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Ejemplos de oraciones con la palabra fusiles

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra fusiles en el contexto de una oración.

Término fusiles: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "fusiles" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra fusiles para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Creo que tratante en fusiles.
  • Lo de los fusiles era un timo.
  • ¿Qué fusiles habéis traído?
  • Vamos a quitar los fusiles a estos hombres.
  • Al instante toda nuestra gente se echa los fusiles a la cara.
  • Zaldumbide no regateaba fusiles ni pólvora para adquirir un buen género.
  • Creo que hablaba con este del pago de unos fusiles encargados a Inglaterra.
  • Las paredes estaban atestadas de fusiles y escopetas antiguas, sables y machetes.
  • En cuanto al miliciano, había callado, jurando odio eterno al clero y a los fusiles de chispa.
  • A cambio de los negros daban fusiles, pólvora, instrumentos de hierro y brazaletes de latón y de cristal.
  • Entre ellas le dijo que él mismo había guardado cerca de Urdax, en una cueva, más de treinta fusiles modernos.
  • Habíamos acabado esta operación, cuando se presentaron media docena de moros, sarnosos, desharrapados, armados con fusiles antiguos.
  • Estos praos o paraos suelen ser, generalmente, lanchas afiladas que navegan a vela y a remo, y llevan varios hombres armados con fusiles.
  • Camps traía recomendaciones para el director del Tesoro, y quiso cobrar unos pagarés falsos de fusiles que se suponían comprados por el Gobierno.
  • Iba marchando volviéndose para mirar atrás, cuando vió a la luz de un farol que oscilaba colgando de una cuerda dos hombres armados con fusiles, cuyas bayonetas brillaban de un modo siniestro.
  • Una porción de comerciantes se había descolgado por allí, como cuervos al olor de la carne muerta, y compraban hermosos caballos por diez o doce duros, espadas, fusiles y ropas a precios ínfimos.
  • Súpose más tarde que había ido a Inglaterra a comprar fusiles, que hizo un alijo cerca de Guetaria, que vino disfrazado a Madrid y pasó a la Mancha y Andalucía en el verano del 73, cuando la Península, ardiendo por los cuatro costados, era una inmensa pira a la cual cada español había llevado su tea y el Gobierno soplaba.