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Ejemplos de oraciones con la palabra gloria

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra gloria en el contexto de una oración.

Término gloria: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "gloria" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra gloria para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Gloria mía.
  • Sabía a gloria.
  • Aquello era una gloria.
  • Gloria, ¡qué guapo eres!
  • Y aquí paz y después gloria.
  • Detrás del carro de su gloria.
  • Allí estará como en la gloria.
  • Ya veo la gloria y los ángeles.
  • La libertad les sabía a gloria.
  • Es un angelón sin pena ni gloria.
  • Le sabían a gloria a la del Banco.
  • Debo llegar al pináculo de la gloria.
  • ¿Qué la gloria, la riqueza, el amor?
  • Por ejemplo, la Gloria de la Catedral.
  • Me parece que vas a cubrirte de gloria.
  • ¡Ya acabó! Dios la tenga en su gloria.
  • Si es una gloria veros vestidos de nuevo.
  • La gloria no es para los países lluviosos.
  • ¿verdad, gloria, cielo, alegría del mundo?
  • Del bronce los tañidos himnos de gloria son.
  • Con un cimiento de pedernal que es una gloria.
  • ¡Ay, niña de mi vida, eres la gloria eterna!
  • Hijo, gloria de tu madre, emperador del mundo.
  • Tres mamás va a tener este rico, esta gloria.
  • Según el Magistral, iba pregonando su gloria.
  • ¡Barástolis!, ¡esto es la gloria divina decía.
  • Ilustración A mí, la verdad, la gloria no me entusiasma.
  • Lo demás de la cara tan bien afeitadito, que daba gloria verle.
  • Julián precipitó el Gloria Patri para decirle en tono cortés.
  • Si ese remendón supiera su oficio, parecerían estos una gloria.
  • ¡qué hermosa fiesta!, y luego volver a Cádiz cubiertos de gloria.
  • Nisi utile est id quod facimus, stulta est gloria ha dicho Baglivio.
  • Sevilla tiene la gloria de ser la patria del mejor pintor de la Virgen.
  • Presunciones de gloria le pasaron con ráfagas de hoguera por la frente.
  • Adquiriré una reputación y una gloria tan grandes, pero tan grandes que.
  • Aquellos cinco céntimos que ahorraba de esta manera, le sabían a gloria.
  • Siempre te imitaste más a Gabriel y a mí que a tu madre que santa gloria haya.
  • Espero en Dios que está en la Gloria, pues el Evangelio los llama bienaventurados.
  • De todos modos el articulista deseaba a los difuntos el descanso y la gloria eterna.
  • Ahora que tenía la mesa puesta, con aquel verde y jugoso mantel que olía á gloria.
  • Que la situación lamentable en que se encuentra es un timbre de gloria de su bohemia.
  • ¿No la hemos echado en el torno de la eternidad para que entre al hospicio de la Gloria?
  • Al fin, con todo cuanto andaban royéndome los zancajos, nunca me faltaron, gloria a Dios.
  • Tú has nacido para un gran oficio, en el cual puedes alcanzar mucha gloria y el pan de cada día.
  • Te andan dentro de ellos todas las auroras de la gloria celestial y todas las llamas del Infierno.
  • Pero él lo ostentaba con cierta satisfacción, como queriendo hacer de ello un título de gloria.
  • Se chocaban remedando sangrientos abordajes, en que se batía con gloria su imaginaria tripulación.
  • ¡Cien varas! El Trinidad, que santa gloria haya, tenía setenta, y a todos parecía demasiado largo.
  • Gracias que no llevo mis pájaros a la catedral para que canten el Gloria cuando celebro de Pontifical.
  • Por las noches solía hacerles rezar por mamá Rosa, por mamita, para que Dios la tuviese en su gloria.
  • ¡Qué comedia! Tú eres mayormente viuda y libre, porque a tu marido cuéntale como que está en gloria.
  • Que esos caballeros, sin dejar de decir que han alcanzado mucha gloria, volverán a casa con la cabeza rota.
  • La horrorizaba pensar que en tales días eran indiferentes para ella virtud y crimen, pena y gloria, bien y mal.
  • Después de cada baile, en que yo me cubría de gloria con gran risa de Mary, dábamos una vuelta por la Alameda.
  • En tono confidencial, que al lechuguino le supo a gloria, le fue diciendo, cuando pudo hablarle sin que los oyeran.
  • De las paredes del Norte y Sur pendían sendos cuadros de Cenceño, pero retocados con colores chillones que daban gloria.
  • Yo leo una muchedumbre de libros, yo emborrono una atrocidad de cuartillas, pero esa gloria tan casquivana no llega, no llega.
  • El saber que una vez al año, él, Vinagre, don Belisario, era objeto de la espectación general, le llenaba el alma de gloria.
  • ¡Así Dios me salve y me dé la gloria como es verdad! clamó el hocico de ratón, poniendo el semblante más compungido del mundo.
  • Pidámosle sin falacia al alto Rey sin escoria, pues ve nuestra pertinacia, que nos quiera dar su gracia, y después allá la gloria.
  • Tráeme nada más que una lagrimita de aquella gloria divina que tú tienes, de aquello que te recetó el médico para tu mal de barriga.
  • Poseía doña Lupe la aptitud y la vanidad educativas, y para ella no había mayor gloria que tener alguien sobre quien desplegar autoridad.
  • Fui el primero que introdujo acabar las coplas como los sermones, con aquí gracia y después gloria, en esta copla de un cautivo de Tetuán.
  • Lo mismo que todos nos habemos de morir y resucitar en la gloria del día del Juicio, me veo debajo una culebra más gorda que mi brazo drecho.
  • Lo más del tiempo semejante inquietud dejaba libre al Tenorio vetustense gozando de aquellos amores que reputaba la gloria más alta de su vida.
  • Pero nada, ella tirando de los míos! Lo mismo, lo mismito me pasaba con su santa madre, mi hermana, y con mi santa madre, Dios las tenga en su gloria.
  • Joaquinito, encarnado de placer, y un poco por el anís del mono que había bebido, creyó del caso coronar el edificio de su gloria cantando algo nuevo.
  • Con esos ojazos tristes los de mi hermana, los de mi madre, Dios las tenga en su santa gloria! ¡Esos ojazos de luto que se le meten a uno en el corazón.
  • De aquellos mil duros que la señora cogía cada mes, daba al Delfín dos o tres mil reales, que con esto y lo que del papá recibía estaba como en la gloria.
  • Pero aquel domingo era mejor que los otros, brillaba más el sol, cantaban con más fuerza los pájaros, entraba por el ventanillo un aire que olía á gloria.
  • La mitad por lo menos del mérito de la gloria está en su dificultad, y para Julio la dificultad de conseguir el dinero constituía uno de sus mayores encantos.
  • En el próximo combate alcanzará usted mucha gloria e ilustrará su nombre con alguna hazaña que quede en la historia para ejemplo de las generaciones futuras.
  • Y la verdad era que con aquella vida tranquila y sosegada, eminentemente práctica, se iba poniendo tan lucida de carnes, tan guapa y hermosota que daba gloria verla.
  • Allí estaba la roca Valencia, enorme ascua de oro, brillante y luminosa desde la plataforma hasta el casco de la austera matrona que simboliza la gloria de la ciudad.
  • Todos ellos, a excepción de Miquis que se murió en el 64 soñando con la gloria de Schiller, metieron infernal bulla en el célebre alboroto de la noche de San Daniel.
  • Si tu marido es un alilao, quiere decirse, si se deja gobernar por ti y te pones tú los pantalones, puedes cantar el aleluya, porque eso y estar en la gloria es lo mismo.
  • Mas nada consolador me dijeron, sino, por el contrario, que Churruca había muerto, y que su navío, después de batirse con gloria, había caído en poder de los enemigos.
  • Cuando Fortunato bajaba de la cátedra deseando a todos la gloria por los siglos de los siglos, la unción del prelado corría por el templo como una influencia magnética.
  • Poco a poco los círculos de la murmuración se animaban, la calumnia encendía los hornos, y los últimos que llegaban, los regazados, encontraban aquello hecho una gloria.
  • Estas reflexiones hacía yo viendo cómo desaparecían los cuerpos de aquellos ilustres guerreros, un día antes llenos de vida, gloria de su patria y encanto de sus familias.
  • Murió con gloria el artillero, pero su viuda se encontró abrumada de trampas, de deudas y para sarcasmo de la suerte, dueña de créditos sin fin que no se cobrarían jamás.
  • Fue verdadero festín de cardenales, con desmedida abundancia de peces, mariscos y de cuanto cría la mar, todo tan por lo fino y tan bien aderezado y servido que era una gloria.
  • A doña Celestina le parecía todo cuanto se refiriese a los Aguirres de una capital importancia, y no sentía ningún escrúpulo en mentir, si era para mayor gloria de su familia.
  • Estos recuerdos de la gloria pasada, que doña Leonarda evocaba accionando con el abanico cerrado como si fuera una batuta, le hacían poner los ojos en blanco y suspirar tristemente.
  • ¿Por qué no dedicas tu dinero, tu actividad y todo tu espíritu a una obra grande y santa, no a una obra pasajera, sino a esas que quedan, para bien de la humanidad y gloria de Dios?
  • En rededor de Santa María y de San Pedro hay esparcidas, por callejones y plazuelas casas solariegas, cuya mayor gloria sería poder proclamarse contemporáneas de los ruinosos templos.
  • No le pido a usted que me dé un beso, porque si le pidiera ese pedazo de la gloria, usted no me lo daría, y si me lo diera, al instante me tendrían que poner en manos del amigo Ezquerdo.
  • Guillermina, alzando la voz, decíale que se abrazara a la cruz, que Dios la perdonaba, que ella la envidiaba por irse derechita a la gloria, y otras muchas cosas que la hacían a una llorar.
  • Sospechábase en el pueblo que no era cristiana vieja, aun viéndola con canas y rota, aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era descendiente de la gloria.
  • Conocían en la cara de gloria del Tenorio que esperaba el triunfo, que tal vez lo estaba tocando, y comprendían que el pudor, la vergüenza, mejor dicho, exigía un silencio absoluto respecto del caso.
  • Mas tan hábil plan no sirvió sino para demostrar la impericia y cobardía del almirante francés, el cual, de regreso a Europa, no quiso compartir con nuestros navíos la gloria del combate de Finisterre.
  • ¡Si levantase la cabeza tal día como hoy tu madre que en gloria esté! Ardían en el tocador de la estancia dos velas puestas en candeleros no menos empinados y majestuosos que los candelabros del refresco.
  • Volvió la época del paseo en el Espolón, y don Fermín al pasear allí su humilde arrogancia, su hermosa figura de buen mozo místico, observaba que ya no era aquello una marcha triunfal, un camino de gloria.
  • Iba, pues, a auxiliar a los reos de muerte en la capilla y a darles conversación en la hora tremenda, hablándoles de lo tonta que es esta vida, de lo bueno que es Dios y de lo ricamente que iban a estar en la gloria.
  • Una aureola de una gloria desconocida para él parecía rodear a aquella mujer que encerraba en el breve espacio de un contorno adorado todo lo que valía algo en la vida, el mundo entero, infinito, de la pasión única.
  • Cuando se abrió el testamento del señor Don Manuel Moreno Isla, que en gloria esté, testamento hecho tres años ha, se encontró que dejaba esta casa y el solar de la calle de Relatores a doña Guillermina Pacheco, su tía.
  • Mientras los demás referían aventuras vulgares, sin gloria, él atento a sus pensamientos, con un codo apoyado en la mesa y la barba apoyada en la mano, fumaba un buen cigarro besando el tabaco con cariño y voluptuosa calma.
  • Se bromeó, se contaron de antemano las perdices que habían de sucumbir, se saborearon por adelantado las provisiones que se llevaban al monte, y se remojó previamente el gaznate con jarros de un tinto añejo que daba gloria.
  • Y lo peor es que también me falta virtud, porque yo debía aceptar gustoso todos los padecimientos de la señorita, creer que Dios se los envía para probarla, para acrecentar sus méritos, para darle mayor cantidad de gloria en el otro mundo.
  • ¡Dos días de triunfo! ¡El miércoles el entierro del ateo convertido, el viernes el entierro de Cristo, y en ambos él, don Fermín triunfante, lleno de gloria, Vetusta admirada, sometida, los enemigos tragando polvo, dispersos y aniquilados!