Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra firma

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra firma en el contexto de una oración.

Término firma: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "firma" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra firma para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La firma rezaba.
  • Yo no me voy ya sin la firma.
  • Debajo había una firma ilegible.
  • Ni ¿qué destino le van a dar a un hombre que firma con una cruz?
  • Sácalo pronto y pon cuatro números, cuatro letras y el garabato de tu firma.
  • ¡Si usted encontrase una persona con garantías que quisiera avalar su firma.
  • Pues será usted incluido en la combinación que va mañana a la firma del Rey.
  • Juanito, propietario y mayor de edad, era la firma con garantías que ella necesitaba.
  • Jacinta por Dios dijo Moreno echando la firma al documento, y sáqueme de este Calvario.
  • ¡Pero es que este telegrama lo firma Sarrió! ¿Sarrió va a llegar mañana en el correo?
  • ¿Tú crees que una persona como Dios manda pone la firma, porque sí, al primer judío que se presenta?
  • Más que la firma manifestó Moreno muy serio, poniéndose la mano sobre aquel corazón que no valía ya dos cuartos, vale mi palabra.
  • Su firma en un sinnúmero de pagarés, y tan desacreditada, que a su mismo portero le prestarían un duro los usureros mejor que a ella.
  • Y Frígilis, no sin ponerse colorado al hacerlo, falsificó la firma de Ana, y después de algunos meses le presentó la primera paga de viuda.
  • Ponía la firma de quien le parecía, escribía nuevas que inventaba a las personas más honradas y dábalas en aquel traje cobrando los portes.
  • A pesar de su fanática adoración, el muchacho experimentó cierto sobresalto al enterarse de que se le pedía una firma por valor de tres mil pesetas.
  • Dióle al maestro tanta risa de oír mi simplicidad y de ver el miedo que le había tenido, que me abrazó y dio una firma en que me perdonaba de azotes las dos primeras veces que los mereciese.
  • Ripamilán, con mal acuerdo, y sin que lo supiera el Magistral, se decidió a tomar la pluma y publicar en el Lábaro un articulejo, sin firma, defendiendo a su amigo, a las Salesas, y a la gramática, maltratada por el periódico progresista, según el canónigo.
  • Y prestó dinero á Barret, con el insignificante detalle de exigirle una firma los negocios son negocios al pie de cierto papel en el que se hablaba de interés, de acumulación de réditos, de responsabilidad de la deuda, mencionando para esto último los muebles, las herramientas, todo cuanto poseía el labrador en su barraca, incluso los animales del corral.
  • Don Baldomero II, que así es forzoso llamarle para distinguirle del fundador de la dinastía, heredó en 1848 el copioso almacén, el sólido crédito y la respetabilísima firma de Don Baldomero I, y continuando las tradiciones de la casa por espacio de veinte años más, retirose de los negocios con un capital sano y limpio de quince millones de reales, después de traspasar la casa a dos muchachos que servían en ella, el uno pariente suyo y el otro de su mujer.