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Ejemplos de oraciones con la palabra faroles

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra faroles en el contexto de una oración.

Término faroles: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "faroles" aquí tienes una selección de 26 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra faroles para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Los faroles.
  • Allí no había casas, ni aceras ni faroles.
  • Entraremos en casa cuando ya estén encendidos los faroles.
  • La torre estaba iluminada con vasos y faroles a la veneciana.
  • ¿para qué quiero yo faroles si no cuelgan de ellos a los ladrones?
  • Por los balcones entraba muy debilitada la luz de los faroles de la calle.
  • Había encendido los faroles del coche y esperaba, seguro de cobrar caro aquel sueño.
  • En los arcos, a la luz de unos faroles tristes de petróleo, paseaban algunos jefes carlistas.
  • Nació seis días después que el nuestro, y era hijo de uno que encendía los faroles del gas.
  • En los barcos comenzaban a brillar las luces, y en el puerto resplandecía una fila de faroles.
  • Filas de faroles iban encendiéndose, formando dos líneas paralelas en la carretera de Extremadura.
  • Las luces de los faroles se bamboleaban, se ocultaban y volvían a aparecer, cada vez más pequeñas.
  • El coche, un landó viejo y destartalado, tenía un cristal y uno de los faroles atado con una cuerda.
  • Dos monaguillos vestidos con sus cotas rojas han tomado sendos faroles opacos, sucios, goteados de cera.
  • Era un dolor vergonzoso, como las enfermedades que ella había visto en Madrid anunciadas en faroles verdes y encarnados.
  • En la ventana de la casa, convertida en escaparate, exponía poleas de madera, faroles, cañas de pescar, un cinturón de salvavidas.
  • Pero la luz no entraba por ellos, salía a cortar las tinieblas de la calle estrecha, apenas alumbrada por lejanos faroles de gas macilento.
  • Los faroles de la calle le parecían astros, los transeúntes excelentes personas, movidas de los mejores deseos y de sentimientos nobilísimos.
  • Al llegar al puente del Real pasó por entre los tranvías y carruajes, que, parados en la obscuridad, parecían mirar al gentío con los encarnados y redondos ojos de sus faroles.
  • ¡Arre, valiente! Y los dos carruajes, esparciendo en la sombra la roja luz de sus dobles faroles, partieron al trote, conmoviendo el silencio de la noche tibia, estrellada y serena.
  • Cuando en las grandes solemnidades el cabildo mandaba iluminar la torre con faroles de papel y vasos de colores, parecía bien, destacándose en las tinieblas, aquella romántica mole.
  • El Vicario general de Vetusta, a buen paso tomó el camino del Vivero, después de dejar las calles torcidas de la Encimada y llegó al Espolón cuando ya estaban encendidos los faroles y desierto el paseo.
  • A todas las manchas de las paredes, a todas las sombras de los faroles les contaba, gruñendo, la historia de su ruina, y no había piedra de aquel camino, que no supiese la escandalosa leyenda de la fortuna del Magistral.
  • ¡Qué hermosa sería una revolución decía Andrés a su patrona, no una revolución de oradores y de miserables charlatanes, sino una revolución de verdad! Mochuelos y Ratones, colgados de los faroles, ya que aquí no hay árboles.
  • La acera de tres metros de anchura, una acera hiperbólica para Vetusta, estaba orlada por una fila de faroles en columna, de hierro pintado de verde, y por otra fila de árboles, prisioneros en estrecha caja de madera, verde también.
  • Cual turbas de pilluelos, aquellas migajas de la basura, aquellas sobras de todo se juntaban en un montón, parábanse como dormidas un momento y brincaban de nuevo sobresaltadas, dispersándose, trepando unas por las paredes hasta los cristales temblorosos de los faroles, otras hasta los carteles de papel mal pegado a las esquinas, y había pluma que llegaba a un tercer piso, y arenilla que se incrustaba para días, o para años, en la vidriera de un escaparate, agarrada a un plomo.