Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra guardó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra guardó en el contexto de una oración.

Término guardó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "guardó" aquí tienes una selección de 35 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra guardó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ningún rencor te guardo.
  • Yo no guardo rencor a nadie.
  • Pero no, no le guardo rencor.
  • Dios sabe para qué la guardo.
  • Digo, no se lo guardo a ella, porque.
  • Pero esto que pensó se guardó de decirlo.
  • Se cerró también el cuarto y se guardó la llave.
  • Pero si no hay nada, me guardo mi súplica por ahora.
  • Le guardo todas las consideraciones que ella se merece, porque.
  • Don Álvaro se guardó de aludir al encuentro de la noche anterior.
  • No le guardo rencor, y como me apuren mucho, hasta le tomaré cariño.
  • Yo guardo el recibo y vendré todos los trimestres a recoger el premio.
  • Guardo esa cadena como el mejor recuerdo de mi efímera vida artística.
  • Sor Marcela echó la llave dando dos vueltas, y la guardó en su bolsillo.
  • Después que Dios me ha dado al hijo de la casa, no le guardo rencor a la otra.
  • Maximiliano guardó en la cómoda el pesado paquete, y después se puso la capa.
  • Cogió la prudente señora el portamonedas que estaba aún bien repleto y se lo guardó.
  • Guardo la fatídica yema para otro, sí, para otro, en quien ahora recaen todos mis odios.
  • Solamente Zelayeta halló un devocionario en francés, impreso en Quimper, que se lo guardó.
  • Pero temiendo no pronunciar bien palabra tan difícil, la guardó para otra ocasión, diciendo para sí.
  • Pienso retardar todo lo posible ese viaje, y tiempo me queda para malgastar antes los cuatro cuartos que guardo.
  • Con mano trémula, el asesino lo recogió todo menos la calderilla, y se lo guardó en el bolsillo del pantalón.
  • Ocioso es añadir que se guardó para sí estas doctrinas escandalosas porque era difícil expresarlas delante de las madres.
  • La muchacha guardó el duro en el delantal, y ella misma sacó dos caballos de la cuadra y fué con ellos cantando alegremente.
  • Guardó el guante en un bolsillo, recogió las semillas que no había llevado el viento, y con gran cuidado volvió a escoger y separar los granos.
  • Yo soy un ambicioso, y lo que es peor, mil veces peor, infinitamente peor, yo soy avariento, yo guardo riquezas mal adquiridas, sí, mal adquiridas.
  • Andrés guardó el diario de la monja como una reliquia, y muchas veces pensó en cómo sería, y hasta llegó a sentir por ella una verdadera obsesión.
  • Dando un gran suspiro, envolvió rápidamente en un pañuelo los destrozados restos de la víctima, y los guardó en la cómoda hasta el momento de salir.
  • Azorín dice respirando holgadamente, ¡qué gratos recuerdos guardo yo del teatro! ¡Qué cosas podría yo contarle a usted! ¿Usted no ha conocido a Pepe Ortiz?
  • El Magistral dio dos vueltas por el despacho y en una de ellas cogió disimuladamente la carta de la Regenta y la guardó en un bolsillo interior, debajo de la sotana.
  • Pero se guardó muy bien de detener a su sobrino por la ojeriza que le tenía, y Juan Pablo se fue, quedando en la mesa los comensales en la tranquilizadora cifra de doce.
  • La continencia le fue fácil, casi insensible, por lo mismo que la guardó incólume, pues sienten los moralistas que es más hacedero no pecar una vez que pecar una sola.
  • Y don Fermín se despojó del chaquetón pardo, dejó el sombrero de anchas alas, desciñó el cinto negro, guardó todas estas prendas, más el cuchillo, en el armario y se vistió la sotana y el manteo, como una armadura.
  • ¡Ja, ja! Yo la he visto, con estos ojos, y le aseguro a usted que si tengo algún pesar, ¡es el de no haberle roto una pierna, para que no baile más por unos cuantos meses! Guardó silencio el capellán, sin saber qué responder a la inesperada revelación de celos feroces.
  • Hablaron luego del tema ordinario en aquellos días, de si salía o no salía la escuadra, y el marino se expresó largamente con estas palabras, cuya substancia guardo en la memoria, y que después con datos y noticias históricas he podido restablecer con la posible exactitud.