Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra feas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra feas en el contexto de una oración.

Término feas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "feas" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra feas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No, no, así se ven cosas más feas.
  • Que ella huele a cebolla y dice palabras feas.
  • Pero de más feas se encontraban á docenas en la huerta.
  • Le desacreditaban el establecimiento con sus feas palabras.
  • Van feas como demonios con esos colores de enterrador, apagados, sombríos.
  • Era la calle de los Canónigos, una de las más feas y más aristocráticas de la Encimada.
  • Hasta se tenían noticias de que el señor Batiste había estado en presidio por cosas feas.
  • Tenía una ballena por mujer y dos hijas del diablo, feas y necias, y de la vida, a pesar de sus caras.
  • Para lavar los ojos cuando han visto cosas feas no está mal, pero tú no has visto cosas feas, no puedes verlas.
  • Cuando su papá Ramón le reprendía, le enseñaba la lengua, diciendo hostias y otras isprisiones feas, y dimpués.
  • Además escamón y escamarse son palabras muy feas, y llamar tiologías a todo lo que no se entiende es una barbaridad.
  • Las hijas, dos mujeres estúpidas y feas, comieron con avidez los pasteles que habían llevado los visitantes, sin hacer caso de nada.
  • Llegó un día dijo Guillermina, suspendiendo su labor, para contar el caso a varios amigos de Barbarita, en que las cosas se pusieron muy feas.
  • Las niñas se harían las interesantes, comiendo poco para no parecer feas, y él mismo tragaría a disgusto creyendo que se burlaban de su modo de mascar.
  • Pero se contuvo, porque le estaba absolutamente prohibido pronunciar palabras feas, siendo esto para ella un gran martirio, a causa de la poca variedad de términos de su habitual lenguaje).
  • Esta impresión de la escuela, fría y húmeda, donde se entumecen los pies, donde recibe uno, sin saber casi por qué, frases duras, malos tratos y castigos, esa impresión es de las más feas y antipáticas de la vida.
  • No sabía, pero como yo no quiero las mujeres para consejeras ni bufonas, sino para acostarme con ellas, y si son feas y discretas es lo mismo que acostarse con Aristóteles o Séneca o con un libro, procúrolas de buenas partes para el arte de las ofensas.