Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra firmes

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra firmes en el contexto de una oración.

Término firmes: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "firmes" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra firmes para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y tan firmes.
  • Firmes, ¿eh?
  • Hay que estar firmes, siempre firmes.
  • Con que firmes por mí, salgo de apuros.
  • Era necesario encontrar jalones más firmes.
  • Lo que sigue va escrito en caracteres firmes y regulares.
  • Eran como firmes columnas de la Iglesia, enlutadas con fúnebres colgaduras.
  • Sin embargo, esto sería destruir una de las bases más firmes de la sociedad.
  • ¡Firmes! ¡Siempre firmes! Y hacía lo necesario en aquel momento con decisión.
  • Iba avanzando lentamente, con pasos firmes, pero con el cayado por delante tanteando el terreno.
  • Los monigotes, firmes y en pie, ardían como grandes antorchas con un inquieto plumaje de llamas.
  • Pero no de hacerlo con ánimo sereno, con el hermoso desdén del peligro, con el buen humor heroico que sólo cabe en personas de rica y roja sangre y firmes músculos.
  • Y tanto él como Juanito manteníanse firmes, a pesar de que continuaba el alza y no se veía la menor probabilidad de que pudiesen cumplirse las predicciones de don Ramón.
  • En el fondo, cogiendo un lado, se yergue un caserón disforme, a medias destruido, con saledizos balcones recios, firmes los anchos sillares de los muros, afiligranado el blasón que campea sobre la puerta.
  • Y cuando teniendo el vaso con la pócima medicinal que a las veces tenía que darle, la pobre enferma le posaba las manos febriles en sus manos firmes y finas, pasaba sobre su enlace como el resplandor de un dulce recuerdo, casi borrado para la encamada.
  • La impaciencia pudo más que las órdenes del médico, y antes de dejar el lecho, cuando empezaron a permitirle otra vez incorporarse entre almohadones, algo más fuerte ya, Ana hizo nuevo ensayo y entonces encontró las letras firmes, quietas, compactas.
  • El gobernador había consultado al Gobierno por telégrafo (lo acababa de decir la gobernadora), y el Gobierno tenía que decidir entre desairar a la dama conservadora que disponía de más votos en Vetusta o a uno de los más firmes apoyos de la causa del orden, que era el señor alcalde.