Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "generosidad" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra generosidad para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡perdón! exclamó la joven anegándose en su propia generosidad.
- No, a la cárcel no dijo la víctima, haciendo gala de generosidad.
- Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía.
- Collingwood consignó en sus memorias esta generosidad de mis paisanos.
- Las pesetas caían al suelo, y Juanito no se arrepentía de su generosidad.
- Esto asombró a las mendigas más aún que la generosidad de momentos antes.
- Pero las dos libras de multa las llevaba en el corazón, y se arrepintió de su generosidad.
- Él creía que sí, que había habitantes en todos los astros, la generosidad de Dios lo exigía.
- Pero no sea usted tonto dijo Fortunata con aquel arranque de generosidad, que en ella era tan común.
- No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades ajenas.
- Las demandas eran interminables, no desmayando los pedigüeños ante la aspereza del comerciante, poco inclinado a la generosidad.
- La generosidad de su amigo no le era indiferente, y contestó a los apretones de manos con otros no tan fuertes, y a las caricias de amor con otras de amistad.
- Le doy a usted dijo Aparisi, acompañando su generosidad de un gesto imperial, la friolera de sesenta metros cúbicos de piedra sillar que tengo en la Guindalera.
- A renglón seguido, sacó el joven a relucir el tema del casorio, y dijo tales cosas que Fortunata no pudo menos de rendir el espíritu a tanta generosidad y nobleza de alma.
- Yo le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hijos todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí.
- El fabricante y el dueño de Las Tres Rosas eran antiguos amigos, y hasta se murmuraba que el primero había ayudado a éste con una generosidad extraña en los primeros tiempos de su comercio.
- Y en ciertos días solemnes se hacía limpieza general y se ponía toda la casa como una plata, sin desfigurarla ni ocultar las necesidades de ella, para que las protectoras vieran bien a qué orden de cosas debían aplicar su generosidad.