Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "haberse" aquí tienes una selección de 37 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra haberse para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero podía usted haberse equivocado.
- El chiquillo parecía haberse evaporado.
- ¿No podían haberse dormido los criados?
- ¿Podía haberse muerto viviendo él, Ramiro?
- ¿No podía aquel señor haberse enamorado de ella.
- Estaba arrepentido de haberse quedado junto á los jugadores.
- Se levanta, se viste, pero no está segura de haberse quitado la venda.
- La hemorragia ha provenido sin duda de no haberse verificado la involución.
- La cubierta se hallaba rajada a consecuencia de haberse venido abajo los palos y las poleas.
- Para comprender esta inhumana crueldad, es preciso haberse encontrado en trances tan terribles.
- Después de todo dijo en el mero hecho de haberse restablecido la legislación que yo invocaba.
- Uno de los nudos debía de haberse soltado porque le quedaba un trozo de cuerda entre los dedos.
- ¡qué mono!, también es donativo suyo, en acción de gracias por haberse puesto bueno su marido.
- Habría querido que su mujer hubiese dado a luz a los nueve meses justos y cabales de haberse ellos casado.
- Al anochecer entró doña Lupe, después de haberse limpiado el lodo de las suelas en el felpudo del vecino.
- Lleno de esperanza, el capellán se reprendió a sí mismo por haberse juzgado inútil en momentos semejantes.
- Pero su estómago era un verdadero molino, y a las tres horas de haberse llenado, había que cargarlo otra vez.
- Y el tal cambio consistía en haberse negado Juanito varias veces a darla dinero para salir de pequeños apuros.
- Se arrepintió de haberse aventurado sin luz en aquella estancia que no tenía un pie cuadrado libre de estorbos.
- Haberse resuelto a salir de los Pazos, y hallarse tan decidido a tomar estado, idea que antes le parecía irrealizable.
- El temor de pronunciar palabras malas parecía haberse desvanecido en ella, porque escupió de sus labios algunas que ardían.
- ¿Qué padre le daría hoy un par de bofetadas a un hijo de veinte años por haberse puesto las botas nuevas en día de trabajo?
- Y al salir de la casa sintió tal pena de haberse expresado con displicencia y ardor, que le faltaba poco para derramar una lágrima.
- Y por las mañanas, luego de haberse levantado Ramiro, iba su cuñada a la alcoba y abría de par en par las hojas del balcón diciéndose.
- El viento parecía haberse detenido, y el humo se quedaba sobre nuestras cabezas, envolviéndonos en su espesa blancura, que las miradas no podían penetrar.
- Habíase transformado, y así como en las crisis hepáticas hay derrames de bilis, en aquella crisis mental parecía haberse verificado un derrame de sentimientos.
- Veníale el sayo vaquero que parecía haberse hecho para él, y como tenía aquella presencia, nadie le veía con los Cristos delante que no le juzgase por ahorcado.
- Si hubiera ella ido al convento algunos días antes, habría asistido a la solemne misa, con obispo y todo, que se dijo en acción de gracias por haberse puesto bueno el tal.
- El grande espíritu de nuestro heroico jefe parecía haberse comunicado a soldados y marineros, y las maniobras, así como los disparos, se hacían con una prontitud pasmosa.
- Trueques de papeletas, retrasos y adelantos de hora, falsificaciones, amenazas, palos, no fueron arbitrios peculiares de esta elección, por haberse ensayado en otras muchas.
- Otras, tomando de la cintura el huso y el copo de lino, hilaban después de haberse calentado las manos, o sacando del bolsillo castañas, las ponían a asar entre el rescoldo.
- Este despertó como a la media hora de haberse dormido, y restregándose los ojos y gruñendo un poco, hubo de asombrarse de ver allí a su amiga, y alargó la cabeza para mirarla.
- El cielo, cargado de nubes negras, parecía haberse aplanado sobre el mar, y las exhalaciones eléctricas, que lo inflamaban con breves intervalos, daban al crepúsculo un tinte pavoroso.
- Y afectando dar poca importancia á la porfía y á su propia fortaleza, habló de su falta de apetito como de una gran desgracia, después de haberse pasado dos días en aquel sitio devorando y bebiendo brutalmente.
- Después de entrar en ella e informarse de que la señorita no estaba, subió lentamente hacia la iglesia, y al pasar por delante de ella y ver una cruz de hierro que hay en el atrio, vínole al pensamiento la idea de que debía haberse traído el revólver.
- ¡Qué elecciones aquéllas, Dios eterno! ¡Qué lid reñidísima, qué disputar el terreno pulgada a pulgada, empleando todo género de zancadillas y ardides! Trampeta parecía haberse convertido en media docena de hombres para trampetear a la vez en media docena de sitios.
- ¡Bueno se iba a poner Feijoo, al saber que la chulita había hecho mangas y capirotes de la doctrina práctica expuesta con tanto ardor y cariño por el simpático anciano, cuando dispuso la separación! ¡Cuánto mejor no haberse separado de aquel hombre sin igual! ¡Ella le habría soportado en su vejez caduca, y habría sido feliz cuidándole como se cuida a un niño inocente! Al llegar a la Plaza de los Carros, y al ver la calle de Don Pedro, pensó que no tendría valor para contarle a su amigo sus últimas calaveradas.