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Ejemplos de oraciones con la palabra físico

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra físico en el contexto de una oración.

Término físico: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "físico" aquí tienes una selección de 40 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra físico para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Con su físico?
  • Pues con su físico.
  • Sí, con su físico.
  • Y cuando no hay un gran físico.
  • Ahora vendrá el físico a reconocerle.
  • Su decaimiento físico fue rapidísimo.
  • Una explicación del Universo físico y moral.
  • Hasta sentía dolor físico, en el epigastrio.
  • Este es el sistema de los satisfechos de su físico.
  • Y le adoraba por él, por su persona, por su cuerpo, por el físico.
  • No ya expresión de melancolía, sino hondo decaimiento físico y moral.
  • V No pararon aquí las observaciones referentes a su decaimiento físico.
  • No es de fe repetía en mi opinión, creer que ese fuego es físico, material.
  • Se había desmejorado mucho de físico, y en lo espiritual no había ganado nada.
  • ¿Quieres romper de un golpe la armonía del mundo espiritual con el mundo físico?
  • Desde la derrota, se desmejoró más de lo que estaba, y creció su abatimiento físico y moral.
  • Insensible como un espartano al mal físico, Perucho sólo pensaba en la injusticia cometida con él.
  • Creyó otra vez en la influencia del físico y se propuso estar al lado de Ana la mayor cantidad de tiempo posible.
  • Que andaba muy tieso, porque creía que quien era recto como espíritu, digámoslo así, debía serlo como físico.
  • Había venido tan a menos en lo físico y en lo económico, que a su antiguo tertulio le costó trabajo reconocerla.
  • Temía que el adorado hijo enfermara de la noche a la mañana y se muriera como tantos otros de menos mérito físico y moral.
  • Ana admiró en silencio la fuerza de su padre espiritual, en la que no vio más que un símbolo físico de la fortaleza del alma.
  • ¡Qué tristeza! ¡Qué malestar físico le producía aquel ambiente! A principios de septiembre, Andrés decidió dejar la fonda.
  • Y tras la inquietud moral vino un cierto malestar físico, con algo de temblor y escalofríos, acompañado de terror supersticioso.
  • Pero fuera de eso, que es lo excepcional continuaba Mesía diciendo hay que desengañarse, lo que buscan las mujeres es un buen físico.
  • Por otra parte, ¡el decaimiento físico era tan visible! Ya no se parecía Nucha a más Virgen que a la demacrada imagen de la Soledad.
  • No había más que el impulso físico, y lo poco que de espiritual había en ello, engañábase a sí mismo creyéndose simple curiosidad.
  • Todos los días nos pide noticias a mí o a Quevedo, y pregunta también por el muchacho, si es robusto, si mama bien, si tiene algún defecto físico.
  • Todos los pueblos tienen, sin duda, una serie de fórmulas prácticas para la vida, consecuencia de la raza, de la historia, del ambiente físico y moral.
  • Para tener idea de lo que Mesía pensaba del prestigio de su físico, hay que figurarse una máquina eléctrica con conciencia de que puede echar chispas.
  • Temía los escándalos que ocasionan lances personales, las pasiones que destruyen la salud y envilecen el alma, los despilfarros, el desorden moral, físico y económico.
  • Indagaba con febril examen las causas recónditas del agradar, y no pudiendo conseguir cosa de provecho en el terreno físico, escudriñaba el mundo moral para pedirle su remedio.
  • Respecto a su físico, lo más presente que tengo es el conjunto de su rostro, en que parecían haber puesto su rosicler todos los pinceles de las Academias presentes y pretéritas.
  • Su bienestar físico le preparaba para ese estado de perfección y de equilibrio intelectual, que los epicúreos y los estoicos griegos llamaron ataraxia, el paraíso del que no cree.
  • Un físico inglés me puso esta pierna de palo, que es mejor que la otra, porque aquélla me dolía de la condenada reúma, y ésta, a Dios gracias, no duele aunque la echen una descarga de metralla.
  • él iba lejos, muy lejos, llevado del sentimiento más que de la reflexión, y aunque no tenía base de estudios en qué apoyarse, pensaba en las causas que ordenan el universo e imprimen al mundo físico como al mundo moral movimiento solemne, regular y matemático.
  • Nadie diría que el hombre que de este modo razonaba, con arte tan sutil y paradójico, era el mismo que noches antes, bajo la influencia de una bebida espirituosa, había vaciado toda su alma con esa sinceridad brutal y disparada que sólo puede compararse al vómito físico, producido por un emético muy fuerte.
  • (el Magistral se puso levemente sonrosado, y le tembló algo la voz, porque estaba aludiendo a las confidencias de la tarde anterior), esas angustias de que usted se queja y se acusa tengan mucho de nerviosas y también puedan curarse, en la parte que al mal físico corresponde, con esa nueva vida que le aconsejan y le exigen.
  • Pero sin incurrir en un fanatismo que pugnaba con todas sus convicciones de hombre de ciencia, como tenía dicho, podía admitir y admitía, aleccionado por la experiencia, que lo psíquico influye en lo físico y viceversa, y que la conversión repentina de don Pompeyo podría haber determinado una variación en el curso natural de su enfermedad.
  • La botica, los jaropes que él aborrecía, el miedo a equivocar las dosis, el pavor que le inspiraban las medicinas verdosas, creyendo que podían ser veneno (para don Víctor el veneno, a pesar de sus estudios físico químicos, siempre era verde o amarillo), las equivocaciones y torpezas de las criadas, las horas de hastío y silencio al pie del lecho de la enferma, las inquietudes naturales, el estar pendiente de las palabras de Somoza, el hablar con todos los que quisieran enterarse de la misma cosa, de los grados de la enfermedad.