Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "fuente" aquí tienes una selección de 62 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra fuente para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No es fuente.
- La fuente es redonda.
- Llegamos a la fuente.
- ¿No tienes ahí la fuente?
- Mire usted, allí está la fuente.
- Llegaron a la fuente de Mari Pepa.
- Vamos hacia la fuente de Mari Pepa.
- Tantas veces va el cántaro a la fuente.
- El agua de la fuente murmura placentera.
- ¿No hay más que una fuente en Infantes?
- Es una bella fuente que susurra armoniosa.
- Pero tantas veces va el cántaro a la fuente.
- La ruidosa tertulia de la fuente callóse al verla.
- No encontré por los alrededores ni arroyo ni fuente.
- Y el agua de la fuente cae con un manso susurro interminable.
- Al llegar a la otra fuente, iguales ansias, iguales tentaciones.
- 14 preguntó con una voz temblona que hizo reir á todas las de la fuente.
- Esta agua no la beberá usted en todas partes, es de la fuente del Maillo.
- Un viejo camina con su borrico, cargado con los cántaros, hacia la fuente.
- No hay fuente limpia sin que los hombres metan allí las patas y la ensucien.
- Tantas vueltas y tiento dio al jarro, que halló la fuente y cayó en la burla.
- Al pasar por cerca de la fuente de la plaza tiró el resto de la cuerda al agua.
- Me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una fuente.
- Hay una plaza grande, callada, con una fuente en medio y en el fondo una iglesia.
- ¿No había estado en la fuente de Mari Pepa entregada a la esperanza de la virtud?
- Una gran fuente de crema, en la que se empapaban apretadas filas de pequeños bizcochos.
- Ana se sentó sobre las raíces descubiertas de un castaño que daba sombra a la fuente.
- Fernando, viendo que traían en una fuente piernas de carnero, dijo a dos o tres en voz baja.
- Una fuente de chorizos y huevos fritos desencadenó la sed, ya alborotada con la sal del cerdo.
- Inconscientemente se sentó en el brocal de la fuente y estuvo mirando los espumarajos del agua.
- Y en la otra fuente las grandes tajadas de ternera, con su complicada filamenta y su brillante jugo.
- Dime si paseáis por la plaza al anochecer, mientras suena la fuente y el cielo se va poniendo fosco.
- No dejó ni rastro replicó la muchacha, enseñando a su ama la fuente en que había servido la merluza.
- Daba el ventanillo a la plaza de la fuente, en donde el día anterior se había encontrado con el extranjero.
- Es decir, la fuente está un poco más hallá, en la plaza de las dos iglesias ruinosas y del palacio desplomado.
- Cogió Fernando la fuente en donde estaba la trucha y se la puso delante, luego acercó el oído muy serio y escuchó.
- Nunca se le había ocurrido que aquel espectáculo era fuente de placeres secretos intensos, vivos como pasión fuerte.
- Otras veces se llega a la fuente una moza, una de estas mozas blancas, con grandes ojeras, y llena un cántaro de agua.
- Trujeron caldo en unas escudillas de madera, tan claro, que en comer una de ellas peligrara Narciso más que en la fuente.
- Al retirar el trócar y dejar la cánula, manaba el agua, verdosa, llena de serosidades, como de una fuente a un barreño.
- La fuente de la Reina era una balsa cuadrada, con muros de piedra roja, y teniendo su agua mucho más baja que el nivel del suelo.
- Iturrioz abrió la fuente que tenía en un ángulo de la terraza, llenó una cuba y comenzó con un cacharro a echar agua en las plantas.
- La multitud, oprimida en la mezquina rotonda, esparcíase por la plaza hasta la fuente, adornada con un ridículo templete que parecía de confitería.
- Después de la famosa riña en la fuente de la Reina, la huerta entera estuvo varios días hablando de los amores de Roseta con el nieto del tío Tomba.
- ¡Qué silencio tan solemne hay ahora! El chorrear de la fuente de Pontejos, es lo que se siente siempre, y alguno que otro coche que pasa por la Puerta del Sol.
- Bajó Roseta á la fuente, y después de llenar el cántaro, sacó, al incorporarse, su cabeza por encima del muro, lanzando una mirada ansiosa por toda la vega.
- La fuente de la Reina era el orgullo de toda aquella parte de la huerta, condenada al agua de los pozos y al líquido bermejo y fangoso que corría por las acequias.
- Recordaba la poesía árabe cantando á la mujer junto á la fuente con el cántaro á sus pies, uniendo en un solo cuadro las dos pasiones más vehementes del oriental.
- Era el hambre que no espera, la sed en el desierto que abrasa y se satisface en el charco impuro sin aguardar a descubrir la fuente que está lejos en lugar desconocido.
- Pero las consentía y toleraba, poniendo su pensamiento en Dios y confiando en que Este, al verlas, volvería la cabeza con aquella indulgencia propia del que es fuente de todo amor.
- La fuente tenía una orla de rodajas de huevo cocido, y sobre la capa amarillenta que cubría el apetitoso animal, tres filas de aceitunas y alcaparras marcaban el contorno del lomo y la espina.
- Tan apegada era la buena señora al terruño de su arrabal nativo, que para ella no vivía en Madrid quien no oyera por las mañanas el ruido cóncavo de las cubas de los aguadores en la fuente de Pontejos.
- Al acercarse al pilón de la fuente de Oeste, De Pas tuvo tentaciones de aplicar sus labios al tubo de hierro que apretaba con sus dientes un león de piedra, y saciar sus ansias en el chorro bullicioso, incitante.
- Y allí, sobre la cuna, contemplando a su fruto, traía a sí a la madre, y mientras el niño sonreía en sueños palpitando sus labios, besaba él a Rosa en la corola de sus labios frescos y en la fuente de paz de sus ojos.
- Pero la debilidad de su carácter, sus pocas luces naturales y la mala intención de los que le rodeaban, convertían su piedad en fuente de disgustos para el mismo don Francisco de Asís, para los suyos y para muchos de fuera.
- Luego sacaron el cocido, después una fuente de berzas con morcilla y, al llegar al principio, Fernando se encontró con que, en vez de poner la trucha grande, la condenada del ama había puesto la pequeña, que no tenía más que raspa.
- Al llegar a la plazoleta donde comienza la Rua Mayor del pueblo viejo, Martín se detuvo frente al palacio del duque de Granada, convertido en cárcel, a contemplar una fuente con un león tenante en medio, en cuyas garras sujeta un escudo de Navarra.
- Pero unas generaciones picando la piedra para marcar mejor las figuras borradas por los años, y otras blanqueándola con escrúpulos de bárbara curiosidad, habían dejado la losa de tal modo que sólo se distinguía un bulto informe de mujer, la reina, que daba su nombre á la fuente.
- Salieron todas corriendo en diversas direcciones, con los cántaros en la cabeza, y al poco rato no se veía en las cercanías de la fuente de la Reina mas que á la pobre Roseta, con el pelo suelto, las faldas desgarradas, la cara sucia de polvo y sangre, caminando llorosa hacia su casa.
- El reloj de la torre llamada el Miguelete señalaba poco más de las diez, y los huertanos juntábanse en corrillos ó tomaban asiento en los bordes del tazón de la fuente que adorna la plaza, formando en torno al vaso una animada guirnalda de mantas azules y blancas, pañuelos rojos y amarillos ó faldas de indiana de colores claros.
- Por la noche fueron todos a casa de doña Casta, quien tomó por su cuenta a Maxi, prodigándole mil cuidados, ofreciéndole golosinas, y tratando de refrescarle el cerebro con una plácida disertación sobre las aguas de Madrid, y sobre las propiedades por que se distinguen las de la Acubilla, Abroñigal, y fuente de la Reina, de las de Lozoya.
- Pero este alejamiento no podía prolongarse para los novios impacientes, y un domingo por la tarde, Roseta, inactiva, cansada de pasear frente á la puerta de su barraca y creyendo ver á Tonet en todos los que pasaban por las sendas lejanas, agarró un cántaro barnizado de verde, y dijo á su madre que iba á traer agua de la fuente de la Reina.