Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra farmacia

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra farmacia en el contexto de una oración.

Término farmacia: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "farmacia" aquí tienes una selección de 28 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra farmacia para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La Música es la Farmacia del alma, y la.
  • Le digo a usted que no hay ciencia más sublime que la Farmacia.
  • Eran Feliciana y Olmedo, el estudiante de farmacia amigo de Maxi.
  • ¡Oh!, pues en el ramo de Farmacia, Dios mío, hay una verdadera mina.
  • Dígase lo que se quiera, Rubín no tenía ilusión ninguna con la Farmacia.
  • ¡Qué hermosa es la Farmacia! Para mí hay dos artes, la Farmacia y la Música.
  • Como que en su tiempo no se vendían en su farmacia sino muy contados específicos.
  • Casó con Samaniego, hombre de bien y muy entendido en Farmacia, pero que no supo hacerse rico.
  • Iba a estudiar con un amigo para tomar el grado, y además solía ir a la farmacia de Samaniego.
  • Le manda su último artículo dijo el regente a sus amigos, acechando en la puerta de la farmacia.
  • Total, que cuando la vi representar, pensé que me tragaba todos los eméticos que hay en mi farmacia.
  • Al propio tiempo hallaba vivo placer en ciertas lecturas extrañas a la Farmacia, y que antes le cautivaban poco.
  • Ocurriósele entonces lo que se le ocurre a cualquier celoso, salir un día, diciendo que iba a la farmacia, y volver en seguida.
  • Su enojo se trocó en alegría cuando Maxi, al verle en pie, dijo que él también se iba porque era hora de volver a su farmacia.
  • Maxi se estiró en la cama, y cerrando los ojos, cayó al instante en profundo sueño, cual si se hubiera bebido todo el láudano de la farmacia.
  • Sus nuevas obligaciones en la botica le llamaban del lado de la química y de la farmacia, y se dedicó a esto con verdadero ardor, deseando aprender.
  • Fue a la alcoba y observó a su marido que dormía profundamente, pronunciando en su delirio opiáceo palabras amorosas entremezcladas con términos de farmacia.
  • Rubín no fue nunca aficionado a introducir de contrabando en clase, entre las páginas de la Farmacia químico orgánica, el Werther de Goëthe o los dramas de Shakespeare.
  • Feliz entre todos los mortales se creía el buen estudiante de Farmacia, viendo que su querida no rechazaba la idea de dar por concluida la cuarentena y apresurar el casamiento.
  • Ii Juan Pablo, que siempre se había equivocado en lo referente a sí mismo y andaba por caminos torcidos, acertó al disponer que su hermano pequeño siguiese la carrera de Farmacia.
  • Desde luego entraría de practicante en la botica de Samaniego, el cual estaba gravemente enfermo, y si se moría, la viuda tendría que confiar a dos licenciados la explotación de la farmacia.
  • Acostumbrada ella a estudiarle la cara, para ver cómo andaba de salud, y el tal semblante era un libro en que la buena señora había aprendido más Medicina que Farmacia su sobrino en los textos impresos.
  • Empezó Maximiliano sus estudios el 69, y su hermano y su tía le ponderaban lo bonita que era la Farmacia y lo mucho que con ella se ganaba, por ser muy caros los medicamentos y muy baratas las primeras materias.
  • Supo además el anciano que doña Lupe no vivía ya en Chamberí, sino en la calle del Ave María, y que todo el tiempo que le dejaba libre a Maxi la farmacia, lo empleaba en darse buenos atracones de lectura filosófica.
  • La clase de Química general del año preparatorio de Medicina y Farmacia se daba en esta época en una antigua capilla del Instituto de San Isidro convertida en clase, y ésta tenía su entrada por la Escuela de Arquitectura.
  • Lo primero que hizo Maxi fue sacar de un envoltorio de regular tamaño multitud de paquetes chicos muy bien doblados, como los que en Farmacia se llaman papeletas, forma en que se dividen y expenden las dosis de las medicinas en polvo.
  • FIN DE LA PARTE TERCERA Parte cuarta I En la calle del Ave María i Segismundo Ballester (el licenciado en Farmacia que estaba al frente de la botica de Samaniego) tenía frecuentes altercados con Maxi por los garrafales errores en que este incurría.
  • Hay muchos Samaniegos en el comercio menudo, y leyendo el instructivo libro de los rótulos de tiendas, se encuentra la Farmacia de Samaniego en la calle del Ave María (cuyo dueño era el marido de Castita Moreno), y la Carnicería de Samaniego en la de las Maldonadas.