Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "grano" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra grano para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Al grano.
- Al grano.
- Bueno, pues voy al grano.
- Al grano, señor Magistral.
- Para irse al grano Glocester.
- Glocester se fue al grano en seguida.
- No entendió mucho pero se iba al grano.
- La cultura del grano se hace a dos y tres hojas.
- Y pequeñita pequeñita como un grano de millo (maíz quería decir Perucho).
- El cedazo iba separando el grano de la paja, luego se recogía la paja y se desperdiciaba el grano.
- El oidor había corrido la noticia, y el fiscal se atrevió a decir que el Obispo no se iba al grano.
- Un gorrión con un grano de trigo en el pico, se puso enfrente de Ana y se atrevió a mirarla con insolencia.
- Pero con todo, mandábala que fuese al grano, a las cosas graves, como lo referente al hijo que había tenido.
- El grano era grueso y abundante, y según las noticias que circulaban por la vega, iba á alcanzar buen precio.
- Y Azorín se acerca la copa a los labios y piensa que en la vida no hay nada grande ni pequeño, puesto que un grano de arena puede ser para un hombre sencillo una montaña.
- Andando hacia la calle del Ave María, iba discurriendo que debía poner en la carta mucha severidad, y un ligero matiz de indulgencia, un grano nada más de sal de piedad para sazonarla.
- El regente que no era Quintanar con el entrecejo arrugado y la toga tersa, sentado en medio de la nave en un sillón de terciopelo y oro, contemplaba al predicador, preparándose a separar el grano de la paja, dado que hubiera de todo.
- Veremos si al fin me salgo con la mía, que es un grano de anís, nada menos que levantarles un edificio de nueva planta, un verdadero palacio con la holgura y la distribución convenientes, todo muy propio, con departamento de esto, departamento de lo otro, de modo que me quepan allí doscientos o trescientos huérfanos, y puedan vivir bien y educarse y ser buenos cristianos.