Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "garrote" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra garrote para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Al acercarse el coche, el Cura levantó su garrote y gritó.
- Los otros trataron de darme un garrote en los muslos, y decían.
- El cura de Boán no quiso más garrote que el suyo, que era formidable.
- Dijo Ipintza lleno de terror, y retrocedió y enarboló su blanco garrote.
- Al terminar su frase, el Chafandín dió un golpe con el garrote en el suelo.
- Saldrá el hombre que hace falta, un tío con un garrote muy grande y con cada riñón.
- Porque aquí (y señaló a Lulú con el garrote) le ha llamado a mi señora zorra, y mi señora no es una zorra.
- A la derecha, en la prolongación de aquella cuadra lóbrega, un sicario manchado de sangre daba garrote a las aves.
- Aquel garrote, la sencilla americana y el hongo flexible de anchas alas eran la garantía de su popularidad en las aldeas.
- La lucha no tenía fin hasta que pasaba algún carretero que enarbolaba el látigo, ó salía de las barracas algún viejo, garrote en mano.
- Y emparejando, cierra uno de los que me aguardaban por don Diego, con un garrote conmigo, y dame dos palos en las piernas y derríbame en el suelo.
- Levantóse muy paso con su garrote en la mano, y al tiento y sonido de la culebra se llegó a mí con mucha quietud, por no ser sentido de la culebra.
- Gastaba barba ya ruda y crecida, el pelo corto, un pañuelo en el cuello, un chaquetón negro con todos los botones abrochados y un garrote entre las piernas.
- Luego era puesto en pie, y con un garrote que a la cabacera, desde que aquello le dijeron, ponía, daba en la pecadora del arca grandes garrotazos, pensando espantar la culebra.
- ¡Y conste que yo sostendré esto en todos los terrenos! ¡en todos los terrenos! Y repetía lo de terreno cinco o seis veces para que el otro se fijara en el tropo y en el garrote y se diera por vencido.
- La gente menuda, los del tendido de sol, pasaban en grupos, con la enorme bota al hombro y un garrote de Liria en la mano, oliendo a vino y vociferando, como si comenzasen a sentir la borrachera de insolación que les aguardaba en la plaza.
- Después salía un lobo á morderla, con un hocico que recordaba vagamente al odiado Pimentó, y reñían los dos animales á dentelladas, y salía su padre con un garrote, y ella lloraba como si la soltasen en las espaldas los garrotazos que recibía su pobre perro.
- Y pasaban las labradoras con su traje de fiesta, arrastrando tras sí un racimo de chiquillos llorones y cansados, precedidas por los maridos en mangas de camisa, chaleco negro y el garrote de Liria en la mano, mirando a todos con fijeza, como si temiesen que los señoritos se burlasen de la familia.
- ¡Quién dirá lo que yo sentía, lo uno con la vergüenza, descoyuntado un dedo y a peligro de que me diesen garrote! Al fin, de miedo de que me le diesen, que ya me tenían los cordeles en los muslos, hice que había vuelto, y por presto que lo hice, como los bellacos iban con malicia, ya me habían hecho dos dedos de señal en cada pierna.
- ¡Qué tardes tan hermosas las de aquella primavera! Salían de casa a la hora en que correteaban por las calles los grupos de criadas, con sus faldas almidonadas y al cuello el ondeante pañuelito de seda, seguidas por los soldados de caballería, de escandalosas espuelas, torpe paso y embarazados por el sable, como si fuese un pesado garrote.