Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "fui" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra fui para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo no fuí.
- Yo fui también.
- ¡Qué mala fui!
- Ayer fui a verlas.
- Fui llevado abajo.
- Me fui a San Fernando.
- Fuí después de comer.
- Fuí por el monte Izarra.
- Yo no fuí una excepción.
- Luego ya fui al Seminario.
- Fui a comprar aquella tela.
- Fui, señora, a la escuela.
- Con esto fui yo muy contento.
- El primero que lo vio fui yo.
- Así fuí yo, y después que.
- Fui a abrir corriendo, y era él.
- Fui al Casino a llevar la noticia.
- Esta mañana fui a las tiendas, y.
- Pero por el aquel de la dinidá no fui.
- Yo fui Metz, que cayó demasiado pronto.
- Yo fui a Manila, y desde Manila a Cádiz.
- Cuando pude levantarme me fui a Valencia.
- Y yo fuí un majadero desde el primer día.
- Me despedí de Itchaso y me fuí a mi barco.
- Y ya menos inquieto, fuí a casa de mi madre.
- Yo retiré mi mano, y me fui sin decirle nada.
- No fui yo solo el engañado, ella también lo fue.
- Ninguno de los otros vascos se atrevía, y fui yo.
- Pues me fui con él por lo mucho que le aborrecía.
- Con esto me fui y volví a casa de allí a un rato.
- Y así me fui para mi amo, que esperándome estaba.
- Fui el uno yo, el otro un portugués, y un catalán.
- Por la noche fui al Guezurrechape, como había prometido.
- Fui también socio del Ateneo y de la Juventud Católica.
- Concluí mi curso en San Fernando y fuí a vivir a Cádiz.
- Fui a dar el caballo al alquilador, y desde allí a mi casa.
- Como que fui anoche a decirle que el lunes se le embargaría.
- Yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa fuí al Rompeolas.
- Me fui con él porque me vi perdida, y no tenía a dónde volverme.
- Al fin, yo fui, llegada la noche, a dormir a la sala de los linajes.
- Yo entonces fuí a Salamanca, y he estado hasta concluir la carrera.
- Me fui hacia el frasco del clorhidrato de morfina y me lo bebí todo.
- Recuerdo cómo fuí varias veces al palco de Dolorcitas en el teatro.
- Fuí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle.
- Para averiguar si era fundada aquella pícara idea, fui ¿y qué hice?
- Cuando empezó la música, yo fui el primero en sacar a bailar a Mary.
- A la una de la mañana, viendo que tú no venías, yo me fuí a la cama.
- Poco a poco fui volviendo a la vida, y con ella al recuerdo de lo pasado.
- Yo fui testigo de su felicidad durante los días que precedieron a la boda.
- Cuando la cuerda dejó de estar tensa, se descolgó Ugarte, y después fui yo.
- Se cerró la persiana, le avisé al Morito que nos íbamos y me fuí a la fonda.
- Fuí detrás de ella, entró en su casa y poco después salió un criado al balcón.
- Me vestí, tomé el caballo de Aspillaga y, al trote, me fuí a la casa de la playa.
- Como he dicho, me fui a un mesón a esconder y aguardar comodidad para ir a la Corte.
- Yo no fui más que dos veces a casa de la Paca, y por mi gusto no hubiera ido ninguna.
- Después de almorzar y descansar en la venta, me fuí por el borde de las dunas adelante.
- Fuí a buscar a Mary para traerla a Lúzaro y presentarla en casa de la mujer de Recalde.
- Rendido de cansancio, y juzgando que Don Alonso podía necesitar de mí, fui a la cámara.
- Pero algunas veces me fui a pescar chipirones y jibias con un pescador, fuera de las puntas.
- Por dar una opinión tan sensata y desapasionada, fuí calificado de pancista y de pastelero.
- La encontré, la primera vez que fui a visitarla, muy quebrantada y con un principio de fiebre.
- Fui socio del Rat Penat, de la Sociedad de Agricultura, de la Academia de la Juventud Católica.
- Amaneció y, antes que él despertase, yo me levanté y me fui a una posada, sin que me sintiese.
- Tomé un papel, fuí uniendo las letras y apareció al final esta serie de palabras en vascuence.
- Y cuando nos hubimos de partir, yo fui a ver a mi madre, y ambos llorando, me dio su bendición y dijo.
- Y hoy, cuando fui a verle me encontré al señor de Ronzal, que está presente, al lado del lecho de mi amigo.
- Por la tarde, después de comer, cuando fuí a casa de Recalde a buscar a mi novia, me encontré con Quenoveva.
- Ilustración VIII URBISTONDO Y SU FAMILIA Durante algún tiempo fuí casi todos los días a la casa de la playa.
- ¡Buena soy yo para dejarme las cosas a medio hacer! Fui también a la calle del Puerto, hice hablar a la portera, y.
- Pero por no confesar que los había recibido lo dejé y me fui con ellos, dando las gracias de mi libertad y rescate.
- Fuí a buscarle, le encontré, le di el encargo de llevar la carta a Dolores, y después le dije que volviera por mí.
- Yo fuí a la fragata a dirigir la maniobra y a ponerla en franquía, fuera de todos los barcos de la bahía de Cádiz.
- Salí del colmado, fuí a un café de la calle Ancha, tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo.
- Cuando él hizo el ensayo, confieso mi pecado que también fui dello espantado y creí que ansí era, como otros muchos.
- Él se dejó caer pidiendo confesión, y yo di la estocada en una caja y la pasé y saqué en la espada y me fui con ella.
- En el aquel mismo año de 1859 fui nombrado secretario general de la Academia de Legislación y Jurisprudencia de Valencia.
- En el viaje que yo fuí de grumete naufragaron una porción de barcos, y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron.
- Luego otro día que fui levantado, el señor mi amo me tomó por la mano y sacóme la puerta fuera y, puesto en la calle, díjome.
- Este año me llevó Juan dos veces, y otra vez fui yo sola con una amiga, por ver si le sorprendía pegándomela con algún trasto.
- Esperé un día, y como no aparecía nadie, creí que os habíais marchado y me fuí a Bayona y dejé las letras en casa de Levi Alvarez.
- Después me vestí de prisa y fuí a ver al duque, que bramaba furioso, con una pistola en la mano, dando golpes en la puerta de la alcoba.
- VIII CORRERÍAS DE CHICO Tanto me habían hablado de la maldad de los chicos, que fuí a la escuela como un borrego que llevan al matadero.
- Después me fui un rato al Real, y al salir ocurriome pasar por Praga a ver si estaba allí Joaquín Pez, a quien tenía que decir una cosa.
- Fui el primero que introdujo acabar las coplas como los sermones, con aquí gracia y después gloria, en esta copla de un cautivo de Tetuán.
- Me despedí de mi novia, que me hizo mil promesas de fidelidad y de escribirme, y me fuí a la fragata considerándome un hombre desgraciado.
- Deso me podré yo alabar entre todos mis iguales por de mejor garganta, y ansí fui yo loado della fasta hoy día de los amos que yo he tenido.
- Me despedí del capitán y de Itchaso, fuí a mi barco, y a las cinco en punto estaba en el muelle de Borgoña, en la tienda de objetos navales.
- Había en la explanada del Rompeolas dos grandes redes puestas a secar, y para no estropearlas pisando encima, me fui hacia el borde del malecón.
- Y yo fui tan tonto, que perdí el tiempo y hasta algún dinero para poner a flote tu fortuna, que hacía agua por todas partes como un barco viejo.
- El sol era muy fuerte y el aire se entibiaba, oreando aquel nido cuyas primeras pajas había ayudado a reunir yo mismo cuando fui mensajero de sus amores.
- Y porque dije de mortuorios, Dios me perdone, que jamás fui enemigo de la naturaleza humana sino entonces, y esto era porque comíamos bien y me hartaban.
- Por ti pregunté a la Feliciana una tarde que fui a enseñarle los mantones de Manila que yo estaba corriendo, y me dijo que te ibas a casar con un boticario.
- En cuanto lo supe y me enteré de que había llegado en retirada Gravina con unos cuantos navíos, fui a ver si entre ellos venía el San Juan, donde estabas tú.
- No llevaba mucho tiempo en Petrel cuando fui elegido diputado provincial, y al poco tiempo individuo de la Comisión, y, por fin, vicepresidente de la Diputación.
- A mi amo apadrináronle unos colegiales conocidos de su padre y entró en su general, pero yo, que había de entrar en otro diferente y fui solo, comencé a temblar.
- Entonces fuí a ver a Cashilda, la mujer de Recalde, e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a Mary, siempre que la muchacha se portara bien.
- Yo me separé de las tres muchachas y fuí a ver al gran Urbistondo, que me explicó sus ideas acerca del sentimentalismo de las mujeres con una seriedad un tanto cómica.
- Fui por la noche, y durante mi viaje solitario iba luchando con mis ideas y sensaciones, que oscilaban entre aceptar un puesto en la casa de los novios, o rechazarlo para siempre.
- En este punto de la independencia infantil se va ganando terreno velozmente, y yo fuí avanzando en mi camino, con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad.
- Fui con el carro y el toldo encerado a la calleja de Arreo donde sabía yo que el señorito Paco había de parecer, porque aquel es el camino más corto y la casa de Chinto está allí, a los cuatro pasos.