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Ejemplos de oraciones con la palabra glorias

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra glorias en el contexto de una oración.

Término glorias: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "glorias" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra glorias para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Yo estaba en mis glorias.
  • Don Víctor estaba en sus glorias.
  • Hállabase don Pedro en sus glorias.
  • Ahí los tiene usted en sus glorias.
  • El valentón relataba modestamente sus glorias.
  • Mas al fin, todas estas glorias se desvanecieron.
  • Martín, a los diez y seis años, ganaba su vida y estaba en sus glorias.
  • Aparisi, siempre que se ponía peneque, mostraba un entusiasmo exaltado por las glorias nacionales.
  • Como al principio era su charla frívola y de gacetilla, todos se reían y el Pater estaba en sus glorias.
  • Ripamilán, casi oculto entre las faldas de doña Petronila, a quien llevaba enfrente, iba en sus glorias.
  • Pero en aquella sazón, todo esto era futuro y sólo se presentaba a la mente embrutecida de Platón como presentimiento indeciso de glorias y bienandanza.
  • Que venga Placidito, para que me cuente sus glorias, cuando iba al portillo de Gilimón a meter contrabando, y a la bóveda de San Ginés a abrirse las carnes con el zurriago.
  • Reíanse de todo corazón los muchachos y el buen Arcipreste quedaba en sus glorias, logrando con los pies triunfos que ya su pluma no alcanzaba en los tiempos de prosa a que habíamos llegado.
  • También se puede asegurar, sin temor de que ningún dato histórico pruebe lo contrario, que Platón no era valiente, y que, a pesar de tanta baladronada, su reputación de braveza empezaba a decaer como todas las glorias de fundamento inseguro.
  • Muy devota, aunque no con la santa piedad de mi Doña Francisca, y grandemente se diferenciaba de mi ama, pues así como ésta aborrecía las glorias navales, aquélla era entusiasta por todos los hombres de guerra en general y por los marinos en particular.
  • A la hora de los postres y del café, habiéndose retirado Nucha, que por el ansia de su niña se recogía temprano, subieron de la cocina Primitivo y el ratón, y los futuros compañeros de glorias y fatigas comenzaron a fraternizar fumando y trincando a competencia.
  • Don Saturnino Bermúdez, que juraba tener documentos que probaban al inteligente en heráldica venirle el Bermúdez del rey Bermudo en persona, era el más perito en la materia de contar la historia de cada uno de aquellos caserones, que él consideraba otras tantas glorias nacionales.