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Ejemplos de oraciones con la palabra fragata

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra fragata en el contexto de una oración.

Término fragata: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "fragata" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra fragata para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Nuestra fragata?
  • Nuestra fragata recibió la primera andanada por babor.
  • Tenía que zarpar la fragata, y hubo que seguir adelante.
  • La fragata francesa Themis echó un cable y puso la proa al Norte.
  • La fragata me pareció un salón, tan limpia, tan arreglada estaba.
  • El San Fernando, el Argonauta, el San Agustín y la fragata Sabina.
  • Los marineros de la fragata, vestidos de día de fiesta, nos esperaban en el bote.
  • Veíamos la entrada de alguna fragata o de algún bergantín que venía con el atoaje.
  • En esto, estaban concluyendo en Portsmouth una fragata para la Sociedad Vasco Andaluza.
  • Don Ciriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la fragata.
  • El barco éste era La Constancia, fragata que mandó, durante mucho tiempo, el padre de mi abuela.
  • Todavía faltaba cerca de un mes para la salida de la fragata Maríbeles, donde tenía que embarcar.
  • Unos meses después, ya restablecido del todo, era capitán de una hermosa fragata, a los veintitrés años.
  • Nos quedamos, pues, solos, sin más amparo que el de la fragata que nos arrastraba, niño que conducía un gigante.
  • Yo fuí a la fragata a dirigir la maniobra y a ponerla en franquía, fuera de todos los barcos de la bahía de Cádiz.
  • El teniente coronel de ejército Don José Graullé, el teniente de fragata Urías y el guardia marina Don Antonio de Bobadilla.
  • Nos hablaba, también, Yurrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos, que pueden hacer naufragar una fragata.
  • Del techo de aquella sala colgaba una fragata de marfil y de ébano, con todos sus palos, sus velas y sus cañones correspondientes.
  • Los chicos le considerábamos a Caracas como un ingeniero naval admirable, y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una fragata.
  • Avisé a Cádiz, diciendo que me encontraba enfermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la fragata, y esperé los acontecimientos.
  • Me despedí de mi novia, que me hizo mil promesas de fidelidad y de escribirme, y me fuí a la fragata considerándome un hombre desgraciado.
  • Cuando ya estuve en disposición de salir de casa, don Ciriaco me llevó a ver a un amigo suyo, capitán de una fragata, La Ciudad de Cádiz.
  • Llevamos el Ángel de la Guarda en la lona de nuestras velas, me decía don Ciriaco, un viejo capitán de fragata muy inteligente y muy romántico.
  • De todos modos, ¿no era lógico suponer que mayor peligro corría el Santa Ana, desarbolado, sin timón, y obligado a marchar a remolque de una fragata?
  • El señor don Matías Cepeda era el socio principal de la Sociedad naviera Vasco Andaluza, Cepeda y Compañía, propietaria de la fragata que mandaba don Ciriaco y de otros muchos buques.
  • Había también en casa de mi abuela, encerrados en marcos de caoba, unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la fragata inglesa Eurotas y la francesa Clorinda, en 1814.
  • COMPAÑÍA VASCO ANDALUZA El día 5 de enero saldrá para las Canarias, Cabo Verde, el Cabo de Buena Esperanza y Manila la fragata La Bella Vizcaína, al mando del capitán don Santiago de Andía.
  • Nuestra fragata tenía las velas con más agujeros que capa vieja, los cabos rotos, cinco pies de agua en bodega, el palo de mesana tendido, tres balazos a flor de agua y bastantes muertos y heridos.
  • En tanto, parece que la Providencia nos favorecía, pues el viento, propicio a la marcha que llevábamos, impulsaba a nuestra fragata, y tras ella, conducido amorosamente, el navío se acercaba a Cádiz.
  • Y a pesar de la desigualdad de fuerzas, tanto padecieron los unos como los otros, siendo el navío de Collingwood el primero que quedó fuera de combate, por lo cual tuvo aquél que trasladarse a la fragata Eurygalus.
  • Álava mandó que se le preguntase a la fragata Themis si creía poder entrar en Cádiz, y habiendo contestado rotundamente que no, se hizo igual pregunta al Rayo, que hallándose casi ileso, contaba con arribar seguramente al puerto.
  • Yo observé señales de profunda tristeza lo mismo en el semblante de mi amo que en el del general Álava, quien, a pesar de sus heridas, estaba en todo, y mandaba hacer señales a la fragata Themis para que acelerase su marcha si era posible.
  • En resumen, la lucha terminó felizmente, porque los ingleses comprendieron la imposibilidad de represar al Santa Ana, a quien favorecían, a más de los tres navíos indicados, otros dos franceses y una fragata, que llegaron en lo más recio de la pelea.
  • Mi abuela y mi madre no quisieron, sin duda, dejarme envanecer con esta aura popular, y después de los exámenes en la Escuela de Náutica, me entregaron en manos de don Ciriaco Andonaegui, capitán de una fragata de la derrota de Cádiz a Filipinas y de Filipinas a Cádiz.
  • La maldita fragata inglesa nos daba caza, y como era más velera que la nuestra, no pudimos zafarnos y tuvimos también que arriar el trapo a las tres de la tarde, cuando ya nos habían matado mucha gente, y yo estaba medio muerto sobre el sollao porque a una bala le dio la gana de quitarme la pierna.
  • No volví a acordarme más del formidable buque imaginario, hasta que treinta años más tarde supe la aplicación del vapor a la navegación, y más aún, cuando al cabo de medio siglo vi en nuestra gloriosa fragata Numancia la acabada realización de los estrafalarios proyectos del mentiroso de Trafalgar.
  • La fragata española La Constancia, al mando de su capitán don Blas de Aguirre, al amanecer del día 3 de febrero de 1793, en el meridiano de la isla Rodrigo, atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste, corriendo un huracán en su viaje de Manila a Cádiz, en el que perdió todos los gallineros de la toldilla, vasijería, cubas y varias tablas de obra muerta.