Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "feliz" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra feliz para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Y seré feliz?
- No, no eres feliz.
- Anita no es feliz.
- V Juanito era feliz.
- Quintanar era feliz.
- Casi como un ser feliz.
- Él aquí era casi feliz.
- Hoy es para ti día feliz.
- La santa tuvo una idea feliz.
- Nunca había sido más feliz.
- Ha sido un rasgo feliz y cristiano.
- La travesía había sido muy feliz.
- Mi vida con Ana hubiera sido feliz.
- Ana era feliz y Quintanar también.
- Pues este Cañizo es un hombre feliz.
- Pero ¿por qué dice que no soy feliz?
- La Regenta cayendo, cayendo era feliz.
- Si sacas partido de esto, serás feliz.
- ¡Feliz él! Cansarse ¡es tan natural!
- Pudo ser feliz un momento y no quiso serlo.
- ¡Pobrecita! Bien se veía que no era feliz.
- Pero a pesar de esto, era más feliz que nunca.
- Más, más, porque me siento muy feliz, muy feliz.
- Está casado, es muy feliz, y no se acuerda de mí.
- Desde que entró en El Dragón no hicimos un viaje feliz.
- Verdad era que su Anita era feliz por razones más altas.
- Acercábase el plenilunio, y todo prometía feliz éxito.
- Aquel día ocurrió en casa de Santa Cruz un suceso feliz.
- Primero, porque las sotanas en general no la hacían feliz.
- Soy feliz en mi hogar, no entro ni salgo en la vida pública.
- ¡Ay, qué feliz me siento con esta idea que me ha dado! ¡Irme!
- Es lástima que teniendo todos los medios de ser feliz no lo sea.
- Por tener esto en cuenta, he sido siempre feliz en mi matrimonio.
- A bien que el cinco del mismo palo profetizaba después unión feliz.
- Tendremos uno, dos, muchos hijos, y seré el más feliz de los hombres.
- No quiero más nervios, no quiero que Frígilis diga que no eres feliz.
- Aquella primavera fue el período más feliz de la existencia de Juanito.
- Podría haber hecho feliz a una joven, de las muchas que hay en la familia.
- A los diez y seis años hice un viaje no muy feliz a Terranova, de grumete.
- Este tranquilo paisaje era la idealización de una Arcadia laboriosa y feliz.
- ¡Una dama que no sabe tocar el piano más que con un dedo! Quintanar es feliz.
- La ira de la señora de Jáuregui no se calmó con el feliz éxito del almuerzo.
- La hija buscaba diferencias entre la nueva bestia y el Morrut, de feliz memoria.
- Respecto de mí, siento un poco de vergüenza al decir que soy feliz, muy feliz.
- Haz feliz a un cristiano, que bien puedes, y déjate de vocaciones improvisadas.
- Faltábale tiempo a la buena señora para dar parte a sus amigas del feliz suceso.
- ¿Seré yo, como aseguran, la más feliz de las mujeres, y no habré caído en ello?
- ¡Feliz Ronzal aquella noche! Ana se encontró sentada entre la Marquesa y don Álvaro.
- Yo le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda, sino de ser feliz.
- Petra era feliz en aquella vida de intrigas complicadas de que ella sola tenía el cabo.
- Aventuras así las había él llevado a feliz término, y no por eso se creía deshonrado.
- Mátate tú, si quieres, que yo tengo que vivir para criarlo, ¡y voy a ser tan feliz con él.
- Contole su mujer lo que había visto aquel día, recordando con feliz memoria todos los pormenores.
- Tenía en su vida motivos de sobra para ser feliz, pero a pesar de esto, dos cosas la entristecían.
- ¡Soy tan feliz! ¡y debo en tanta parte a usted mi felicidad! Quise contener aquel impulso y no pude.
- Verdad que dos palabras de quien yo me sé me harían la persona más cuerda y más feliz de la tierra.
- Te aseguro que el día en que esto estalle y haya la gran tragedia, será el día más feliz de mi vida.
- ¡Qué feliz soy, pero qué feliz soy hoy, Dios mío! exclamó la joven, con semblante y ojos iluminados.
- Cuidado le advierte cuando recite usted aquello de Feliz tú, que en lo profundo de aquel bendito rincón.
- ¡Y cree la gente que yo he sido un hombre feliz, que yo estoy enfermo de congestión de goces! ¡Estúpidos!
- El pobre Bermúdez sería feliz, dado que te desbanque, si no fueran esas irregularidades de las vías digestivas.
- Adiós, Ricardo, que seas feliz y hagas felices a otros, y ten por seguro que nunca, nunca te olvidará GERTRUDIS.
- Cuando pudo, leyó la feliz mujer el papelito, en el cual se le citaba a tal hora y a tal sitio para el día siguiente.
- Se sentía feliz y lloraba de alegría, de agradecimiento, satisfecha de sí misma, de la bondad con que la trataba Dios.
- Ella, principalmente, tenía que pensar un poco para averiguar si tal día era el tercero o el cuarto de tan feliz existencia.
- ¡Ay qué contento estoy hoy! Tiempo hacía, compañero, mucho tiempo hacía que no te sentías tan feliz como te sientes hoy.
- Dijo que te quería más que a nadie, y que en cuantito que entrara en el Cielo, le iba a pedir al Señor que te hiciera feliz.
- La verdadera piedad consistía en hacer feliz a tan cumplido y enamorado caballero como el señor Quintanar, su paisano y amigo.
- Y yo, mismamente le he de decir a la Virgen y al Verbo y Gracia que te hagan feliz y se acuerden de las amarguras que has pasado.
- Como el artista desmemoriado a quien se le escapa del filo del entendimiento la idea feliz o la imagen que vale para él un mundo.
- Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los años hubiese sabido que la Shele vivía tranquila y feliz con su marido.
- Esta, que lo observaba atentísimamente, notó los síntomas del lento y feliz cambio en multitud de accidentes de la vida del joven.
- Bastábale para ser feliz y considerarse dueño de Tónica oír su voz, trémula por la emoción que le causaba un paseo tan íntimo.
- Las amistades y parentescos de las familias de Santa Cruz y Arnaiz pueden ser ejemplo de aquel feliz revoltijo de las clases sociales.
- Realmente la suegra, Niní, su marido, los vecinos, la portera, miraban el estado feliz del matrimonio, como algo ofensivo para ellos.
- ¡Horribles contradicciones de la vida!, pensaba yo al considerar cuán feliz habría sido si mi amita me hubiera tratado de aquella manera.
- Por fin, tanto trabajaron que cuando Sor Marcela salió de la iglesia, una monja le dio la feliz noticia de que el ratón había sido cogido.
- ¡Tener un nombre, no tratar más con gentuza, sino con caballeros y señoras! Maximiliano era un bienaventurado, y seguramente la haría feliz.
- Las dos primas tuvieron un pensamiento feliz, se lo comunicaron una a otra, asombráronse de que se les hubiera ocurrido a las dos la misma cosa.
- Lo primerito que he de pedirle al Señor cuando me meta en el Cielo, es que te haga feliz, dándote lo que es muy re tuyo, lo que te han quitado.
- Vinieron días marcados en la historia patria por sucesos resonantes, y aquella familia feliz discutía estos sucesos como los discutíamos todos.
- El señor y la señora de Santa Cruz, que aún viven y ojalá vivieran mil años, son el matrimonio más feliz y más admirable del presente siglo.
- Reconozco que si encontrase un hombre honrado, trabajador y humilde como yo, que quisiera admitir a mi desgraciada amiga, me tendría por muy feliz.
- XXIII En el corazón de la tierna heredera de los Ulloas tenía el capellán, desde hacía algún tiempo, un rival completamente feliz y victorioso.
- Tenía un ídolo y era feliz entre sobresaltos nerviosos, punzadas de la carne enferma, miserias del barro humano de que, por su desgracia, estaba hecha.
- Pero tantas pequeñeces juntas le habían echado a perder aquel día que había creído feliz al ver el sol brillante, al lavarse alegre frente al espejo.
- Daba la casualidad feliz de que en la fonda en que él vivía como niño mimado hacía tantos años, se necesitaba una muchacha para servir a los huéspedes.
- Isabel era tan feliz que, de vuelta ya en Madrid, decía que le iba a dar algo, y que seguramente su empobrecida naturaleza no podría soportar tanta felicidad.
- Todo era dicha y tranquilidad en casa de doña Manuela, y el contento de la familia repercutía en Las Tres Rosas, donde la sencilla Teresa considerábase feliz.
- Con la dimisión de don Pompeyo y la feliz idea de crear la junta agregada de damas protectrices ganó algo la sociedad benéfica, y ya no se la hizo guerra sin cuartel.
- Pues lo primero es no tener horror a la muerte, que es la puerta, estar siempre mirándola, y prepararse para salir por ella cuando llegue la hora feliz de la liberación.
- Ya no veía más que átomos, y su buena figura era un feliz conjunto de moléculas en forma de gancho para prender a todas las mujeres bonitas que se le pusieran delante.
- En otro tiempo, pero ahora! Yo amo la patria, es claro, soy aragonés de corazón, y digo lo que el poeta, que es muy feliz el que no ha visto más río que el de su patria.
- Y por fin se acostaba, satisfecho de sí mismo, contento con la vida, feliz en este mundo calumniado donde, dígase lo que se quiera, aún hay hombres buenos, ánimos fuertes.
- ¡qué amarga era la ironía de la suerte! ¡Él, él iba a disparar sobre aquel guapo mozo que hubiera hecho feliz a Anita, si diez años antes la hubiera enamorado! ¡Y él.
- Feliz entre todos los mortales se creía el buen estudiante de Farmacia, viendo que su querida no rechazaba la idea de dar por concluida la cuarentena y apresurar el casamiento.
- Y no estuvo muy feliz Juan Pablo, en la elección de aquel día para hacer a doña Lupe la proposición de empréstito, pues encontró a la capitalista dada a todos los demonios.
- Hace dos semanas fue a casa de don Eugenio y se le arrodilló llorando y pidiendo por Dios que se diese prisa a arreglarle el casamiento, porque aquel día sería el más feliz de su vida.
- ¿Y la gente que vive aquí, será feliz o será tan desgraciada como los aldeanos de tierra adentro, que nunca han tenido que ver con el Gran Turco ni con la capitana de Don Juan de Austria?
- Vivirá feliz y considerada, tendrá un nombre respetable, y habrá quien la adore, no por sus gracias personales, que maldito lo que significan, sino por las espirituales, que es lo que importa.