Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra glorieta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra glorieta en el contexto de una oración.

Término glorieta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "glorieta" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra glorieta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se echó la escopeta al hombro, y salió de la glorieta.
  • El gatito pequeño, el moreno, el mismo que habrá llevado el guante a la glorieta.
  • Los que tomaban pacíficamente café bajo la glorieta, acudieron al extremo de la huerta.
  • Salió de la glorieta hablando en voz alta, pero no muy alta, aparentando no temer al ruido, pero temiéndolo.
  • La aldeana fingida sirvió en la glorieta del jardín al Magistral un refresco delicioso que improvisó con arte.
  • A la entrada de aquella pequeña glorieta, sobre pedestales de ladrillo, había dos estatuas de yeso, Flora y Pomona.
  • Después de charlar largo rato volvían en el tranvía, y en la glorieta de San Bernardo se despedían estrechándose la mano.
  • Apoyaba la cabeza, oculta en la sombra, en una barra de hierro del armazón de la glorieta, en la que se enroscaban el jazmín y la madreselva.
  • La doncella ardía de curiosidad, aventuraba algunos pasos de puntillas hacia la glorieta, esquivando tropezar con las hojas secas para no hacer ruido.
  • La torre de la catedral, que espiaba a los interlocutores de la glorieta desde lejos, entre la niebla que empezaba a subir por aquel lado, dejó oír tres campanadas como un aviso.
  • Acudió de repente a su memoria aquella tarde de la lectura de San Agustín en la glorieta de su huerto, en Loreto, cuando era niña, y creyó oír voces sobrenaturales que estallaban en su cerebro.
  • Se veía con la imaginación vistiendo el trajecito escocés de su niñez, cuando su madre, con tocas de viuda, le llevaba a la Glorieta a que jugase con las niñas, pues su timidez y debilidad no le permitían alternar con los revoltosos muchachos.