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Ejemplos de oraciones con la palabra guía

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra guía en el contexto de una oración.

Término guía: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "guía" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra guía para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Guía pesimista si los hay.
  • No necesitará usted guía, ¿eh?
  • Y demostrándolo mediante oportuna exhibición de la Guía de Forasteros.
  • En la Bolsa sólo se arruinan los tontos, y mi principal tiene buen guía.
  • Y con todo mi trabajo me reía de lo que los picarones decían a la Guía.
  • ¿Querría usted servir de guía a la columna que subirá mañana a Peñaplata?
  • Vamos dijo Guillermina a su guía, no las riñas tanto, que también tú eres buena.
  • Otro pedía guía para ponerse el jubón, y en media hora se podía averiguar con él.
  • Antes de dar con el marqués, recorrieron el capellán y su guía casi toda la huerta.
  • Y en cuanto a su otra sobrina, a Rosa, le bastaba para protección y guía con su hermana.
  • A su cabaña los guía que el sol deja el horizonte, y el humo de su cabaña les va sirviendo de Norte.
  • Y si usted lo aprueba, ella y yo le abriremos nuestros amantes brazos y será usted nuestra madre, nuestra consejera, nuestra guía.
  • Briones dió cuenta al general de lo dicho por Martín, y aquél ordenó que medio batallón fuera por el lado indicado por el guía.
  • Harto tenía que hacer con ferias, caza y visitas a gentes de Cebre o del señorío montañés, de suerte que el guía de Julián era Primitivo.
  • Las arañas, columpiando su hidrópica panza sobre sus descomunales zancos, solían ser más listas y refugiarse prontísimamente en los rincones oscuros, a donde las guía misterioso instinto estratégico.
  • Poco tiempo iba transcurrido desde la severa reprimenda, cuando una tarde, mientras Julián leía tranquilamente la Guía de Pecadores, sintió entrar a Sabel y notó, sin levantar la cabeza, que algo arreglaba en el cuarto.
  • Intentó también un estudio poco humano y trajo de Madrid y comenzó a leer un libro de astronomía, la Guía del Cielo, de Klein, pero le faltaba la base de las matemáticas y pensó que no tenía fuerza en el cerebro para dominar esto.
  • ¡el marqués de Ulloa! Porque ya es hora de decir que el marqués de Ulloa auténtico y legal, el que consta en la Guía de forasteros, se paseaba tranquilamente en carretela por la Castellana, durante el invierno de 1866 a 1867, mientras Julián exterminaba correderas en el archivo de los Pazos.
  • Vivían las dos hermanas, huérfanas de padre y madre desde muy niñas, con un tío materno, sacerdote, que no las mantenía, pues ellas disfrutaban de un pequeño patrimonio que les permitía sostenerse en la holgura de la modestia, pero les daba buenos consejos a la hora de comer, en la mesa, dejándolas, por lo demás, a la guía de su buen natural.
  • Pero ya que el Magistral mismo se quejaba, daba a entender que aquella persecución le dolía, era necesario saber más, procurar el consuelo de aquel corazón atribulado, buscar remedios eficaces, ayudar al justo perseguido, calumniado, que además del justo era el padre espiritual, el hermano mayor del alma, el faro de luz mística, el guía en el camino del cielo.