Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra galgo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra galgo en el contexto de una oración.

Término galgo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "galgo" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra galgo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Échele usted un galgo.
  • De casta le viene al galgo.
  • Pero este parentesco era ya de los que no coge un galgo.
  • El galgo negro se acerca mansamente y pone su hocico sobre mi muslo.
  • Entretanto el galgo ha puesto los pies sobre la mesa y va devorando el resto de la carne.
  • ¡échale un galgo! ¡Dios sabe dónde estará ahora! Juanito fue a preguntar algo, con la timidez del que espera una terrible noticia, pero su principal siguió hablando.
  • ¡Es gran bellaquería, y no ha de quedar así! Yo todavía me estaba debajo de la cama quejándome como perro cogido entre puertas, tan encogido que parecía galgo con calambre.
  • Y al entrar todos quedéme atrás el postrero, y en entrando ellos mezclados con otra gente que entraba, di cantonada y emboquéme por una callejuela que va a dar a la Vitoria, que no me alcanzara un galgo.
  • Y por la carretera, recta y solitaria, entre las ringlas de olmos desnudos, me encuentro al galgo negro y enjuto, que camina ligero, resignado, con cierto aire de jovialidad melancólica, hacia el poblado triste.
  • Póngole en las uñas la otra y tres o cuatro raciones de pan de lo más blanco y asentóseme al lado, y comienza a comer como aquel que lo había gana, royendo cada huesecillo de aquéllos mejor que un galgo suyo lo hiciera.
  • ¡Y velle venir a mediodía la calle abajo con estirado cuerpo, más largo que galgo de buena casta! Y por lo que toca a su negra que dicen honra, tomaba una paja de las que aun asaz no había en casa, y salía a la puerta escarbando los dientes que nada entre sí tenían, quejándose todavía de aquel mal solar diciendo.