Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra gritar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra gritar en el contexto de una oración.

Término gritar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "gritar" aquí tienes una selección de 41 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra gritar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Quiso gritar.
  • No hay que gritar.
  • Prefería oírla gritar.
  • Don Víctor rugió al gritar.
  • Volvió a gritar el centinela.
  • ¡Alto! ¡Alto! se oyó gritar.
  • ¡Eh, vosotros! volvió a gritar Tristán.
  • Ana quiso gritar, pedir socorro y no pudo.
  • Aunque estamos solos no quiero gritar mucho.
  • Doña Leonarda y sus hijas empezaron a gritar.
  • Se las oía gritar, desde la galería de cristales.
  • Juanito estuvo a punto de gritar que ese valiente era él.
  • Fortunata tenía que gritar para que él se enterase de lo que decía.
  • Se acomodaron los cómicos en el tren y se oyó gritar de vagón a vagón.
  • ¡Olé, salero! ¡Viva tu mare! se atrevió a gritar un andaluz con acento gallego.
  • Retrocedo al zaguán, vuelvo a gritar, espero un momento, y entro luego en el patio.
  • ¡Zurriágame la melunga! volvió a gritar la madre, y los pillos se dispersaron otra vez.
  • El herido tomó el vaso en la mano, é incorporándose y mirando a Martín comenzó a gritar.
  • Maxi le miró subir hacia la calle de la Magdalena, y sentía deseos de gritar e írsele encima.
  • Aurora cogía al chiquillo y se lo llevaba, sin que su madre pudiera impedirlo, ni siquiera gritar.
  • Pero los demás tragaban de buena fe, y el ruido de sus mandíbulas parecía gritar en el silencioso comedor.
  • Alzó Nucha los ojos, y en ellos lució un rayo instantáneo, un impulso de gritar, de quejarse, de pedir auxilio.
  • Recordaba que ella, que jamás decía palabras irrespetuosas a sus tías, había tenido que esforzarse para no gritar.
  • La coja volvió a indicarle el camino, y Mauricia, moviendo los brazos como aspas de molino de viento, se puso a gritar.
  • Pero cuando pasábamos por delante del agujero de Caracas, Shacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus fuerzas.
  • La moda y la calumnia le han arrinconado, y yo como el vulgo miserable, me pongo a gritar también, ¡crucifícale, crucifícale!
  • Y después de gritar se metían apresuradamente en la taberna, fingiendo susto, como chicuelos que acaban de hacer una travesura.
  • Se trata de no cortar el camino al perdón, antes de ver si conviene, dando a tu mujer esa puñalada mortal al entrar en su cuarto y gritar.
  • Mi compañero de embriaguez bajó los escalones de una escalerilla y se puso a gritar, hasta que brotó de entre las tinieblas un bote blanco.
  • El Magistral hablaba en voz alta de modo que sus palabras resonaban en las bóvedas y los demás con el ejemplo se arrimaron también a gritar.
  • De pronto Quenoveva comenzó a gritar como un hombre, y corrió a la barandilla del faro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia afuera.
  • Un día, al anochecer, en que los conjurados comenzaron a gritar, los prendimos y se les cogió el escrito de asociación y un trozo cuadrado de tela negra.
  • Juanito, contagiado por el ardor de pelea que reinaba en las alturas, sentía tentaciones de gritar que aquello era fastidioso y lo de los cinco mil francos un robo.
  • Pero aún después de enterado, Redondo, que sudaba ya de tanto discutir y gritar, vociferó diciendo, que de todas maneras, al que le desafiase, él le rompía el alma.
  • Iba marchando de prisa, silbando, cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí, me agarraron, y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos.
  • Bastaría abrir las puertas y dejar entrar el sol, salir, viajar, gritar, chapuzarse en agua fresca, correr, saltar, comer grandes trozos de carne, para que esta tristeza se acabase.
  • Refirió de su profesor en la clínica de Santiago, que al entrar en el cuarto de las parturientas y ver la estampa del santo con sus correspondientes candelicas, solía gritar furioso.
  • Tenía una gran precisión en sus disposiciones, y su voz áspera de marino, formada de gritar en medio del mar y de las tempestades, parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos.
  • Por qué en ocasión tan importuna se presentaba aquel afán de sus entrañas, que ella creía cosa de los nervios, a mortificarla, a gritar ¡guerra! dentro de la cabeza, y a volver lo de arriba abajo?
  • , y, al gritar, dio el más soberano puntapié a la urna, que era un puchero, haciéndola volar en miles de pedazos, desparramando las cédulas y logrando, con tan sencillo expediente, que su candidato triunfase.
  • Gustábale ir roto y sucio como los sopistas, y cada una de estas hazañas enfurecía al Fraile, haciéndole gritar que aquello era robarle el dinero, y que el mejor día de un puntapié en tal parte iba a poner en la calle al desvergonzado sobrino.