Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "faltaban" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra faltaban para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Le faltaban las fuerzas.
- A la novena no faltaban.
- Pero le faltaban palabras.
- Cabezas y lenguas, aunque faltaban sesos.
- Mesía y Paco no faltaban ni a una de estas excursiones.
- La mayoría eran mozos, pero no faltaban tampoco los viejos.
- Faltaban a su casa unos metros para formar parte de la villa.
- Faltaban Agapito, el novio de Genoveva, y tres muchachos más.
- Otras veces no contestaba porque le faltaban fuerzas para hablar.
- No era todavía hora de cenar, faltaban más de cuarenta minutos.
- No le faltaban motivos para creer muy cobarde al don Juan Tenorio.
- Nos faltaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado.
- Y cuando le faltaban estas distracciones emprendía atroces caminatas.
- Desde allá nos faltaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua.
- Ocho días faltaban para la próxima confesión, ¿por qué había de venir?
- No faltaban los inexpertos, y aun estos eran necesarios, porque si no ¿quién ganaría a quién?
- ¡tan, tan, tan! ¡cuántos! ¡cuántos! ¡y los que faltaban! ¿qué contaban aquellos tañidos?
- En casa de Visita faltaban los moldes de cierto flan invención de la difunta doña Águeda Ozores.
- Sin duda faltaban laboratorios, talleres para seguir el proceso evolutivo de una rama de la ciencia.
- Aún faltaban algunas cosillas, la mayor parte de ellas para regalar a deudos y amigos de la familia.
- Los dientes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado.
- Entre ellos vio Rubín al individuo a quien sólo faltaban dos meses de empleo para poder pedir su jubilación.
- Se habían agotado los recursos de la enfermería, y algunos medicamentos indispensables faltaban por completo.
- A todos los recibió afablemente, sonrió a todos, pero contaba los minutos que faltaban para las diez de la noche.
- Además, nunca faltaban casadas todavía ganosas de cuidar la honra de sus retoños o de divertirse por cuenta propia.
- Las reacciones fuertes y pasajeras de toda pena no le faltaban, y cuando aquella marca de consuelo venía, sentía breve alivio.
- Las mujeres sonreían, y no faltaban chuscos que requebraban a aquellos mamarrachos, como si realmente fuesen jóvenes disfrazadas.
- No faltaban allí la cómoda y la lámina del Cristo del Gran Poder, ni las fotografías descoloridas de individuos de la familia y de niños muertos.
- Hablose en la mesa del tiempo, del gran calor que se había metido, impropio de la estación, porque todavía no había entrado Julio, aunque faltaban pocos días.
- También entonces nos cogieron desprevenidos, y como estábamos en tiempo de paz, navegábamos muy tranquilos, contando ya las horas que nos faltaban para llegar, cuando de pronto.
- Ahora se reunía con su novio en pleno día, y nunca faltaban en el camino compañeras de la fábrica ó mujeres del vecindario, que al verles juntos sonreían maliciosamente adivinándolo todo.
- No faltaban vidrios en las vidrieras, por la razón plausible de que tales vidrieras no existían, y aun alguna madera, arrancada de sus goznes, pendía torcida, como un jirón en un traje usado.
- II En época pasada, aunque no remota, el Mercado de Valencia tenía una leyenda, que corría como válida en todos sus establecimientos, donde jamás faltaban testigos dispuestos a dar fe de ella.
- Como esas casas no son más que vanidad y vanidad, por no confesar que le faltaban los cuartos y no pedirlos a una persona de conocida honradez, pongo por ejemplo, un servidor, va y los recibe de un pillastre, de una sanguijuela que le está chupando cuanto posee.