Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra franqueza

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra franqueza en el contexto de una oración.

Término franqueza: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "franqueza" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra franqueza para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Con franqueza.
  • Vamos, con franqueza.
  • Háblame con franqueza.
  • Franqueza, señora mía.
  • Dígame usted con franqueza.
  • Hablando con franqueza, hija.
  • Y dígame usted con toda franqueza.
  • ¿Quieres que te hable con franqueza?
  • ¡pues mire usted que me gustó la franqueza!
  • Amigo manifestó Feijoo con su franqueza habitual.
  • En su franqueza extraordinaria, hablaba con cinismo.
  • Tened franqueza, y no hagáis más misterios conmigo.
  • Dígalo con franqueza, se contentará con que le den una portería.
  • Señor marqués, con franqueza, ¿no le pesa de vivir así encenagado?
  • Mesía hablaba de la Regenta con Visita con más franqueza que con Paco.
  • Tú fíjate bien, y si el arma blanca no te gusta, me lo dices con franqueza.
  • En fin, a usted se le puede hablar con franqueza, porque es una persona ilustrada.
  • Yo tengo la franqueza de decirlo, y mis declaraciones le producen una gran satisfacción a este viejo.
  • Podía hablar con entera franqueza, pues ya sabía el gran interés que le inspiraba todo lo de su casa.
  • Donde Visitación demostraba su intimidad con los amigos, su franqueza y trato sencillísimo era en casa de los demás.
  • Cubriose la cara con las manos y lloró, con toda la expresiva franqueza del verdadero dolor, al jefe, al protector y al amigo.
  • Cautivábale sin duda su franqueza y aquella prontitud de su entendimiento para encontrar razones que explicaran todas las cosas.
  • Guillermina sentía tanto asombro como lástima ante las demostraciones de aquel buen hombre que con tanta franqueza se expresaba.
  • Al Magistral no le podía tragar, pero temía su influencia en las casas nobles y le trataba con fingida franqueza y amabilidad falsa.
  • Pero escribía otra vez, procuraba reportarse, y al cabo la indignación, la franqueza necesaria a su pasión estallaban por otro lado.
  • Y estas profecías fúnebres, que, dichas con franqueza, a lo aragonés, espeluznaban al infeliz Melchor, se iban cumpliendo poco a poco.
  • Y rompió a reír de nuevo con aquella franqueza insolente que a Fortunata le agradaba, cosa extraña, despertando en su alma instintos de dulce perversidad.
  • ¡Quién sabe lo que resultará de aquí, y si las cosas se volverán algún día lo que deben ser! Y si te hablo con franqueza, a veces dudo que yo sea mala.
  • El velo tenía que ser muy denso porque la franqueza de Fortunata arrojaba luz vivísima sobre los sucesos referidos, y su pintoresco lenguaje los hacía reverberar.
  • Cuando se había tratado de sus hijas, al notar algún síntoma de peligro, siempre había puesto con franqueza y maestría el oportuno remedio, sin escándalo, pero sin rodeos.
  • No se hacía ella de rogar, y como tenía la virtud de la franqueza, y no apreciaba bien, por rudeza de paladar moral, la significación buena o mala de ciertos hechos, todo lo desembuchaba.
  • La franqueza es una virtud cuando no se tienen otras, y la franqueza obligaba a Fortunata a declarar que en la primera temporada de anarquía moral se había divertido algo, olvidando sus penas como las olvidan los borrachos.
  • Aquel tipo miserable y siniestro era fanático, violento y cobarde, se recreaba contando sus fechorías, manifestaba crueldad bastante para disimular su cobardía, tosquedad para darla como franqueza y ruindad para darle el carácter de habilidad.
  • En el rostro del seductor, en sus ademanes, en las sonrisas, en la voz, se reflejaban, por virtud del recuerdo, la bondad suave, el aire bonachón y entrañable, la franqueza sencilla, noble, familiar, la habilidad casera, todas las artes y cualidades que hacían vencer a Mesía en lides tales.
  • A su calor no se contaban antiguas consejas, como presumía Trifón Cármenes que había de suceder por fuerza en todo hogar señorial, pero se murmuraba del mundo entero, se inventaban calumnias nuevas y se amaba con toda la franqueza prosaica y sensual que, según Bermúdez, era la característica del presente momento histórico, desnudo de toda presea ideal y poética.