Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "furiosa" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra furiosa para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Estaba furiosa.
- Doña Paula estaba furiosa.
- La lugareña estaba furiosa.
- Estaba escandalizada, furiosa.
- Visitación estaba volada, furiosa.
- Sé que se pondrá furiosa cuando vuelva, pues.
- ¿Se pondrá furiosa y querrá echarme a la calle?
- Ella estará furiosa y me volverá loco cuando regrese.
- A mí no me incomoda, pero mamá se pone furiosa al verle.
- Encima de mi cabeza la vela se agitaba furiosa, como loca.
- Debía de ser furiosa a juzgar por el ruido de fusilería.
- El agua, verde y blanca, saltaba furiosa entre las piedras.
- El mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser furiosa.
- Otros muchos le imitaron, y se produjo una furiosa algarabía.
- Mostraban un ansia furiosa para exprimir todas sus habilidades.
- Realmente, el viento debía azotar allí de una manera furiosa.
- Don Plácido, Don Plácido exclamó Segunda, descompuesta y furiosa.
- El capitán estaba desesperado, la tripulación se revolvía furiosa.
- Quisiera estar más furiosa de lo que estoy, para no dejarme engolosinar.
- Y si quiere usted verla furiosa, háblele de obras que no sean las del asilo.
- Jacinta, furiosa, dice que Dios está chocho y que no hace más que disparates.
- Era la convicción última que se revolvía furiosa en las agonías del vencimiento.
- Doña Lupe furiosa, el pobre Rubín ido, y esta paloma volando al tejado del vecino.
- La superiora lanzó una mirada furiosa a Catalina, y al ver que bajaba los ojos, exclamó.
- Doña Casta está furiosa, y mi tía, no puedes figurarte lo alborotada que está contra ti.
- Conchita estaba furiosa contra Roberto del Campo, el pollo bonito, como le llamaban algunas.
- ¡Estate quieta! dijo en voz baja, ronca y furiosa don Álvaro, que de buena gana la hubiera visto caer de cabeza.
- Como Nicolás visitaba algunos días a Fortunata para enseñarle la doctrina cristiana, doña Lupe se ponía furiosa.
- Realmente estaba furiosa, y el topetazo de su pie duro sobre el suelo tenía una violencia y sonoridad excepcionales.
- Cuando su madre callaba y se ponía parches de sebo, daba a entender que no podía estar más enfadada, que estaba furiosa.
- Primitivo, desmintiendo su acostumbrada impasibilidad, dio rienda a una cólera furiosa, desatándose en amenazas absurdas contra los tránsfugas.
- Y recordaba entre avergonzada y furiosa que su luna de miel había sido una excitación inútil, una alarma de los sentidos, un sarcasmo en el fondo.
- Y tras estas palabras, que debían encerrar mortificante intención, don Juan se despidió, como si deseara que su hermana quedase furiosa contra él.
- Ella se llegó a mí furiosa, y sin previo aviso me descargó en la popa la andanada de su mano derecha con tan buena puntería, que me hizo ver las estrellas.
- Batiste miró sus campos, y toda la rabia sufrida una hora antes ante el Tribunal de las Aguas volvió de golpe, como una oleada furiosa, á invadir su cerebro.
- Pepa se la alargaba ya a toda prisa, y el juez, cambiando de tono y pasando de la más furiosa ronquera a la más meliflua dulzura, empujó la puerta y dijo a Nucha.
- Sofocada y furiosa, vociferando, moliéndolo a su sabor a pescozones y cachetes, arrancándole el rizado pelo y pateándolo, estaba el ama, más enorme, más brutal que nunca.
- No tardó en aparecer otra madre furiosa, que más que mujer parecía una loba, y la emprendió con otro de los mandingas a bofetada sucia, sin miedo a mancharse ella también.
- Era la rebusca furiosa de los céntimos escamoteados antes de salir de casa, a espaldas de sus mujeres, rabiosas de hambre y enemigas de que dos hombres de bien se diviertan en la taberna.
- Cayeron las habas partidas por la furiosa hoz, y las filas de lechugas y coles saltaron á distancia á impulsos del agudo acero, como cabezas cortadas, esparciendo en torno su cabellera de hojas.
- Arremolinábase el agua, batida por la furiosa carrera, y Batiste, que cayó de rodillas varias veces, sólo pensó en estirar los brazos para mantener su arma fuera de la superficie, salvando el tiro de reserva.
- La culpa de tu obstinación en ir a la escuadra añadió la dama cada vez más furiosa, la tiene el picarón de Marcial, ese endiablado marinero, que debió ahogarse cien veces, y cien veces se ha salvado para tormento mío.
- Viii Como antes se ha dicho, a los pocos días de la desaparición de su mujer, Maxi empezó a echarla de menos, mostrándose receloso, y apeteciendo su compañía con cierta mimosidad impertinente que ponía furiosa a doña Lupe.
- Al anochecer, Barret, que estaba como anonadado, y tras la crisis furiosa parecía caído en un estado de sonambulismo, vió á sus pies unos cuantos líos de ropa y oyó el sonido metálico de un saco que contenía sus herramientas de labranza.
- Pero Roseta, más fuerte ó más furiosa, logró desasirse, é iba á arrastrar á su adversaria, tal vez á propinarla una zurra interior, pues con la mano libre pugnaba por despojarse de un zapato, cuando ocurrió algo inaudito, irritable, brutal.
- Hubo brega entre las dos hermanas sobre el mejor derecho a la posesión de Miss, y Concha la dejó caer, con tan mala fortuna, que chocando sobre la mesa aplastó un par de pasteles, y manchada con la espuma del merengue emprendió una furiosa carrera hacia el salón.
- Aquel rebaño sucio, miserable y asustado, con la palidez del hambre en las carnes y la locura del terror en los ojos, era la piratería del Mercado, los parias que estaban fuera de la ley, los que no podían pagar al Municipio la licencia para la venta, y al distinguir a lo lejos la levita azul y la gorra dorada del alguacil, avisábanse con gritos instintivos, como los rebaños al presentir el peligro, y emprendían furiosa carrera, empujando a los transeúntes, deslizándose entre sus piernas, cayendo para levantarse inmediatamente, abriendo agujeros en la masa humana que obstruía la plaza.