Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "gabinete" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra gabinete para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Entró en su gabinete.
- Y se volvió al gabinete.
- El gabinete era otro museo.
- Y juntos pasaron al gabinete.
- Recetó y salió al gabinete.
- Ana le recibió en su gabinete.
- Anselmo, la cerveza al gabinete.
- Dio dos vueltas por el gabinete.
- Doña Lupe llevó al gabinete la luz.
- Entró en el gabinete de la Marquesa.
- Fue en el gabinete de doña Petronila.
- El balcón del gabinete daba al Parque.
- Esto vio De Pas frente al balcón del gabinete.
- Había oído la conversación desde el gabinete.
- ¡Ánimas benditas! De un salto salió al gabinete.
- Desde el gabinete la sintió Maximiliano trasteando.
- El gabinete de lectura se fue cerca de los billares.
- Lo mejor de Vetusta llenaba el salón y el gabinete.
- Se paseaba por el gabinete como una fiera en la jaula.
- Más allá del balcón del gabinete había otro cerrado.
- Levantose la joven disparada, y se metió en su gabinete.
- Y no había de trasladar su lecho al gabinete de lectura.
- El Magistral se paseaba por el gabinete y pisaba muy fuerte.
- Se le permitía llegar al gabinete, preguntarle cómo estaba.
- A poco entró una visita, que Jacinta recibió en su gabinete.
- Quedaban en el gabinete la Marquesa, el Magistral y Glocester.
- Jacinto esperó en el gabinete, y su tocaya entró a anunciarle.
- Moreno siguió a Jacinta hasta el salón y de allí al gabinete.
- Habrá luz en el gabinete de Jacinta, donde estarán de tertulia.
- A las once de la noche no quedaba nadie en el gabinete de lectura.
- Enciende la lámpara del gabinete y antes hazle pasar a la huerta.
- Ya tenía su lugar fijo en el gabinete de Barbarita, una silla baja.
- Don Víctor volvió del teatro y se dirigió al gabinete de su mujer.
- Había varios quinqués de petróleo iluminando la sala y el gabinete.
- Habían sorprendido a la Marquesa que dormía la siesta en su gabinete.
- La de Rianzares, sierva de aquel hombre, calló y entró en el gabinete.
- Estaba absorto en su contemplación cuando oyó que en el gabinete hablaban.
- Fortunata volvió la cara para el balcón del gabinete, donde estaba Olimpia.
- Ana había contestado a Petra, al anunciar esta que había luz en el gabinete.
- En el gabinete de lectura, Trifón Cármenes repasando Ilustraciones antiguas.
- Como que del balcón del gabinete se alcanzaba a ver un poquito del Depósito de aguas.
- Esta escena ocurría en el gabinete, hallándose las dos cosiendo sus trajes de verano.
- Y había cerrado detrás de sí la puerta del gabinete con más fuerza de la necesaria.
- El gabinete de lectura, que también servía de biblioteca, era estrecho y no muy largo.
- Estaban, como siempre a tal hora, en la sala contigua al gabinete rojo, el del tresillo.
- Seguía por la izquierda el gabinete de Barbarita, luego otro aposento, después la alcoba.
- Llevándola a su gabinete le habló de la entrega de las cantidades que en su poder tenía.
- El Magistral llegó hasta el gabinete en que el Obispo corregía las pruebas de una pastoral.
- Bueno decía don Víctor pues pasaremos a mi gabinete, ya que usted desprecia mis colecciones.
- Del gabinete de la derecha salió un gato blanco, gordo, de cola opulenta y de curvas elegantes.
- Quedose parada la niña en medio del gabinete aun después de los últimos besos de la despedida.
- De que la sacaron del gabinete, de que le abrieron la puerta y de que se vio bajando la escalera.
- Ana se levantó, esperó a que el Magistral llegase en sus paseos al extremo del gabinete y dijo.
- Allá va, allá va el señor Magistral, está en mi gabinete solo, repasando su sermón sin duda.
- ¡que se muere de fijo! Y Frígilis entró en un gabinete, que estaba a obscuras para llorar a solas.
- A Inglaterra la llamaba siempre el Gabinete de Saint James, y a Francia el Gabinete de las Tullerías.
- En el gabinete y en la alcoba olía a cuadra, olor que venía de las junturas de las maderas del suelo.
- Bostezó don Víctor y salió del gabinete después de depositar un casto beso en la frente de su mujer.
- Lucía el Casino entre su maltratado mueblaje un caduco sofá de gutapercha, gala del gabinete de lectura.
- Estaba Fortunata en su gabinete, tendida en el sofá, la cabeza reclinada sobre un almohadón de raso azul.
- A eso de las diez regresó muy afectada, y entrando en el gabinete donde su sobrina estaba cosiendo, le dijo.
- Los más bulliciosos muchachos al entrar en el gabinete del tresillo se revestían de una seriedad prematura.
- Extravagante, coge del brazo a la polla, y paséate un momento de aquí a mi gabinete, y de mi gabinete aquí.
- Jacinta la siguió al gabinete próximo, y allí estuvieron las dos de cháchara por espacio de una hora larga.
- Estaba cinco minutos en el gabinete, paseando del balcón a la puerta, y se despedía con un gruñido cariñoso.
- Don Pompeyo Guimarán, un filósofo que odiaba el tresillo, llamaba a los del gabinete rojo los monederos falsos.
- Como pasaba el tiempo, y ya gabinete y salón quedaban poco a poco despejados, el Magistral creyó que debía irse.
- En el gabinete de Barbarita y en el rincón de costumbre halló a Guillermina haciendo obra de media con hilo crudo.
- Las dejaré esta noche sobre la mesa del gabinete y tú las cogerás mañana, sin hacer ruido, para no despertarnos.
- Por fin se oyeron las botas chillonas del ex alabardero bajando la escalera, y doña Lupe reapareció en el gabinete.
- La veía muchas veces desde la huerta, en su gabinete, sentada, arrodillada, o de bruces al balcón mirando al cielo.
- Salió un momento con objeto de cerrar puertas para que no se oyera la gresca, y a poco volvió al gabinete, diciendo.
- Echándose un pañuelo por los hombros, porque el calor de la plancha la obligaba a estar al fresco, pasó al gabinete.
- XIII El sol entraba en el salón amarillo y en el gabinete de la Marquesa por los anchos balcones abiertos de par en par.
- La Marquesa de Vegallana y su tertulia, más la del barón de la Barcaza y Pepe Ronzal cenaron en el gabinete de lectura.
- En el gabinete contiguo Ana escribía con pluma rápida y que parecía silbar dulcemente al correr sobre el papel satinado.
- Fortunata estaba guapísima, y Papitos buscaba mil pretextos para ir al gabinete y admirarla aunque sólo fuera un instante.
- En el gabinete contiguo, donde pasaba el día la Marquesa, la anarquía de los muebles era completa, pero todos eran cómodos.
- Pero una noche había entrado palpando las paredes para atravesar el salón y llegar al gabinete, cuya puerta estaba entornada.
- La gente hubiera puesto aquí la sala y el gabinete y después se hubieran ido a dormir al sitio peor de la casa decía Andrés.
- En la sala contigua al gabinete viejo estaban los socios de costumbre, los que no jugaban a nada y los seis que jugaban al ajedrez.
- El gabinete no era grande, eran muchos los muebles, y los contertulios se tocaban, se rozaban, se oprimían, si no había otro remedio.
- Estaba lívido, y la señora debió de sentir lástima cuando le vio entrar en su gabinete, como el criminal que entra en la sala de juicio.
- Las dos damas esperaban ansiosas en el gabinete el resultado de la conferencia, y las impresiones de Barbarita no tenían nada de lisonjeras.
- Azorín lo siente y se explica ahora por qué el piano estaba lleno de polvo y por qué la lámpara eléctrica del gabinete no tenía bombillas.
- La Marquesa tendida en una silla larga, forrada de satén, estaba en la galería de su gabinete respirando con delicia el aire fresco de la calle.
- Pero Torquemada, anteayer, entró en el gabinete de mi tía, y yo, desde el pasillo, le oí preguntarle claramente si había sabido de la señorita.
- Y dos horas más tarde estaban sentados ambos en el gabinete, uno frente a otro, ella en el mismo pergenio en que antes se presentara, y algo fatigada.
- Estaba muy débil y no apetecía más que sentarse junto a los cristales del balcón del gabinete, contemplando con incierta mirada a los transeúntes.
- Los muebles de su salón amarillo y la chimenea de su gabinete estaban copiados de una sala de Versalles, según aseguraban el tapicero y el arquitecto.
- De Torquemada, persona de confianza en la casa, que al entrar iba derecho al gabinete, a la cocina, al comedor o a donde quiera que la señora estuviese.
- Un rato llevaban de interesante conferencia, cuando sonó la campanilla, y a poco entró Maxi en el gabinete, que era donde su tía y don Francisco estaban.
- En aquel momento entró Visitación en el gabinete, echando fuego por ojos y mejillas, habló aparte, y con permiso de aquellos señores a la Marquesa y a Obdulia.
- Dispénseme usted, amigo Don Evaristo dijo Fortunata apareciendo en la puerta del gabinete, con bata de diario, un delantal muy grande y pañuelo liado a la cabeza.
- A eso de las nueve, la dolorida se levantó con resolución del sofá en que se había echado, y a tientas, porque el gabinete estaba oscurísimo, buscó su mantón.
- La vio que avanzaba hacia el gabinete, que daba algunos pasos hacia la alcoba deteniéndose en la puerta, y que desde allí alargaba el cuerpo para mirar a su marido.
- Las mayores trabajaban en el gabinete de la casa, ayudando a su madre en el repaso de la ropa, o en acomodar al cuerpo de los varones las prendas desechadas del padre.
- Encendieron luz en el gabinete, y sobre una gran mesa que allí había, por el estilo de las mesas de los sastres, Aurora, sacando sus avíos, se puso a cortar y a preparar.
- En el tresillo, en el gabinete de lectura, en el billar, en las salas de conversación, de dominó y ajedrez, había siempre las mismas personas, los aficionados respectivos.
- Una tarde, tal vez creyendo que dormía la sobrinilla o sin recordar que estaba cerca, en el gabinete contiguo a su alcoba hablaron las dos hermanas de un asunto muy importante.