Señor! No faltaba más.
  • Y acaso lo que te faltaba.
  • Esto era lo que os faltaba.
  • Parecía que le faltaba algo.
  • Descuida, chico, no faltaba más.
  • Por desgracia, asunto no faltaba.
  • A un caballo le faltaba una pata.
  • Sí, señor, pues no faltaba más.
  • No le faltaba una gota para bruja.
  • Le faltaba compañía en el mundo.
  • Todavía faltaba lo más importante.
  • ¡No faltaba más! Tienes que venir.
  • Sí, hija, sí, pues no faltaba más.
  • Le faltaba poco para echarse a llorar.
  • No faltaba más! ¿Y el de los brazos?
  • O faltaba pan para cenar o para comer.
  • No le faltaba más que algunos detalles.
  • No faltaba quien saliera sin despedirse.
  • Le faltaba un teatro, pero no carácter.
  • A los que quedaban les faltaba auditorio.
  • No faltaba más que ahora me volviera loco.
  • Le faltaba el gusto de las artes plásticas.
  • Pues que mi mujer me faltaba y estaba en cinta.
  • Como faltaba tan poco, pronto quedó todo hecho.
  • ¡No faltaba más! exclamó la Regenta asustada.
  • Faltaba algo antes de que Adoración se despidiera.
  • ¡No faltaba más! Sería añadir el sarcasmo a la.
  • Y si te faltaba algo, aquí estaba yo para responder.
  • Ya no faltaba más que dar algunos perfiles a la cosa.
  • El doctor Cornelius, si no era brujo, le faltaba poco.
  • ¡Bah! no faltaba más, siempre he sido dueño de mí.
  • Para ponerse a almorzar no faltaba más que Villalonga.
  • Pero le faltaba el atractivo principal de una muchacha.
  • él faltaba a su juramento envejeciendo, perdiendo fuerzas.
  • Creyó que estaba muerta o que le faltaba poco para morirse.
  • ¡No faltaba otra cosa! Si salgo solo, se me agua la fiesta.
  • El espíritu no faltaba, pero los huesos no tienen espíritu.
  • Su aflicción crecía, y poco le faltaba para romper a llorar.
  • No faltaba para que la máquina fuese perfecta, más que esto.
  • Le faltaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido.
  • Allí, al que faltaba, ya se sabía, lo azotaban como a un perro.
  • Más tiempo faltaba Quintanar de casa que Frígilis de la huerta.
  • Ignoraba a dónde quería ir, le faltaba en absoluto la voluntad.
  • Aunque nos faltaba poco para el pueblo, decidimos quedarnos allá.
  • Allí faltaba San José o lo sustituía un clérigo, que era peor.
  • Nos faltaba el agua, y se decidió que nos acercáramos a la costa.
  • Cierto que primero faltaba el sol que don Saturnino a misa de ocho.
  • Todo iba a pedir de boca, y lo que faltaba era concluir la carrera y.
  • Para colmo de hastío, Feijoo no era puntual y faltaba muchas noches.
  • Pues no faltaba más sino que la quisiera a usted como me quiere a mí.
  • Pero se marcharía, ¡no faltaba más! ¿Quién duda que se marcharía?
  • ¡No faltaba más! ¡qué horror! ¡qué asco! ¡amores con un clérigo!
  • Exclamó con arranque la joven a quien faltaba poco para echarse a llorar.
  • Temía los remordimientos si faltaba a lo que creía deber a aquel hombre.
  • Fortunata salió para traer lo que en la mesa faltaba, y al entrar le dijo.
  • La meteorología tampoco faltaba nunca en los tópicos de las conferencias.
  • Volvía a notar lo mismo, volvía a mirar, faltaba Fulanita, bueno ¿y qué?
  • No faltaba más que lo peor, persuadir a la Regenta a que abriera el balcón.
  • Mas para que esta idea triunfase por completo, faltaba aclarar el siguiente punto.
  • Por lo menos si la sangre faltaba, las inclinaciones de la raza estaban íntegras.
  • Sólo faltaba ya trajear decentemente a los santos y recoser ornatos y mantelillos.
  • El niño berreaba, dando a entender que su mamá faltaba descaradamente a la verdad.
  • Los amos acababan de prestarle el piquillo que le faltaba para la compra del rocín.
  • Faltaba algo que estaba en el aparador y el ama se levantaba y lo traía ella misma.
  • Sólo faltaba que se derrumbase su techumbre encima de ellos, aplastándolos á todos.
  • Es señal que, pues no le faltaba el agua, que no le había a mi amo sobrado la comida.
  • De noche, sin embargo, no faltaba algazara en el piso principal, hubiera sobrinas o no.
  • Pero el cansancio era mayor que antes, y cuando subía escaleras, el aliento le faltaba.
  • Ya le dije a usted que estaba pensando, que sólo me faltaba una fórmula para completar.
  • Y razón tenía hasta cierto punto, porque a Jacinta le faltaba poco para echarse a llorar.
  • Doña Manuela estaba inmóvil, repasando mentalmente sus compras para saber lo que faltaba.
  • Una pulgada de agua faltaba no más para romper el endeble equilibrio que aún le sostenía.
  • Poco le faltaba para llorar, y queriendo ocultar su emoción, murmuraba con expresión pedantesca.
  • En las habitaciones que caían al Mediodía era imposible parar, porque faltaba el aire respirable.
  • Le ponía en la mesa los platos de su gusto, y en su cuarto nada faltaba para su regalo y comodidad.
  • Todavía faltaba cerca de un mes para la salida de la fragata Maríbeles, donde tenía que embarcar.
  • Ya les faltaba el aliento a los oyentes cuando el ciego se determinó a posarse en el final de la frase.
  • Con estas advertencias, la nueva patrona creyó que su huésped, si no estaba loco, no le faltaba mucho.
  • Los demás seminaristas le llamaban San Julián, añadiendo que sólo le faltaba la palomita en la mano.