Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "haberlo" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra haberlo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Él no puede haberlo dicho.
- Pero ¿debía haberlo hecho?
- Si quieres hijos, haberlo pensado antes.
- Pues mire usted que juraría haberlo visto.
- Podrá haberlo adivinado por su propia locura.
- Preguntó, como pudo haberlo preguntado la pared.
- Respondió ella, arrepentida al instante de haberlo dicho.
- Si caso de haberlo, piensa para algo en la mísera humanidad, si.
- Yo en su caso, al menos, no lo habría querido, no podría haberlo querido.
- En cuanto al contagio, que debía de haberlo habido, él lo atribuía al Magistral.
- Que nunca tengáis que arrepentiros de haber hecho algo y menos de no haberlo hecho.
- Ni gana, tía dijo Anita sin poder contenerse, pesándole en seguida de haberlo dicho.
- (este tremendo disparate debía haberlo aprendido don Manuel en algún artículo de fondo).
- El hombre más hermoso que ella había visto, el compañero de sus sueños, el que debió haberlo sido de su vida!
- Se van a poner perdidos exclamó Quintanar, acordándose de su mujer, lleno de remordimientos por no haberlo dicho antes.
- Pero ahora me pesa de no haberlo hecho, y digo, y declaro, y perjuro, que quiero a Dios y a la Virgen y a todos los santos.
- Y fue un motín general del alma, que hubiera asustado al Magistral de haberlo visto, lo que la Regenta sintió con deleite dentro de sí.
- Siempre se le había figurado, por no haberlo pensado bien, que a los curas, una vez perdido el respeto religioso, se les podía abofetear impunemente.
- Él no puede haberlo dicho, y si yo supiera que lo había dicho, juro por esta cruz (haciéndola con los dedos y besándola), por esta cruz en que te mataron, Cristo mío, juro que le he de aborrecer.
- ¡No haber visto esto, Señor, no haberlo visto! Estaba tan furioso el cura por lo mal que le había salido aquella compostura, y su amor propio de arreglador padecía tanto, que no pudo menos de desahogar su despecho con estas coléricas razones.
- Y después de haberlo contemplado despacio, parecíale sentir en los hombros una pesadumbre abrumadora y dulcísima a la vez, y una calma honda, como si se encontrase calculaba él para sí sepultado en el fondo del mar, y el agua le rodease por todas partes, sin ahogarle.
- Y por mis entenado y difuntos, y así yo haya buen acabamiento, que aun lo que me debes de la posada no te lo pidiera agora, a no haberlo menester para unas candelicas y hierbas (que trataba en botes, sin ser boticaria, y si la untaban las manos, se untaba y salía de noche por la puerta del humo).