Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra fortuna

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra fortuna en el contexto de una oración.

Término fortuna: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "fortuna" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra fortuna para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • , una fortuna.
  • Por fortuna de todos.
  • La fortuna, la honra.
  • Por fortuna era ágil.
  • Gran casa, fortuna sólida.
  • Capaces de derrochar una fortuna.
  • No había que tentar a la fortuna.
  • Pero mamá, ¿tan mal estamos de fortuna?
  • La fortuna del amo los enloquecía a todos.
  • E intentó el segundo esfuerzo sin fortuna.
  • Por fortuna, Quintanar era correccionalista.
  • Convertido en un tenderillo de escasa fortuna.
  • Cuando vio su fortuna deshecha se vino al pueblo.
  • La fortuna de doña Manuela estaba casi destruida.
  • Por fortuna Joaquín se conformaba con el accèsit.
  • Trampeta, para ejecutarla en persona y con fortuna.
  • Pero con tan poca fortuna como en la noche anterior.
  • ¿Pero tú sabes por qué medio ha hecho Cepeda su fortuna?
  • Aquel hombre, cegado por su fortuna, no sabía lo que decía.
  • Por fortuna, Concha y Amparo atraían la atención de los dos.
  • Es un dolor que teniendo la fortuna tan a la mano, no se la coja.
  • Por fortuna, don Álvaro sabía perfectamente manejar este resorte.
  • Por fortuna, el ama se acercaba ya trayendo a la pequeña en brazos.
  • Don Ramón Morte, el hombre mimado de la fortuna, el gran filántropo.
  • La buena fortuna de Juanito podía solidificar el prestigio de la casa.
  • Tantos naufragios seguidos le dieron una buena fortuna y una mala fama.
  • Andresito, entusiasmado por la fortuna del papá, tenía sus ambiciones.
  • Gastaba lo preciso y de mes en mes su fortuna aumentaba, sabe Dios cuánto.
  • Unas veces las aventuras eran románticas, peligrosas, de audacia y fortuna.
  • Quitáronse la manta, maldiciendo su fortuna, deshaciéndose a puras uñadas.
  • Llegaba al Casino, calzaba los zapatos de suela rota y subía a probar fortuna.
  • Cepeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran fortuna.
  • El llevar en su bolsillo su fortuna, le hacía ser más asustadizo que una liebre.
  • Ha gastado casi toda su fortuna en buenas obras, y esto da tranquilidad de ánimo.
  • Tan extremada como había sido hasta poco antes la desgracia, era ahora la fortuna.
  • Ellos vivían, después de haber estado cerca de la muerte, y celebraban su fortuna.
  • Muchos pollos se figuraban que semejante prenda exigía la fortuna de un Montecristo.
  • El hospital aquel, ya derruído por fortuna, era un edificio inmundo, sucio, mal oliente.
  • Y usted tiene razón y don Frutos confunde la avena con la Habana, donde hizo su fortuna.
  • Esto, según unos, era la perdición del clero y el culto, según otros una gran fortuna.
  • Decía a todas horas que había tenido muchas desgracias de familia y pérdidas de fortuna.
  • Allí no hay más ricos que los que heredan o hacen fortuna lejos de la soñolienta Vetusta.
  • ¡Y aún dicen que no hay fe! Por fortuna, la religión de nuestros padres vive y vivirá siempre.
  • Llamábase Pepe Samaniego y no tenía más fortuna que sus deseos de trabajar y su honradez probada.
  • A pesar de esto, no se perdía, al revés, llevaba camino de enriquecerse y de acrecentar su fortuna.
  • Desta manera lamentaba también su adversa fortuna mi amo, dándome relación de su persona valerosa.
  • Realizaba jugadas con éxito sorprendente, y así como aumentaba su fortuna, transformábase en persona.
  • Mas ¿qué me aprovecha si está constituido en mi triste fortuna que ningún gozo me venga sin zozobra?
  • Aquello sólo era una racha de fortuna, la terrible benevolencia de la fatalidad con los jugadores novatos.
  • Informábase de particularidades que le importaban, por ejemplo, el verdadero estado de fortuna de su tío.
  • Mueres representando la fortuna que se aleja de casa, el prestigio que se pierde, la altivez que se desvanece.
  • ¡Ahí está el Arcediano! La frase hizo fortuna y Glocester fue en adelante don Restituto Mourelo para toda Vetusta ilustrada.
  • El único conquistador serio del bando era Don Álvaro y todos le envidiaban tanto como admiraban su fortuna y hermosa estampa.
  • Por fortuna, entre las cosas que dejó Ballester en previsión de todos los contratiempos posibles, había un biberón muy majo.
  • Por fortuna en el espíritu de Ana la impresión más fuerte del arte antiguo y de las fábulas griegas, fue puramente estética.
  • Aparecía como contratista un tal Albert, de origen belga, que había empezado por introducir paños extranjeros con mala fortuna.
  • Juanito, entusiasmado por su buena fortuna, no pensaba ya en la resolución que tan inquieto le había tenido durante todo el día.
  • Por fortuna don Víctor, según observó también De Pas, no estaba para atender a la vergüenza de los demás, pensaba en la suya.
  • ¡Cuidado que mandar todo a paseo, casa, parientes, fortuna, querer, y sacrificar su juventud para andar toda la vida entre miserias.
  • Y don Juan, con gran abundancia de detalles, como hombre versado en los negocios, fue describiendo a su hermana el estado de su fortuna.
  • Para dar en la cabeza a su marido según ella decía volvió a sus antiguos gastos, a la ostentación falsa de una fortuna que no existía.
  • Ichtaber es buena persona y hombre de fortuna, es verdad, pero como es zapatero y chato y ha andado toda la vida con pieles, huele muy mal.
  • Era la de Rianzares viuda de un antiguo intendente de la Habana, quien la había dejado una fortuna de las más respetables de la provincia.
  • Porque hay que tener en cuenta que el Delfín, por su fortuna, por sus prendas, por su talento, era considerado como un ser bajado del cielo.
  • Pero no se salía nunca del límite que le marcaban sus medios de fortuna, y en esto precisamente estaba su magistral arte de marchante rica.
  • Pero el de ayer con tan mala fortuna, que no le sacaron más que medio litro, y dicen que tiene en aquel cuerpo la friolera de catorce litros.
  • Y Juanito, a no ser por su deseo de verse dueño de Las Tres Rosas, hubiese vendido el huerto, poniendo toda su fortuna en manos de don Ramón.
  • Aunque hombre obscuro, yo creí que el Príncipe de la Paz pertenecía a una familia de hidalgos, de escasa fortuna, pero de buenos principios.
  • Cuando un incauto forastero se atrevía a probar fortuna, se le llamaba el príncipe ruso por ironía hasta que salía con las manos en la cabeza.
  • Y yo fui tan tonto, que perdí el tiempo y hasta algún dinero para poner a flote tu fortuna, que hacía agua por todas partes como un barco viejo.
  • Eso de arrojar la fortuna al viento, con la esperanza de una ganancia loca, quedaba para los tontos que se creen poseedores de infalibles secretos.
  • Desde que su principal se dedicaba en cuerpo y alma a la Bolsa, animado por ciertas jugadas de fortuna, Juanito era de hecho el dueño de la tienda.
  • Pues en este tiempo estaba en mi prosperidad y en la cumbre de toda buena fortuna, de lo que de aquí adelante me sucediere avisaré a vuestra merced.
  • La barraca y la fortuna del odiado intruso alumbrarán tu cadáver mejor que los cirios comprados por la desolada Pepeta, amarillentas lágrimas de luz.
  • Sólo sé que sus crueldades conmigo se redoblaron hasta tal punto, que cansándome de sus malos tratos, me evadí de la casa deseoso de buscar fortuna.
  • Por fortuna para él, Mesía no encontró, entre la hojarasca de las enaguas, ningún pie de Anita, que acababa de apoyar los dos en la silla de Edelmira.
  • Albert murió el 55, dejando una gran fortuna, que heredó su hija casada con el sucesor de Muñoz, el de la inmemorial ferretería de la calle de Tintoreros.
  • Vuestra merced crea, cuando esto le oí, que estuve en poco de caer de mi estado, no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa.
  • ¡Quién se lo hubiera dicho! después de haber hecho su fortuna en América, ahora en el país natal, sin moverse de casa, podían ganar fácilmente el cielo.
  • Pero habiendo sido muy amigas en la niñez, apenas se trataban ya, porque la fortuna y las vicisitudes de la vida las habían alejado considerablemente una de otra.
  • Y lo decía con toda su alma, con la buena fe de los tramposos cuando se ven salvados, que confían ciegamente en el porvenir y creen mejorar su fortuna en lo futuro.
  • En cuanto a él, daba por perdida una gran parte de su fortuna, y únicamente confiaba en los valores del Estado que por encargo suyo había adquirido el señor Morte.
  • Cuadros, a pesar de su fortuna, no dejaba de ser el antiguo dependiente, el marido de la criada Teresa, un pobre diablo al que ella había tratado siempre con desprecio.
  • Había dado, como siempre, muchas participaciones, por lo cual los doce mil quinientos duros se repartían entre la multitud de personas de diferente posición y fortuna.
  • La miseria del hogar, la abundancia de hijos, y sobre todo la cándida creencia de que en Valencia estaba la fortuna, justificaban en parte el cruel abandono de los hijos.
  • Por fortuna, la Regenta dejaba al buen esposo entregado a las veleidades de sus caprichos y se contentaba con negarle toda influencia sobre los propios gustos y aficiones.
  • Me he enterado de que se mete tan hondo, que si la fortuna le volviese la espalda, en veinticuatro horas quedaba limpio, sin cubrir sus compromisos, y por tanto, deshonrado.
  • Pues, estando yo en tal estado, pasando la vida que digo, quiso mi mala fortuna, que de perseguirme no era satisfecha, que en aquella trabajada y vergonzosa vivienda no durase.
  • Y la casa adelante, siempre adelante, Queriéndose ellos mucho y amasando ochavo tras ochavo la fortuna para la vejez, en aquel nido estrecho atestado de fardos y piezas de tela.
  • Maldíjeme mil veces ¡Dios me lo perdone! y a mi ruin fortuna, allí lo más de la noche, y (lo peor) no osándome revolver por no despertalle, pedí a Dios muchas veces la muerte.
  • Don Custodio, joven ardentísimo en sus deseos, creía demasiado en los milagros de fortuna que hace la confesión auricular y atribuía a ellos sin razón los progresos del Magistral.
  • El Trinidad le destrozaba con mucha fortuna, cuando el Temerary, ejecutando una habilísima maniobra, se interpuso entre los dos combatientes, salvando a su compañero de nuestras balas.
  • Oía la voz dura y seca de doña Paula anunciando, por asustarle, el cataclismo de su fortuna, la ruina de su honra, como si le hablase de los cataclismos geológicos del tiempo de Noé.
  • De todos los individuos que formaban la tertulia de Las Tres Rosas, don Manuel Fora era el más considerado, a causa de su fortuna sólida y cuantiosa y de respeto que gozaba en el comercio.
  • Ningún vetustense le parecía superior al hijo de su madre ni por el valor, ni por la elegancia ni por la fortuna con las damas, ni por el prestigio político, si se exceptuaba a don Álvaro.
  • Se acercó después el canónigo pariente del ministro y hubo que hablar y en seguida se agregó un obispo de levita (frase que hacía fortuna por aquella época) y la conversación se animó.
  • Pero su madre codiciosa, la fortuna propia insuficiente para tanto esplendor, el estado eclesiástico, la necesidad de aparentar modestia y casi estrechez, le tenían alejado del ambiente natural.
  • El tío de ambos, Don Cayetano Villuendas, progresistón y riquísimo casero, era el esposo de Eulalia Muñoz, y su gran fortuna procedía del negocio de curtidos en una época anterior a la de Céspedes.
  • Y el infeliz mortal poseedor de tantas cualidades paseaba por la tienda ante su asombrado dependiente, con toda la prosopopeya de un hombre que tiene agarrada la fortuna por los pelos y no piensa soltarla.
  • El primer conde de Trujillo está casado con una de las hijas del famoso negociante Casarredonda, que hizo colosal fortuna vendiendo fardos de Coruñas y Viveros para vestir a la tropa y a la Milicia Nacional.