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Ejemplos de oraciones con la palabra francia

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra francia en el contexto de una oración.

Término francia: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "francia" aquí tienes una selección de 69 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra francia para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Por Francia.
  • Tolosa de Francia.
  • Vivo en Francia y soy comerciante.
  • ¿En Inglaterra, en Francia, en Alemania?
  • ¿Y sostienes tú que en Francia no hay pulgas?
  • Volvieron Martín, Capistun y Bautista a Francia.
  • Si yo hubiera nacido en Francia, ya tendría hotel.
  • Algunos los tienes por aquí, por Francia, trabajando.
  • En casi todo el Mediodía de Francia se creía lo mismo.
  • Unos decían que había salido en el expreso para Francia.
  • Ha hablado de que en España hay más pulgas que en Francia.
  • Estos triunfos atenuaron en Francia la pérdida de Trafalgar.
  • No paraba, iba y venía de España a Francia, sin poder reposar.
  • Si llegábamos a tener vientos favorables, podíamos arribar a Francia.
  • Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a Francia.
  • Cuando vayas a Francia, tienes que comprarme una puntilla como la otra.
  • Si llega usted a Francia, escriba usted a la criada vieja de casa de Sandow.
  • Y si no, vean esa Francia, esa prosperidad, esa inteligencia, ese patriotismo.
  • Se acordó de sus negocios, de su vida, y sin pérdida de tiempo se fué a Francia.
  • Verdaderamente dijo Malespina, nuestra unión con Francia ha sido hasta ahora desastrosa.
  • Zalacaín fué a Francia y volvió a pie, por la parte de Navarra, con un vecino de Larrau.
  • Si en dos horas no estaban allá, Capistun debía ganar la frontera y refugiarse en Francia.
  • Desde que se pasa la frontera para allá y se entra en Francia, no le pica a usted una pulga.
  • Inglaterra y Francia volvieron a declararse la guerra, y entonces Napoleón exigió nuestra ayuda.
  • Pero disculpábase conmigo diciendo que le venía de casta como al rey de Francia sanar lamparones.
  • A Inglaterra la llamaba siempre el Gabinete de Saint James, y a Francia el Gabinete de las Tullerías.
  • Creo que lo mejor les dije a uno y a otro es que cada cual tire por su lado, y luego nos reuniremos en Francia.
  • Después sostuvo el Delfín, con ejemplos de Francia e Inglaterra, que ninguna Restauración había prevalecido.
  • Y ansí sería, porque cierto en aquel tiempo no me debían de quitar el sueño los cuidados del rey de Francia.
  • Inglaterra, Génova, Londres, Francia, Malta, la tierra del Moro, América, Gibraltar, Mahón, Rusia, Tolón, etc.
  • Hoy se reprocha a los jóvenes poetas americanos de lengua castellana que vayan a buscar a Francia su inspiración.
  • Si en Francia o en Alemania no hablaban de las cosas de España, o hablaban de ellas en broma, era porque nos odiaban.
  • Cuando ella murió me decidí a dejar Francia y a volver a Lúzaro con mi hija y con Allen, que no quería separarse de mí.
  • Este niño se llama realmente Martín López de Zalacaín y será de ese caserío que está ahí cerca del portal de Francia.
  • El general pidió víveres a Francia, y gracias a la ayuda del país vecino, pudo dar de comer a su gente y preparar alojamiento.
  • Pero a pesar de estos desastres, nuestra aliada, la orgullosa Francia, no pagó tan caro como España las consecuencias de aquella guerra.
  • Él había tenido el proyecto de cerrar la frontera é impedir la retirada a Francia del grueso del ejército carlista, pero era imposible.
  • Esta casta de perdidas que en Francia tanto abunda, como si hubiera allí escuela para formarlas, apenas existe en España, donde son contadas.
  • Había vivido algún tiempo en Francia, dirigiendo un gran establecimiento de ropa blanca, y tenía hábitos independientes y mucho tino mercantil.
  • Y Barbarita no se opuso, aunque le mortificaba mucho la idea de que su hijo correría en la capital de Francia temporales más recios que los de Madrid.
  • La señora de Ohando y Catalina se los hacían con mucha frecuencia, y le recomendaban que les trajese de Francia telas, puntillas y algunas veces alhajas.
  • Cuando somos niños, y un nuevo ser viene al mundo en nuestra casa, las personas mayores nos dicen que le han traído de Francia, de París o de Inglaterra.
  • El maestro, temeroso de que esto quebrantase la moral de su gente, cambiaba el curso de la conversación hablando de Francia, el gran recuerdo del tío Tomba.
  • Una la del golfo de Vizcaya o corriente costera, que al subir por las costas de Francia se llama corriente de Rennell, y que luego se incorpora al Gulf Stream.
  • Los días de viento sur, los promontorios lejanos se ven con una claridad diáfana, y la costa de Francia y la de España se dibujan como en un plano en el mar.
  • Todavía seguía la acción, pero poco después una columna de ejército avanzaba por el monte por otro lado, y los carlistas huían a la desbandada hacia Francia.
  • Y así seguía hablando de los trajes y costumbres del tiempo del Imperio, imaginándose que aún subsistía todo y la Francia de hoy era como á principios del siglo.
  • La nariz, de cuerpo de santo, comido el pico, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aun no fueron de vicio porque cuestan dinero.
  • ¡ah! por ser valiente, ¡por empeñarse en salir en una descubierta! Era un hombre tan patriota, que por salvar a su querida Francia, habría dado él cien vidas que tuviera.
  • Bautista, al ver a su cuñado en vísperas de levantarse y en buenas manos, como dijo algo irónicamente, se fué a Francia a reunirse con Capistun y a seguir con los negocios.
  • Lo que restaba era que doña Lupe se prestase a hacerlo, pues la garantía moral de una de las entidades contratantes no era ni con mucho tan sólida como la de Inglaterra o Francia.
  • Aquella vasta extensión de terreno debía haber sido en otro tiempo cultivada con primor y engalanada con los adornos de la jardinería simétrica y geométrica cuya moda nos vino de Francia.
  • Yo creía también que las cuestiones que España tenía con Francia o con Inglaterra eran siempre porque alguna de estas naciones quería quitarnos algo, en lo cual no iba del todo descaminado.
  • Bien se sabía ella que allá hilaban muy fino en esto de explotar las debilidades humanas, y que Madrid era, comparado en esta materia con París de Francia, un lugar de abstinencia y mortificación.
  • En la época del tratado de los vinos con Francia, todo el mundo, sin consultarse los unos a los otros, comenzó a cambiar el cultivo de sus campos, dejando el trigo y los cereales, y poniendo viñedos.
  • LIBRO PRIMERO La infancia de Zalacaín CAPÍTULO PRIMERO CÓMO VIVIÓ Y SE EDUCÓ MARTÍN ZALACAÍN Un camino en cuesta baja de la Ciudadela pasa por encima del cementerio y atraviesa el portal de Francia.
  • La importación de los nuevos estilos de piedad, como el del Sagrado Corazón, y esas manadas de curas de babero expulsados de Francia, nos han traído una cosa buena, el aseo de los lugares destinados al culto.
  • Acordaron, pues, no aguardar más, y durante el cordial almuerzo, que quieras que no, la conversación versó sobre si en España es todo malo, o si en Francia e Inglaterra es de buena ley todo lo que admiramos.
  • Pero él con tanta energía solicitó nuestra cooperación, que para aplacarle, tuvo el Rey que convenir en dar a Francia un subsidio de cien millones de reales, lo que equivalía a comprar a peso de oro la neutralidad.
  • El viejo profesor recordaba las conferencias del Instituto de Francia, de célebres químicos, y creía, sin duda, que explicando la obtención del nitrógeno y del cloro estaba haciendo un descubrimiento, y le gustaba que le aplaudieran.
  • Arcale, que sabía que el muchacho era listo y de genio vivo, le utilizó para recadista en el coche de Francia, y cuando aprendió a guiar, de recadista le ascendieron a cochero interino y al cabo de un año le pasaron a cochero en propiedad.
  • Al ver en las novelas más acreditadas de Francia y de España que los personajes de mejor sociedad sentían sobre poco más o menos las mismas comezones de que él era víctima, ya no vaciló en pensar que lo que le había faltado había sido un escenario.
  • La marina se había sublevado, echando del trono a la reina, y ésta se encontraba ya en Francia, y se constituía un gobierno provisional, y se contaba de una batalla reñidísima en el puente de Alcolea, y el ejército se adhería, y el diablo y su madre.
  • Dijo Don Baldomero con muy buen juicio que pues era costumbre que se largaran los novios, acabadita de recibir la bendición, a correrla por esos mundos, no comprendía fuese de rigor el paseo por Francia o por Italia, habiendo en España tantos lugares dignos de ser vistos.
  • ¡Ah, si hicieran caso de lo que yo digo, el señor de Bonaparte armaría la guerra solo, o si no que no la armara! Es verdad dijo mi amo, que la alianza con Francia nos está haciendo mucho daño, pues si algún provecho resulta es para nuestra aliada, mientras todos los desastres son para nosotros.
  • Los disparates que aquel hombre dijo acerca del Pronunciamiento de Francia, hicieron reír mucho a todos, particularmente al portero de la Academia de la Historia, que echaba al concurso miradas desdeñosas, no queriendo aventurar una opinión, que habría sido lo mismo que arrojar margaritas a cerdos.
  • Hay que reconocer, en honor de la bella Francia, que los negreros franceses debieron dejar atrás a los demás en el arte de desollar negros, porque incrustaron en el lenguaje de las colonias el nombre del látigo francés, lo impusieron, y a todas partes donde había negros llevaron triunfante el fouet.
  • Y como de allí, del Bearn, salieron en otro tiempo los Borbones para reinar en España y en Francia, soñaban con que Carlos VII triunfaría en España, acabaría con la maldita República Francesa, daría fueros a Navarra, que sería el centro del mundo y, además, restablecería el poder político del Papa en Roma.
  • Esta alianza con Francia, y el maldito tratado de San Ildefonso, que por la astucia de Bonaparte y la debilidad de Godoy se ha convertido en tratado de subsidios, serán nuestra ruina, serán la ruina de nuestra escuadra, si Dios no lo remedia, y, por tanto, la ruina de nuestras colonias y del comercio español en América.